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Magazine

agosto
La institución revisada

A*DESK

Como en muchos aspectos de la creación simbólica y su difusión, así como la protección o comunicación del arte, la crítica, la docencia o la ciencia, la institución juega un papel protagonista a la hora de promover, potenciar y difundir. También puede ser responsable de las dinámicas que llevan a todo lo contrario, sea por inacción, sea por mala gestión.

Por otro lado, la palabra institución y su maravillosa polisemia no se limitan al órgano u organismo que gestiona y administra elementos de interés público. También se refiere al establecimiento o fundación de algo, y por supuesto, al prestigio de representar, de afianzar ciertos valores. Si alguien o algo se considera institución, esto o este será respetado como fuente de credibilidad, de experiencia y buen hacer.

Durante este mes de agosto, mes de reposo o de bajar marchas para muchos, hemos querido seguir con la dinámica de artículos vinculados entre sí entorno a una temática que nos parecía importante devolver al primer plano. Hace mucho que en A*DESK nos preguntamos sobre el rol y vértices de la institución en relación al arte y a la crítica.

Iniciábamos mes con una crítica de Ángel Calvo Ulloa sobre Tino Sehgal, un artista que desde su práctica artística se cuestiona el entramado de instituciones, mercado, comisariado, el papel del artista y el del público… Con su trabajo, de difícil encaje para el marco institucional, Sehgal ha logrado estar presente en un gran número de instituciones y eventos, deviniendo “institución” a base de ensanchar los límites de lo que se considera la misma.

La segunda semana de agosto la dedicamos a recuperar un texto de Juan Canela a raíz de su estancia en Buenos Aires en 2013. En él, indaga en las realidades contrapuestas del contexto europeo y el argentino. Mientras uno sufría la inacción y pesadez de los recortes y la poca flexibilidad, el otro parecía experimentar una necesidad de vitalidad, de elasticidad y adaptación institucional. Todavía vigente, Canela termina reclamando la importancia de auto-cuestionarse como integrantes de un escenario que se moldea a si mismo, como actores de una realidad capaz de generar otras formas de acción.

En la línea de la capacidad para “cambiar las cosas” que apuntaba Juan Canela en su artículo, la tercera semana de agosto la dedicamos a recuperar “La voz del bosque”, escrito por Kamen Nedev a finales de mayo de 2011, el del famoso 15-M. En ese mes se tambalearon, o eso pareció, los cimientos de lo inamovible, de “la institución” en negativo. La protesta simultánea, masiva y unánime de los “indignados” llenaría de energía optimista una nueva forma de oposición: la directa, la ciudadana. Cuatro años después, todavía son vigentes muchas de sus protestas para con la institución, y quedan interrogantes abiertos sobre su efectividad real, pero lo del “sí se puede” sigue teniendo potencial y las últimas elecciones municipales así lo atestiguaron.

Por su parte, Martí Manen apuntaba en 2009 un elemento clave para la adecuación (o la eterna inadecuación) de la institución y el contexto: el tiempo. Llegando a todas las esquinas, Manen realizaba una exhaustiva relación de momentos, ritmos y dinámicas en los que es complicado (por no decir imposible) importar o exportar “realidad”, comunicar efectiva y totalmente la intención artística en un contexto en el que “el tiempo institucional” siempre es distinto del “tiempo real”.

Y para terminar la revisión a la institución, recuperamos un texto de Eduardo Pérez Soler en el que introduciendo una nueva realidad de la sociedad contemporánea y su influencia en el mundo del arte y su difusión (internet y su world-wide-web), se ponía de relieve la necesidad de adaptación del museo clásico, la urgencia de su apertura y la importancia de su rol como garante y estabilizador, más allá de la de burocratización institucional.

Tema del Mes

A*DESK, Instituto Independiente de Crítica y Arte Contemporáneo, se dedica a la formación, la edición y la investigación en torno a la crítica de arte contemporáneo. Bajo la visión de que el pensamiento crítico hace libres a los individuos, su misión es reivindicar activamente el valor de la crítica: generar debate en torno al arte contemporáneo, dotar al individuo de libertad de opinión e impulsar, así, la cultura.

Publicaciones

31 agosto 2015

La institución revisada

30 agosto 2018

Revisando el archivo

31 julio 2018

GLOBALIDAD CRÍTICA

31 mayo 2018

REPETICIÓN

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