{"id":19566,"date":"2009-02-09T00:00:00","date_gmt":"2009-02-09T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2009\/02\/09\/marcel-duchamp-y-la-crisis\/"},"modified":"2017-09-26T00:27:09","modified_gmt":"2017-09-26T00:27:09","slug":"marcel-duchamp-y-la-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/ca\/magazine\/marcel-duchamp-y-la-crisis\/","title":{"rendered":"Marcel Duchamp y la crisis"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">Adem\u00e1s de exposiciones dedicadas a Marcel Duchamp dos novedades editoriales sobre el artista icono del siglo XX devuelven actualidad a su obra y vida. Por un lado, la traducci\u00f3n al castellano de la biograf\u00eda que escribi\u00f3 el cr\u00edtico de arte franc\u00e9s Bernard Marcad\u00e9. Y, por otro, el estudio sobre las estancias de Duchamp en Espa\u00f1a escrito por Pilar Parcerisas<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nLa figura de Duchamp reaparece de tanto en tanto: olvidado con el expresionismo abstracto, Rauchemberg y compa\u00f1\u00eda se volvieron a fijar en \u00e9l; anulado mientras el regreso a la pintura causaba furor en los ochenta, durante los a\u00f1os noventa reaparece&#8230; Y ahora parece vivir una nueva eclosi\u00f3n: la exposici\u00f3n de la Tate sobre la relaci\u00f3n Duchamp, Picabia y Man Ray que pudo verse el pasado verano en Barcelona; ahora la Fundaci\u00f3n Proa en Buenos Aires recupera su figura para los porte\u00f1os; y dos novedades editoriales en castellano, la biograf\u00eda que hace un par de a\u00f1os escribi\u00f3 Bernard Marcad\u00e9 y un breve ensayo de Pilar Parcerisas sobre la relaci\u00f3n de Duchamp con Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El primero, publicado por Libros del Zorz de Buenos Aires, era esperado, sobre todo por todos aquellos que hab\u00edamos le\u00eddo la de Calvin Tompkins: llena de inexactitudes, vulgar y que destila una falta de aprecio por la obra y la persona de Marcel Duchamp que m\u00e1s parece el retrato de un tipo retraido y deprimido que el vitalista que durante muchos a\u00f1os fue. Por el contrario, Bernard Marcad\u00e9 es cr\u00edtico e historiador del arte y eso se nota. De entrada, por el amplio conocimiento de la obra y aprecio de Duchamp, por la investigaci\u00f3n que revela datos hasta ahora desconocidos, por apreciaciones que ponen en contexto la \u00e9poca, amistades e influencias de Duchamp (la referencia a &#8220;les fumistes&#8221;, verdaderos Dada avant la lettre es impagable).<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s hay un detalle que resume el tipo de aproximaci\u00f3n que se propuso Marcad\u00e9: en las p\u00e1ginas iniciales aclara que de Duchamp se ha dicho en muchas ocasiones que su verdadera obra fue su uso del tiempo, que su vida fue su obra, y sin embargo nadie desde el arte y la cr\u00edtica de arte se hab\u00eda propuesto relatar esa vida. S\u00ed, muchos se han dedicado y nos hemos dedicado a destacar las miles de an\u00e9cdotas que circulan sobre Duchamp (y m\u00e1s por Catalu\u00f1a, con la b\u00fasqueda de sus apartamentos en Cadaqu\u00e9s, las peregrinaciones al Melit\u00f3n o a Les Escaules, en todo ello entra el libro de Pilar Parcerisas). Pero a la hora de enfrentarse a un texto cr\u00edtico sobre Duchamp la cuesti\u00f3n cerebral parec\u00eda obligar a la contenci\u00f3n, a una distancia, al famoso retard duchampiano aplicado en la producci\u00f3n cr\u00edtica sobre su obra. Esto es lo que salva Bernard Marcad\u00e9. Y lo hace sin distanciarse de la obra, es la obra duchampiana la que establece el hilo del relato. De tal manera, que finalmente, esta biograf\u00eda de Duchamp se convierte en uno de los mejores ensayos escritos sobre el artista. M\u00e1s a\u00fan cuando parec\u00eda que ya no se pod\u00eda decir m\u00e1s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n parec\u00eda que ya se sab\u00eda todo sobre Duchamp, que se ten\u00edan controladas todas sus obras, et voil\u00e0!, este verano descubr\u00edamos la \u00faltima &#8220;obra&#8221; de Duchamp: una chimenea anaglifa en el \u00faltimo apartamento que habit\u00f3. Muy posiblemente aprovechando el empuje de este hallazgo (que no lo es tanto, evidentemente mucha gente sab\u00eda que exist\u00eda y donde estaba) Siruela ha publicado un peque\u00f1o ensayo de Pilar Parcerisas sobre Duchamp en Espa\u00f1a. Lo