{"id":19547,"date":"2007-09-12T03:13:00","date_gmt":"2007-09-12T03:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2007\/09\/12\/juego-en-los-pasos\/"},"modified":"2007-09-12T03:13:00","modified_gmt":"2007-09-12T03:13:00","slug":"juego-en-los-pasos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/magazine\/juego-en-los-pasos\/","title":{"rendered":"Juego en los pasos"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">Careri reivindica el andar en su cualidad creativa considerando que el recorrido, al ser la primera acci\u00f3n est\u00e9tica que logra penetrar en el territorio del caos, irrumpe en \u00e9l construyendo un nuevo orden sobre el que posteriormente se desarrollar\u00e1 la arquitectura de los objetos ah\u00ed colocados. En una bien dise\u00f1ada edici\u00f3n biling\u00fce (castellano e ingl\u00e9s) Careri acompa\u00f1a con fotograf\u00eda, im\u00e1genes de documentos, mapas e ilustraciones de recorridos, transhumancias y planificaciones una discertaci\u00f3n sobre el andar en su relaci\u00f3n con la arquitectura, el arte, el urbanismo y como gran acierto llama la atenci\u00f3n e impone a las ciencias sociales una transdisciplinariedad que asuma la potencia est\u00e9tica, creadora y epistemol\u00f3gica del errabundeo. <\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nErrar del lat\u00edn err\u0101re invoca en la primera de su acepciones el \u201cno acertar, faltar, no cumplir con lo que se debe.\u201d Por otro lado, se refiere tambi\u00e9n al \u201candar vagando de una parte a otra\u201d y para \u201cdecir del pensamiento, de la imaginaci\u00f3n o de la atenci\u00f3n.\u201d Encontramos por principio un menosprecio al sujeto n\u00f3mada: errar es faltar, el que vaga no acierta, vive en el error. Debe considerarse un desd\u00e9n similar respecto a otros t\u00e9rminos asociados al nomadismo: vagar, divagar, deambular, merodear, desviar y rondar son todas ellas acciones relacionadas con la falta de claridad y sentido, y por lo tanto despreciadas por su inutilidad. Algunas como merodear evocan tambi\u00e9n peligro, en la medida en que vagabundos, forasteros, caminantes y marineros son aquellos seres oscuros que por llegar de fuera y rondar aquello cerrado que es el dentro, representan la sorpresiva intrusi\u00f3n de la penumbra del bosque en los muros firmes de la casa y la ciudad; son las sombras, las bestias, la suciedad y el caos, el miedo al \u2019mobile vulgus\u2019. Estos personajes son porosos, como mantos, inaprensibles, como fantasmas, vaporosos; su movilidad les permite aparecer sorpresivamente en el espacio de transici\u00f3n entre el ah\u00ed y el fuera. <\/p>\n<p>Contra estas connotaciones Careri reivindica el andar en su cualidad creativa considerando que el recorrido, al ser la primera acci\u00f3n est\u00e9tica que logra penetrar en el territorio del caos, irrumpe en \u00e9l construyendo un nuevo orden sobre el que posteriormente se desarrollar\u00e1 la arquitectura de los objetos ah\u00ed colocados. En una bien dise\u00f1ada edici\u00f3n biling\u00fce (castellano e ingl\u00e9s) Careri acompa\u00f1a con fotograf\u00eda, im\u00e1genes de documentos, mapas e ilustraciones de recorridos, transhumancias y planificaciones una discertaci\u00f3n sobre el andar en su relaci\u00f3n con la arquitectura, el arte, el urbanismo y como gran acierto llama la atenci\u00f3n e impone a las ciencias sociales una transdisciplinariedad que asuma la potencia est\u00e9tica, creadora y epistemol\u00f3gica del errabundeo. <\/p>\n<p>Careri, arquitecto y miembro del laboratorio de arte urbano Stalker, realiza un recorrido por toda una tradici\u00f3n de pr\u00e1cticas del andar que va desde el fl\u00e2neur del siglo XIX y los escritos de Benjamin, pasando por el \u2018evento\u2019 dada\u00edsta, las \u2018deambulaciones\u2019 surrealistas y las \u2018derivas\u2019 de Letristas y Situacionistas con su posterior influencia en los vagabundeos de los \u2018land artists\u2019 de y las pr\u00e1cticas experimentales de algunos artistas contempor\u00e1neos. Cada una de estas posturas ha defendido diversas artes del vagabundeo concebidas como estrategias est\u00e9ticas, cr\u00edticas y pol\u00edticas que en su influencia tanto en el campo del arte como en el de las ciencias sociales han aportando nuevas miradas a diversas disciplinas. En el cap\u00edtulo \u2018Anti-Walk\u2019 Careri aborda la ciudad l\u00fadica contra la ciudad burguesa no s\u00f3lo haciendo un repaso hist\u00f3rico de los andares dada\u00edstas, surrealistas y situacionistas, sino invitando a una reinvenci\u00f3n fresca respecto a las implicaciones actuales de estos movimientos. El apartado \u2018Land Walk\u2019 se resaltan las aportaciones de la segunda mitad del siglo XX, los di\u00e1logos y discusiones entre arquitectura y escultura, las exploraciones en torno al recorrido como objeto y experiencia, la relaci\u00f3n entre arte, naturaleza y paisaje contempor\u00e1neo. Careri recoge el trabajo de Tony Smith (1966) sobre el relato de un viaje en una autopista en construcci\u00f3n, \u201cA line made by walking\u201d (1967) de Richard Long y \u201cA tour of