{"id":19425,"date":"2006-02-06T13:38:00","date_gmt":"2006-02-06T13:38:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2006\/02\/06\/dibujame-una-noche\/"},"modified":"2006-02-06T13:38:00","modified_gmt":"2006-02-06T13:38:00","slug":"dibujame-una-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/magazine\/dibujame-una-noche\/","title":{"rendered":"Dib\u00fajame una noche"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">Si pensamos en los sistemas de recepci\u00f3n que suelen definir nuestro consumo de arte contempor\u00e1neo, ya sea en exposiciones espec\u00edficas, en colecciones de museos o en cualquier otro tipo de evento art\u00edstico dedicado a la presentaci\u00f3n p\u00fablica de arte, vemos que nuestras posibilidades de emoci\u00f3n inmediata e interactuaci\u00f3n directa topan frecuentemente con la neutralidad y respeto que plantean los espacios de galer\u00edas, centros de arte o instituciones muse\u00edsticas. <\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nCuando en lugar de visitar una exposici\u00f3n, asistimos a un concierto en directo o escuchamos un disco &#8211; pr\u00e1cticas que implican un registro de presentaci\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3ximo y relajado &#8211; ese componente emotivo parece surgir de manera m\u00e1s natural e impulsiva, sin complejos giros conceptuales, sin necesidad de pensar demasiado o sin esforzarnos por legitimar (con la mejor de las intenciones) aquello que estamos viendo o escuchando.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s este hecho se deba simplemente a que nos hallamos ante producciones culturales distintas, con circuitos de difusi\u00f3n propios e independientes, que evidentemente implican ritmos de consumo dispares e indisociables. No obstante, es probable que al dejarnos llevar en exceso por los roles habituales de recepci\u00f3n del hecho art\u00edstico, no nos demos cuenta que las exposiciones de arte pueden buscar y conseguir tambi\u00e9n ese nivel de conexi\u00f3n a flor de piel que a veces puede parecer m\u00e1s evidente en otro tipo de producciones. <\/p>\n<p>Si seguimos analizando algunos paralelismos entre los modelos de consumo en arte y el consumo musical, podemos darnos cuenta como, el deseo de comunicar y emocionar al espectador\/oyente de manera directa y sencilla, puede llevar a los artistas visuales\/m\u00fasicos a un ejercicio riguroso de simplificaci\u00f3n voluntaria en el que, con los m\u00ednimos medios, se intente conseguir la m\u00e1xima expresi\u00f3n. As\u00ed, y sin un gran despliegue de recursos -ya sean art\u00edsticos o musicales &#8211; el usuario puede encontrar propuestas que ofrezcan, con casi nada, un enorme poder de seducci\u00f3n y entusiasmo. Medios sencillos capaces de alterar la sensibilidad del receptor hasta el punto de transformarse en algo significativo para \u00e9l. <\/p>\n<p>No es gratuito que una parte importante de la producci\u00f3n de m\u00fasica popular contempor\u00e1nea se decante actualmente hacia cierta desnudez de formatos que recuperan la noci\u00f3n convencional de canci\u00f3n. Igual como tampoco lo es que, desde el arte actual se busquen a su vez estrategias de contacto desde la simplicidad y la proximidad del dibujo. Econom\u00edas simples (casi precarias) que devuelven al artista su capacidad de relatar, comunicar e interpretar el entorno desde una voluntad sincera de emocionar al receptor desde lo m\u00e1s simple.<br \/>\n&#8220;World painting, el mundo como me lo imagino o como me temo que es&#8221;, exposici\u00f3n comisariada por Maribel L\u00f3pez, centrada en el dibujo como hilo argumental, genera de manera h\u00e1bil y directa &#8211; adem\u00e1s desde un espacio de entrada duro y distante como el de la galer\u00eda de arte &#8211; unos v\u00ednculos afectivos para\/con el receptor similares a los que \u00e9ste puede encontrar en el consumo de un disco o de un concierto en directo. Es decir, emoci\u00f3n expl\u00edcita capaz de ofrecer m\u00faltiples niveles de contacto entre lo expuesto y la mirada-presencia (especializada o no) del usuario.