CASCATENG
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)
Magazine ·  N041  05-06-09
Editorial
China

"El gigante asiático", "1.300 millones de consumidores", "China seguirá creciendo un 5%", "la tasa de paro en China es sólo del 3%", "El Comercio con China podría impulsar empleos en EEUU"... Podrían ser titulares de la prensa a propósito de China. También estos otros: "China refuerza el muro de silencio" o "China bloquea Twitter y Hotmail". Desde que en la bienal de Venecia de 2001 (cuya edición de este año está inaugurándose ahora) Harald Szeemann provocase un auténtico desembarco de artistas chinos, parece ser que el "gigante asiático" se ha abrazado con entusiasmo al arte. El arte contemporáneo ha dejado de ser occidental. O no tanto. Frente las producciones chinas vemos repetidos todos los clichés del arte contemporáneo (retroproyecciones, performances, instalaciones multimedia, lo que haga falta). Y también la condición mercantil del arte en su faceta más brutal: centros de arte que venden, cotizaciones de jóvenes artistas por encima de los precios de artistas consagrados, endogamia mercantil, gentigricación (en este caso auspiciada por el estado con el fin de renovar la cara de barrios enteros)... Sin duda, siguiendo la premisa antropológica de pensar en los otros es pensar en nos-otros, la imagen que devuelve China no debería hacernos tanto pensar sobre el arte chino, el mercado chino, la mercantilización del arte en China, como en el sistema de las artes. Sin olvidar la facilidad y alegría con la que asumimos los cientos de museos que se abren, las miles de galerías, los millones de artistas y obras que generan y las posibilidades de trabajo que todo ello nos ofrece, sin antes plantearnos cuestiones básicas como la libertad. Alguien dijo en una ocasión que la China actual conservaba lo peor del comunismo y recogía lo peor del capitalismo. La pregunta en arte sería ¿qué es lo que ha recogido y qué es lo que ha conservado? Y más allá, si la producción cultural es producción crítica ¿dónde está esa producción crítica en un régimen totalitario? En cualquier caso, está bien que lancemos la pregunta hacia China, no vaya a ser que a alguien se le ocurra plantear esa misma pregunta en occidente: la de la producción crítica, pero también la del totalitarismo. Dedicamos este número a publicar dos reflexiones sobre el arte en China de la mano de Pilar Bonet y Marcela Römer. También un artículo de Claudio Iglesias sobre la recuperación del artista argentino Sergio De Loof y un artículo de Martí Manen sobre el ritmo y la acceleración en el contexto expositivo.

A propósito del (no tan) nuevo mercado de arte en China.

Fruto de un viaje de investigación por Beijing y Shangai, Pilar Bonet (crítica de arte y profesora de la Universidad de Barcelona) nos ofrece un recorrido por el fenómeno del arte chino. Un recorrido no exento de crítica, pero que gira como un boomerang para estamparse, no ya en nuestras caras, sino en la del mismo sistema de las artes.

Sobre un caso de censura en “Art Shanghai”

Hace unos meses se celebró la feria Art Shangai. En uno de los eventos relacionados con la presencia de galerías latinoamericanas una de las performances fue censurada. Marcela Römer nos cuenta el suceso. Más allá de la mercadotecnia aplicada al arte que ha supuesto la irrupción de China en el sistema de las artes, el hecho lleva reflexiones sobre como ese mismo sistema obvia las implicaciones políticas del régimen chino. Ya lo avisaba Catherine Millet en una entrevista que publicamos aquí hace un par de años: "si hace quince años hubiese sido invitado por Sudáfrica lo habría rechazado. No habría ido a un país con apparheid. Lo habría denunciado, tomado posición. Pero, hoy nos invitan a China y vamos."



Distintas propuestas expositivas apuestan por un ritmo alto en la exposición. El cambio implica que la sala de exposiciones deja de ser un lugar en presente continuo para convertirse en una secuencia de eventos.


Sobre la recuperación de Sergio De Loof en Argentina

Con diez años de distancia, las prácticas artísticas independientes del momento previo a la crisis de 2001 comienzan a revisarse en Argentina. La figura central de Sergio De Loof aparece como el exponente de una consagración a destiempo.

Archivo
N001 | N002 | N003 | N004 | N005 | N006 | N007 | N008 | N009 | N010 | N012 | N013 | N014 | N016 | N017 | N018 | N019 | N020 | N021 | N023 | N024 | N026 | N027 | N028 | N031 | N032 | N033 | N034 | N035 | N036 | N037 | N038 | N039 | N040 | N041 | N042 | N043 | N044 | N045 | N046 | N047 | N048 | N049 | N050 | N051 | N052 | N053 | N054 | N055 | N056 | N057 | N058 | N059 | N060 | N061 | N062 | N063 | N064 | N065 | N066 | N067 | N068 | N069 | N070 | N071 | N072 | N073 | N074 | N075 | N076 | N077 | N078 | N079 | N080 | N081 | N082 | N083 | N084 | N085 | N086 | N087 | N088 | N089 | N090 | N091 | N092 | N093 | N094 | N095 | N096 | N097 | N098 | N099 | N100 | N101 | N102 | N103 | N104 | N105
Licencia de Creative Commons
A*DESK | contact@a-desk.org