primero que llama la atenci\u00f3n es el t\u00edtulo, &#8220;Duchamp en Espa\u00f1a&#8221;, cuando m\u00e1s bien se tratar\u00eda de &#8220;Duchamp en Catalu\u00f1a&#8221; y, si mucho se me apura, Duchamp en el Ampurd\u00e1n, ya que salvo un primer viaje inici\u00e1tico con Katherine Dreier  por el sur de Espa\u00f1a y la famosa exposici\u00f3n del &#8220;Nu&#8230;&#8221; en Barcelona, la relaci\u00f3n de Duchamp con la Pen\u00ednsula se focaliz\u00f3 en Cadaqu\u00e9s y algunas poblaciones cercanas. Y ya dentro del libro llaman la atenci\u00f3n otras expresiones como que La Caula (donde Duchamp se hizo la famosa foto con una caula, una cascada, detr\u00e1s y que sirvi\u00f3 de referencia para &#8220;Etant Donn\u00e9s&#8221;) es un t\u00e9rmino que proviene del &#8220;vascuence&#8221;, aunque no se aclare m\u00e1s. Expresiones como vascuence (a no se ser que se refieran a algo que se me escapa) escuecen tanto en los ojos (s\u00ed, en la retina) como &#8220;vacongadas&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, si lo que se espera encontrar en este libro sobre Duchamp y Espa\u00f1a es un relato pormenorizado de las estancias de Duchamp en Cadaqu\u00e9s, sobre c\u00f3mo lleg\u00f3 a ser invitado por Dal\u00ed, sobre la relaci\u00f3n con \u00e9ste dado que se ve\u00edan con frecuencia, sobre sus visitas y otros invitados, sobre donde iban o sobre que hac\u00edan, el libro aporta escasos datos suplementarios de los que aporta el de Bernard Marcad\u00e9. Lo que s\u00ed hay es interpretaci\u00f3n de los trabajos que realiz\u00f3 en aquel contexto, con especial atenci\u00f3n, obviamente, a &#8220;Etant Donn\u00e9s&#8221;. Una interpretaci\u00f3n que en ocasiones roza lo hagiogr\u00e1fico estirando al l\u00edmite la importancia de la famosa fotograf\u00eda en el merendero de La Caula (una bonita excursi\u00f3n, aunque mejor no quedarse a comer ah\u00ed), las piezas para la alcachofa de la ducha de su apartamento en Cadaqu\u00e9s o, ese \u00faltimo descubrimiento, la chimenea&#8230; en fin, una chimenea.<\/p>\n<p>Y es que lo de Duchamp se puede estirar hasta el extremo y llegar hasta un juego cabal\u00edstico sobre todo lo que toc\u00f3 o hizo. De ah\u00ed el valor de la biograf\u00eda de Bernard Marcad\u00e9, que aguanta el tipo y lo lleva todo a un nivel de cotidianidad.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esa tendencia a hacer de cada hecho, cada cosa tocada por Duchamp, un objeto propicio a la hagiograf\u00eda viene determinado porque Duchamp es seguramente el \u00faltimo artista moderno. \u00bfC\u00f3mo interpretar sino esa vida bohemia que llev\u00f3? El mismo Duchamp en una de sus \u00faltimas entrevistas hablaba de que ese tipo de vida fue posible en un mundo que era m\u00e1s estrecho (menos global dir\u00edamos hoy) de lo que ya empezaba a ser a finales de los sesenta. Por ejemplo, citaba, que ya no era posible llevar una vida en la se hubiese reducido el gasto econ\u00f3mico al m\u00ednimo y que, sin ir m\u00e1s lejos, siendo pragm\u00e1tico, los precios de los talleres, las posibilidades de comer a cambio de obra (o ir al dentista) ya no eran posibles. Desde entonces el capitalismo m\u00e1s atroz no s\u00f3lo ha conquistado el mundo, tambi\u00e9n el mercado del arte. En esa interpretaci\u00f3n, de Duchamp como el \u00faltimo moderno, la \u00f3ptica a rescatar es la de un artista, el \u00faltimo bohemio, que no pensaba tanto en la obra, como en hacer cosas, muchas de ellas para sus amigos, para un c\u00edrculo cercano. Desde ah\u00ed se pueden recuperar discursos que frente a palabras como lo internacional recuperan otras como el contexto de trabajo. Y quiz\u00e1s por ello no es casual que la requeterecuperaci\u00f3n de Duchamp actual coincida con momentos de crisis. Adem\u00e1s de la primac\u00eda del contenido sobre la forma (un paradigma de las crisis), esa recuperaci\u00f3n tambi\u00e9n traer\u00eda consigo la de sus formas de entender producci\u00f3n en arte (otra vez, producci\u00f3n de contenidos) o como pensar los circuitos, los lugares o las conexiones que conlleva la producci\u00f3n cultural.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de exposiciones dedicadas a Marcel Duchamp dos novedades editoriales sobre el artista icono del siglo XX devuelven actualidad a su obra y vida. 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