<\/p>\n<p>De este modo, el subt\u00edtulo de la muestra (el mundo como me lo imagino o como me temo que es) se convierte en una declaraci\u00f3n de principios que, casi como si se tratara de un disco recopilatorio, plantea un recorrido emotivo por el trabajo de ocho j\u00f3venes artistas que utilizan el dibujo como principal mecanismo de apropiaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la realidad. Si adem\u00e1s tenemos en cuenta que algunos de los proyectos han sido creados directamente para el espacio de la galer\u00eda, &#8220;World painting&#8221; se sit\u00faa sutilmente pr\u00f3xima a la noci\u00f3n de actuaci\u00f3n en directo en la que cada pieza (cada canci\u00f3n) establece un ritmo de recepci\u00f3n en presente. Temporalidad que, como pasa en un concierto, suprime de manera efectiva las distancias habituales entre obra y receptor.<\/p>\n<p>Casi como si se tratara de un disco recopilatorio, la exposici\u00f3n plantea un recorrido emotivo por el trabajo de ocho j\u00f3venes artistas que utilizan el dibujo como principal mecanismo de apropiaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la realidad<\/p>\n<p>Como si se tratara realmente de canciones, los trabajos expuestos en &#8220;World painting&#8221; plantean m\u00faltiples l\u00edneas de comunicaci\u00f3n con el objetivo de construir ciertos discursos (m\u00e1s o menos ut\u00f3picos) representativos de nuestro entorno cotidiano. Y como pasa con las canciones, pese a mantener un punto de partida com\u00fan (la realidad), algunos de ellos miran m\u00e1s hacia fuera y otros m\u00e1s hacia dentro. Los sencillos dibujos sobre la presencia-ausencia de cielo en fotograf\u00edas de portadas de peri\u00f3dico de Cristina G\u00f3mez Barrio, ejercicio de exploraci\u00f3n gr\u00e1fica de los modelos de transmisi\u00f3n y acceso a la informaci\u00f3n; el trabajo opresivo y asfixiante de Abigail Laskoz como s\u00edmbolo ic\u00f3nico del abuso de poder; la instalaci\u00f3n de Tor-Magnus Lundeby como confrontaci\u00f3n y conflicto pol\u00edtico entre el continente africano y Europa; la apropiaci\u00f3n descarada e ir\u00f3nica de Silvia Prada sobre el mundo de las tendencias y la moda, con enormes dibujos aplicados directamente en las paredes de la galer\u00eda; o los paisajes virtuales de Benjamin Edwards como interpretaciones libres de un futuro cercano dominado por la tecnolog\u00eda, ser\u00edan ejemplos de la voluntad de extraer ciertas reflexiones y preocupaciones impl\u00edcitas en nuestra vida cotidiana. Por otro lado, y de forma pr\u00e1cticamente inversa, la muestra recoge trabajos en los que, desde una posici\u00f3n m\u00e1s intimista e introspectiva, sus autores desvelan una especie de mapas internos en los que el receptor puede encontrar diferentes niveles de acceso e identificaci\u00f3n. La mitolog\u00eda personal y esquem\u00e1tica de Jesper Dalgaard, con sus breves relatos sobre temas tan universales como el amor o el miedo; el listado de nombres de Pauline Fondevila, claro ejercicio de cartograf\u00eda mental en los que de forma casi delirante y desjerarquizada agrupa todo un complejo mundo de referentes y relaciones; o el microcosmos construido por Sharon Houkema en peque\u00f1os papeles a base de dibujos que se interrelacionan dando a lugar a un laberinto visual de m\u00faltiples posibilidades de lectura, reflejar\u00edan el intento de compartir con el receptor el imaginario personal y emotivo que configura el trabajo del artista. <\/p>\n<p>En definitiva, &#8220;World painting&#8221; ofrece, desde el contexto del arte contempor\u00e1neo, ocho miradas espec\u00edficas sobre diferentes estrategias por imaginar el mundo o por desvelar de manera cr\u00edtica como realmente \u00e9ste es. No obstante, y al igual que pasa en un disco o en un festival de m\u00fasica, la agrupaci\u00f3n amplia de propuestas hace que el espectador se sienta m\u00e1s o menos atra\u00eddo por una u otra, capaz de generar as\u00ed v\u00ednculos de proximidad y emoci\u00f3n seg\u00fan sus intereses y\/o preferencias. Quiz\u00e1s ah\u00ed, en esa apertura de recepci\u00f3n, reside uno de los principales atractivos de &#8220;World painting&#8221;. Un conjunto de piezas muy bien escogido que permite adem\u00e1s una aproximaci\u00f3n individualizada y diferenciada. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si pensamos en los sistemas de recepci\u00f3n que suelen definir nuestro consumo de arte contempor\u00e1neo, ya sea en exposiciones espec\u00edficas, en colecciones de museos o en cualquier otro tipo de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1240,"featured_media":16586,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[6782],"tags":[5601],"coauthors":[],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Dib\u00fajame una noche &#8211; 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