{"id":19264,"date":"2007-04-02T03:15:00","date_gmt":"2007-04-02T03:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2007\/04\/02\/playing-myself\/"},"modified":"2017-09-25T23:35:29","modified_gmt":"2017-09-25T23:35:29","slug":"playing-myself","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/magazine\/playing-myself\/","title":{"rendered":"Playing Myself"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">La exposici\u00f3n de Jo\u00e3o Onofre ofrece, con obras aparentemente distantes entre s\u00ed, algunos de los miedos m\u00e1s impactantes a los que debemos hacer frente: el c\u00f3mo nos ven, la crudeza del final y el enga\u00f1o voluntario para seguir adelante.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nJo\u00e3o Onofre es uno de aquellos artistas de los que siempre se espera algo. Su trabajo es contundente, tiene la carga conceptual necesaria para satisfacer una aproximaci\u00f3n intelectual a la obra y, al mismo tiempo, juega con un nivel formal que le permite estar en el mercado sin ning\u00fan tipo de problema. De alg\u00fan modo, su obra incorpora distintos ritmos y sistemas de aproximaci\u00f3n, facilitando su presentaci\u00f3n en contextos diferentes. Al mismo tiempo, acostumbra a crear cierto malestar, algo que, francamente, resulta atractivo. <\/p>\n<p>En su exposici\u00f3n en la Galer\u00eda Toni T\u00e0pies, se presentan obras de distintas intensidades. Distintas estrategias para marcar, atraer o aterrorizar, a aquellos que decidan acercarse a su trabajo. <\/p>\n<p>Destacar el v\u00eddeo \u201cThomas Dekker an interview\u201d (2006). Como ya pod\u00edamos encontrar en \u201cCasting\u201d (2000), Onofre entra en el mundo del espect\u00e1culo cinematogr\u00e1fico para preguntarse sobre las din\u00e1micas de representaci\u00f3n, las relaciones que implican poder y c\u00f3mo afecta todo esto a la fr\u00e1gil identidad individual. Si en \u201cCasting\u201d Onofre ped\u00eda a un grupo de actores que pronunciaran una frase de \u201cStromboli\u201d de Rossellini, en esta ocasi\u00f3n el artista se traslada a uno de los formatos m\u00e1s estancos del contexto cinematogr\u00e1fico: La entrevista con el actor. Si el cine tard\u00f3 sus a\u00f1os en definir su propio lenguaje, subproductos como el making-off y sus entrevistas (con la proliferaci\u00f3n obligada por la necesidad de ofrecer material extra en los dvd de venta al p\u00fablico) se convierten en repeticiones de lo previsible. Los actores saben lo que tienen que responder, las preguntas ser\u00e1n m\u00e1s o menos las mismas. Jo\u00e3o Onofre crea el set de la entrevista, pero todo ser\u00e1 m\u00e1s complejo; casi maligno. El entrevistador jugar\u00e1 con el entrevistado, convirti\u00e9ndose en aqu\u00e9l director que, detr\u00e1s de la c\u00e1mara, lleva a sus actores a transformarse en sus personajes, oblig\u00e1ndoles a creer que son nada m\u00e1s que personajes. <\/p>\n<p>La selecci\u00f3n del actor entrevistado no es nada gratuita. Thomas Dekker trabaja como actor desde su infancia, empezando en \u201cStar Trek\u201d y con un papel protagonista en \u201cEl valle de los malditos\u201d (versi\u00f3n de John Carpenter, muy inferior a la propuesta en blanco y negro de los sesenta). Su carrera como actor sigue, pero sin llegar a cuotas de popularidad o de calidad de otros ni\u00f1os o ni\u00f1as prodigio de Hollywood. Su gran momento cinematogr\u00e1fico ya pas\u00f3 y \u00e9l sigue anclado all\u00ed. Onofre lo convierte con sus preguntas en aqu\u00e9l ni\u00f1o extraterreste de la pel\u00edcula, un ni\u00f1o que no sabe diferenciar la realidad de la ficci\u00f3n. El problema reside en que toda la vida de Thomas Dekker se mueve en coordenadas de ficci\u00f3n. En una de las respuestas indica que no tiene tiempo para interpretarse a s\u00ed mismo. Resulta casi escalofriante. Su propio yo es actuado, es una representaci\u00f3n creada por y para el contexto. Una representaci\u00f3n que hace lo que tiene que hacer, responde lo que tiene que responder, mira como tiene que mirar, viaja donde tiene que viajar, acepta todas las ingratitudes y cree disfrutar de ello. <\/p>\n<p>Si Onofre individualiza brillantemente a Thomas Dekker (aqu\u00ed el actor s\u00ed genera una tensi\u00f3n importante mediante su interpretaci\u00f3n de un personaje; \u00e9l mismo), en otro de los trabajos presentados en la exposici\u00f3n vemos la estrategia contraria. Una serie de fotograf\u00edas nos presenta a todos los sepultureros de Lisboa, agrupados seg\u00fan el cementerio en el que trabajan. Unas gafas de sol esconden la mirada de estos trabajadores. Si Dekker trabaja con su mirada y Onofre le pide insistentemente informaci\u00f3n sobre sus ojos, en \u201cEvery Gravedigger in Lisbon\u201d (2006) hay la acci\u00f3n inversa. A lo mejor todo se reduce a t\u00e9rminos de realidad y ficci\u00f3n, de verdad y mentira. De dolor e huida. En un entierro nadie mira a los ojos de los sepultureros, todo el mundo intenta borrarlos de su mirada, ya que son los \u00fanicos que asumen la muerte como algo f\u00edsico, casi material. Algo real. En las fotograf\u00edas de Onofre salen sonriendo, sin malicia, como grupos normales de trabajadores. Es la mirada desde la consciencia de la muerte que los carga emocionalmente, aunque Jo\u00e3o Onofre nos distancie de ellos. Los sepultureros de Onofre no son personas; como Thomas Dekker, son \u00fanicamente trabajadores. <\/p>\n<p>Representaci\u00f3n, obst\u00e1culos para ver a los individuos, el paso del tiempo y su negaci\u00f3n&#8230; Jo\u00e3o Onofre ofrece crudamente estrategias vitales que sirven para alejarse de los dilemas clave, como aqu\u00e9l \u201cLive or Die\u201d de Bruce Nauman que Onofre reinterpreta como \u201cDive and Lie\u201d mediante piedras preciosas que apestan sinceridad: Sumergirse y mentir, intentar huir de los miedos para seguir la corriente. Y, de nuevo, resulta brillantemente atractivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La exposici\u00f3n de Jo\u00e3o Onofre ofrece, con obras aparentemente distantes entre s\u00ed, algunos de los miedos m\u00e1s impactantes a los que debemos hacer frente: el c\u00f3mo nos ven, la crudeza&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1238,"featured_media":16466,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[6782],"tags":[5590],"coauthors":[],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Playing Myself &#8211; 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