{"id":19538,"date":"2007-09-12T03:33:00","date_gmt":"2007-09-12T03:33:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2007\/09\/12\/artistas-del-no\/"},"modified":"2007-09-12T03:33:00","modified_gmt":"2007-09-12T03:33:00","slug":"artistas-del-no","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/magazine\/artistas-del-no\/","title":{"rendered":"Artistas del No"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">\u201cTodos conocemos a los bartlebys, son esos seres en los que habita la profunda negaci\u00f3n del mundo. Toman su nombre del escribiente Bartleby, ese oficinista de un relato de Herman Melville que jam\u00e1s ha sido visto leyendo, ni siquiera un peri\u00f3dico; que durante prolongados lapsos, se queda de pie mirando hacia fuera por la p\u00e1lida ventana que hay tras un biombo, en direcci\u00f3n a un muro de ladrillo de Wall Street; que nunca bebe cerveza, ni t\u00e9, ni caf\u00e9 como los dem\u00e1s; que jam\u00e1s ha ido a ninguna parte, pues vive en la oficina, incluso pasa en ella los domingos; que nunca ha dicho qui\u00e9n es, ni de d\u00f3nde viene, ni si tiene parientes en este mundo; que, cuando se le pregunta d\u00f3nde naci\u00f3 o se le encarga un trabajo o se le pide que cuente algo sobre \u00e9l, responde siempre diciendo: -Preferir\u00eda no hacerlo\u201d. <\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nCon estas palabras, el escritor Enrique Vila-Matas, convertido en narrador de \u201cBartleby y compa\u00f1\u00eda\u201d, escribe un cuaderno de notas a pie de p\u00e1gina sobre un texto invisible en el que hace un recorrido por los \u201cbarteblys de la literatura\u201d, los \u201cescritores del no\u201d, que se dejaron arrastrar por la pulsi\u00f3n de la nada y nunca escribieron, se mantuvieron como escritores ocultos o dejaron repentinamente de escribir. En definitiva, los escritores que a trav\u00e9s de sus obras se preguntaron sobre la finalidad de la escritura o, en otras palabras, si merec\u00eda la pena seguir escribiendo. Estos son algunos de estos bartlebys: Robert Walser, cuya obediencia era en realidad una desobediencia radical; Juan Rulfo y sus treinta a\u00f1os de silencio, o Arthur Rimbaud que cuando era muy joven escribi\u00f3 dos novelas para luego dedicarse a la aventura hasta el final de sus d\u00edas. Otros escritores fueron creadores de bartlebys: \u201cAndr\u00e9 Gide construy\u00f3 un personaje que recorre toda una novela con la intenci\u00f3n de escribir un libro que nunca escribe (\u201cPreludes\u201d). Robert Musil ensalz\u00f3 y convirti\u00f3 casi en un mito la idea de un \u201cautor improductivo\u201d en \u201cEl hombre sin atributos\u201d. Monsieur Teste, el alter ego de Val\u00e9ry, no s\u00f3lo ha renunciado a escribir, sino que incluso ha arrojado su biblioteca por la ventana\u201d. El propio Vila-Matas es un bartleby, un escritor del no, consciente de la imposibilidad de aportar nada nuevo y cuyas obras se convierten en referencias a otros, citas y recreaciones que le permiten repensar la literatura y, en consecuencia, el propio acto de escribir. <\/p>\n<p>Esta pulsi\u00f3n negativa no es ajena al mundo del arte y a otras pr\u00e1cticas creativas. Joseph Beuys escribi\u00f3 que \u201cel silencio de Marcel Duchamp est\u00e1 sobrevalorado\u201d (\u201cDas Schweigen von Marcel Duchamp wird \u00fcberbewertet\u201d). Duchamp es claramente un artista del no que hace obra de la no obra. Pero esta actitud no s\u00f3lo define los a\u00f1os de silencio art\u00edstico durante los cuales Duchamp pretend\u00eda pasar su tiempo jugando al ajedrez, sino tambi\u00e9n sus ready-made, \u201cEl Gran Vidrio\u201d que permaneci\u00f3 durante unos a\u00f1os llen\u00e1ndose de polvo y, finalmente, la instalaci\u00f3n \u201c\u00c9tant Donn\u00e9s\u201d, realizada en secreto durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. <\/p>\n<p>En el n\u00famero 21 del bolet\u00edn que publica el Centro de Arte Santa M\u00f3nica de Barcelona, Ignasi Aball\u00ed escribi\u00f3 el art\u00edculo \u201cBreve historia de casi nada\u201d en el que realiza un recorrido por algunos artistas del no: Yves Klein y su exposici\u00f3n \u201cLe Vide\u201d; los 4 minutos y 33 segundos de silencio de John Cage; \u201cClosed Gallery Piece\u201d de Robert Barry, que