the monuments of passaic\u201d (1967) en el que Robert Smithson plasma el viaje por los espacios vac\u00edos de la periferia urbana. Aqu\u00ed <\/p>\n<p>Transitando por los mitos es posible buscar los or\u00edgenes de la habitaci\u00f3n del hombre: la casa, y asistir a la inauguraci\u00f3n simb\u00f3lica del espacio cerrado, el de la ciudad, as\u00ed como el del extens\u00edsimo espacio abierto, el del errabundeo. Con este fin Careri vuelve en uno de sus primeros cap\u00edtulos a los relatos fundacionales de nuestra cultura en el entendido de que \u00e9stos trascienden el lugar de la fantas\u00eda o la fe y son en todo caso los finos soportes del significado y sentido que una cultura da de s\u00ed misma. A partir del an\u00e1lisis de Careri hemos de rastrear al n\u00f3mada y al sedentario primigenios en las figuras de Ca\u00edn y Abel dado que en ellos confluyen y se enfrentan los opuestos constantes del sino humano: la agricultura y el pastoreo son la permanencia y el andar, el poblado y el campo, el espacio contenido y el paisaje abierto al horizonte. <\/p>\n<p>Ca\u00edn ha heredado el suelo y la agricultura, Abel los animales y el pastoreo, ser\u00e1 despu\u00e9s del asesinato del segundo que encontremos la primera menci\u00f3n de una ciudad. Con el fratricidio, Dios castiga a Ca\u00edn neg\u00e1ndole su rasgo esencial de labrador sedentario al condenarlo a errar por una tierra que siendo labrada no dar\u00e1 ning\u00fan fruto. Desobedeciendo la voluntad divina, Ca\u00edn no seguir\u00e1 el nomadismo de su hermano muerto, sino que tendr\u00e1 un hijo y edificar\u00e1 la primera ciudad. En esta ciudad a la contra, el ser humano materializa el espacio cerrado, lleno de objetos, delimitado, opuesto a la apertura infinita del horizonte. Con esta fundaci\u00f3n detiene su paso errante y asienta la morada de lo estable y duradero, da valor a la instituci\u00f3n y a la permanencia. Contra la tierra y contra el cielo, el hombre pavimenta el suelo, inventa el asfalto y con \u00e9l la ciudad. Careri enfoca su an\u00e1lisis a la dial\u00e9ctica entre los paradigmas del hombre n\u00f3mada y el sedentario. En Ca\u00edn-agricultor se manifiesta el hombre que trabaja la tierra y se apropia de la naturaleza, es la t\u00e9nica, el trabajo y la producci\u00f3n, la permanencia, el homo faber que erige materialmente un universo artificial. Abel-pastor, por su parte, es el homo ludens que retoza y constituye un sistema ef\u00edmero de relaciones entre la naturaleza y la vida. El tiempo del primero es \u00fatil y productivo, dedicado al trabajo; el del segundo es tiempo libre, l\u00fadico y no utilitario, vinculado a la especulaci\u00f3n y exploraci\u00f3n de la tierra. Ca\u00edn como propietario de la tierra ha de estar; Abel, due\u00f1o de los seres vivos, andar\u00e1. Abel dispone de tiempo libre que le permite la exploraci\u00f3n de la tierra, la aventura y el juego de un tiempo no utilitario que lo llevar\u00e1 a experimentar y construir un universo de significado en torno a s\u00ed. <\/p>\n<p>El andar a trav\u00e9s del paisaje permitir\u00e1 la primera cartograf\u00eda del espacio, asign\u00e1ndole valores simb\u00f3licos y est\u00e9ticos al territorio y rebel\u00e1ndose contra la permanencia ligada a la producci\u00f3n de bienes. A decir de Careri \u201cal acto de andar van asociados, ya desde su origen, tanto la creaci\u00f3n art\u00edstica como un cierto rechazo del trabajo, y por tanto de la obra.\u201d Este rechazo a la acci\u00f3n que sugiere la simbolizaci\u00f3n est\u00e9tica y el esp\u00edritu l\u00fadico puede a primera vista resultar contrario a lo que suele entenderse como v\u00eda de resistencia, donde el activismo o las acciones concretas son valoradas en su potencia de contrapoder y ruptura de estructuras dominantes. Ante ello Careri teje argumentaciones a lo largo del texto que resaltan que es precisamente por esta renuencia a la acci\u00f3n que se desestabiliza el imperativo del movimiento ligado a la producci\u00f3n traslad\u00e1ndose al lugar del movimiento in\u00fatil, del movimiento-deseo, deambular como arquitectura del paisaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Careri reivindica el andar en su cualidad creativa considerando que el recorrido, al ser la primera acci\u00f3n est\u00e9tica que logra penetrar en el territorio del caos, irrumpe en \u00e9l construyendo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1365,"featured_media":16420,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[6782],"tags":[],"coauthors":[],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Juego en los pasos &#8211; A*Desk<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"ca_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Juego en los pasos &#8211; A*Desk\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Careri reivindica el andar en su cualidad creativa considerando que el recorrido, al ser la primera acci\u00f3n est\u00e9tica que logra penetrar en el territorio del caos, irrumpe en \u00e9l construyendo...