Las cosas van mal. En Barcelona 500 personas se manifiestan para pedir que no se recorte el presupuesto para cultura. Se leen poemas. En Madrid también empieza a generarse mucho malestar frente a los presupuestos, los retrasos en los pagos y algo se está preparando. Muy bien, demostrar desacuerdo es positivo. Las formas son siempre discutibles y en el sector del arte somos especialistas en destriparnos entre nosotros, así que no vamos a hacerlo ahora.
De todos modos, o se lanzan propuestas o el naufragio será importante. LLegó el momento de jugar fuerte, de atreverse, de ser capaz de definir las líneas de actuación.
En Barcelona, El CONCA se unió a la manifestación. El mismo organismo que controla buena parte de las subvenciones. El mismo organismo que decide sobre cómo ejecutar sus subvenciones y los tiempos de ejecución. Su participación no augura mucha continuidad a un organismo que nació de un trabajo largo de todo el sector y que fue recortado bien rápidamente en sus inicios "reales". Veremos actuaciones políticas interesantes, a ver cómo afectan al tejido. Un tejido que necesita, al mismo tiempo, crear otros modelos.
En este número (ya son 75), presentamos tres escritos. Tres situaciones. Tres lugares. Milán y su nuevo museo de la mano de Pau Cuyàs. Los problemas éticos en la nueva sucursal del Guggenheim a través de la mirada de Javier Hontoria, y la exposición de Marina Núñez en Sala Rekalde de Bilbao por parte de Irene Pomar.
El arranque de la Bienal de Sharjah, que este año cumple su décima edición, no ha sido para algunos todo lo plácido y festivo que pudieran imaginar, especialmente para Suzanne Cotter. La comisaria de la Bienal es, además, la responsable de programación del Guggenheim de Abu Dhabi, aún en construcción en Saadiyat Island –que se traduce paradójicamente como la Isla de la Felicidad-, un museo que se ha visto envuelto en polémica desde el inicio de su planificación y que llevará la firma de Frank Gehry.
Milán, ciudad en busca de una definición, inaugura un nuevo museo dedicado al arte del s.XX en Italia. La apertura de grandes buques sigue en marcha, la construcción de la historia del arte de nuestro tiempo mediante los "grandes nombres" también.
Ausencia de interpretación, realidad y lugar. Estos son los tres ejes -que no la temática- que atraviesan la exposición de Marina Núñez, comisariada por Iñaki Álvarez Angul, en la Sala Rekalde de Bilbao. El significado de la visión se encuentra con alguno de sus límites.