consisti\u00f3 en cerrar la galer\u00eda durante el tiempo de la exposici\u00f3n; la personalidad art\u00edstica de Stanley Brouwn, quien siempre escribe en su biograf\u00eda la distancia a la que est\u00e1 del lugar donde presenta sus exposiciones, de las que, por descontado, nunca asiste a las inauguraciones; \u201cLe socle du monde\u201d (\u201cLa base del mundo\u201d) de Piero Manzoni, que consiste en un z\u00f3calo o una peana que convierte al mundo en la obra de arte total\u2026 y tambi\u00e9n el propio Ignasi Aball\u00ed cuyos enormes botes abiertos de pintura y, por lo tanto, echados a perder, son toda una declaraci\u00f3n de principios sobre la imposibilidad de pintar. <\/p>\n<p>Al igual que Vila-Matas, Aball\u00ed es un verdadero bartleby cuya negaci\u00f3n del mundo es m\u00e1s radical precisamente por su falta de espectacularidad. \u201cTanto m\u00e1s radical cuanto menos advertido, el soplo de destrucci\u00f3n pasa muchas veces desapercibido para la gente que ve en los bartlebys a seres grises y bonachones\u201d, escribe Vila-Matas. Desde los a\u00f1os 90, Ignasi Aball\u00ed cuestiona la pr\u00e1ctica pict\u00f3rica y la posibilidad de representaci\u00f3n. Para ello, dejar secar botes de pintura, hace cuadros en los que la imagen es el resultado de las huellas del sol sobre la tela, corrige errores tapando un cuadro entero con Tipp-Ex, hace carteles de pel\u00edculas que el escritor Georges Perec nunca complet\u00f3, reune recortes de peri\u00f3dicos y hace listas interminables (de artistas, de obras, de cine, de muertos\u2026), muestra una proyecci\u00f3n de la c\u00e1mara de vigilancia de un museo en la que la mayor parte del tiempo que se muestra no pasa nada\u2026 Al igual que el Dr. Pasavento y otros protagonistas de los libros de Vila-Matas, Ignasi Aball\u00ed intenta desaparecer. Pero no lo hace emulando a Walser y apart\u00e1ndose del mundo, sino que desaparece de sus obras, de modo que es el sol quien marca su impronta en la tela, son los peri\u00f3dicos los que le proporcionan el material para sus listados, no toca los botes de pintura, simplemente los deja abiertos o no filma la pel\u00edcula \u201cDisparition\u201d (\u201cDesaparici\u00f3n\u201d), sino que toma material filmado de escenas en las que no se ve el rostro de sus protagonistas. <\/p>\n<p>Desaparecer, dejar de escribir, hacer de la nada el objeto de la obra, aproximarse a la realidad desde perspectivas in\u00e9ditas. David Hammons, Jonathan Monk, Martin Creed, Claude Closky, Joan Rom, Ignasi Aball\u00ed, Georges Perec, Enrique Vila-Matas, Bartleby y compa\u00f1\u00eda utilizan la negaci\u00f3n como un acto de resistencia, una llamada de atenci\u00f3n, una apelaci\u00f3n a la mirada, a la consciencia, como una invitaci\u00f3n a la duda. <\/p>\n<p>No es com\u00fan, pero es una actitud que tambi\u00e9n aparece en otros \u00e1mbitos. En un art\u00edculo sobre arquitectura aparecido en el suplemento \u201cBabelia\u201d del peri\u00f3dico \u201cEl Pa\u00eds\u201d (10-3-2007), I\u00f1aki \u00c1balos escrib\u00eda sobre \u201cBartleby, el arquitecto\u201d, y pon\u00eda ejemplos de arquitectos que se rebelan contra la espectacularidad, los gadgets tecnol\u00f3gicos y la coartada de la sostenibilidad. \u201cSe podr\u00e1 decir que una idea as\u00ed implica el suicidio de la arquitectura m\u00e1s que su renovaci\u00f3n est\u00e9tica\u201d, escribe \u00c1balos, \u201cpero hay ejemplos como el del estudio franc\u00e9s Lacaton&#038;Vassal que muestran que no es as\u00ed. Formados en \u00c1frica -donde ecolog\u00eda y econom\u00eda significan supervivencia- decidieron que &#8220;preferir\u00edan no hacerlo&#8221; ante el encargo de remodelar la plaza de L\u00e9on Aucoc de Burdeos (1996), agradable para sus usuarios y suficientemente urbanizada, dedicando parte del presupuesto a renovar su gravilla, reparar sus bancos, sustituir alg\u00fan bordillo -\u00bfpor qu\u00e9 hay que hacer algo espectacular, qu\u00e9 culpa tienen los ciudadanos?, se preguntaban-.\u201d Lo dicho, tanto m\u00e1s radical cuanto menos advertido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTodos conocemos a los bartlebys, son esos seres en los que habita la profunda negaci\u00f3n del mundo. 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