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"A*Desk\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2007-09-12T03:13:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"290\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nizaia Cassian Yde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrit per\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Nizaia Cassian Yde\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Temps estimat de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minuts\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"Nizaia Cassian Yde\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/\",\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/\",\"name\":\"Juego en los pasos &#8211; A*Desk\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg\",\"datePublished\":\"2007-09-12T03:13:00+00:00\",\"dateModified\":\"2007-09-12T03:13:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/c4d16c4952687e9f585bb5006936a5ff\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"ca\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"ca\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg\",\"width\":200,\"height\":290},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/a-desk.org\/ca\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Juego en los pasos\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/\",\"name\":\"A*Desk\",\"description\":\"A*Desk Critical Thinking\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/a-desk.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"ca\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/c4d16c4952687e9f585bb5006936a5ff\",\"name\":\"Nizaia Cassian Yde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"ca\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/image\/32dc35f1e50a34c5ce4d90d49e05928c\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1465236e3c9afc329967f42465d3a416?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1465236e3c9afc329967f42465d3a416?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nizaia Cassian Yde\"},\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/ca\/autor\/nizaia\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Juego en los pasos &#8211; A*Desk","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/","og_locale":"ca_ES","og_type":"article","og_title":"Juego en los pasos &#8211; A*Desk","og_description":"Careri reivindica el andar en su cualidad creativa considerando que el recorrido, al ser la primera acci\u00f3n est\u00e9tica que logra penetrar en el territorio del caos, irrumpe en \u00e9l construyendo...","og_url":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/","og_site_name":"A*Desk","article_published_time":"2007-09-12T03:13:00+00:00","og_image":[{"width":200,"height":290,"url":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nizaia Cassian Yde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrit per":"Nizaia Cassian Yde","Temps estimat de lectura":"7 minuts","Written by":"Nizaia Cassian Yde"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/","url":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/","name":"Juego en los pasos &#8211; A*Desk","isPartOf":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg","datePublished":"2007-09-12T03:13:00+00:00","dateModified":"2007-09-12T03:13:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/c4d16c4952687e9f585bb5006936a5ff"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"ca","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"ca","@id":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#primaryimage","url":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg","contentUrl":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/arton622.jpg","width":200,"height":290},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/juego-en-los-pasos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Juego en los pasos"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/a-desk.org\/#website","url":"https:\/\/a-desk.org\/","name":"A*Desk","description":"A*Desk Critical Thinking","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/a-desk.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"ca"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/c4d16c4952687e9f585bb5006936a5ff","name":"Nizaia Cassian Yde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"ca","@id":"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/image\/32dc35f1e50a34c5ce4d90d49e05928c","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1465236e3c9afc329967f42465d3a416?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1465236e3c9afc329967f42465d3a416?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nizaia Cassian Yde"},"url":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/autor\/nizaia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19547"}],"collection":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1365"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19547"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19547\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19547"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=19547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}