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Magazine

25 November 2010
Políticas culturales, partidos, elecciones.

David G. Torres

Hace un año José Luis Brea reflexionaba sobre el Código de Buenas Prácticas y los concursos para la dirección de museos y centros de arte en un artículo publicado en SalonKritic: Estado del arte: la institución como poder de las “estéticas de lo pseudo”. Allí consideraba el famoso código como un acuerdo de mínimos y jugaba órdago por una democratización de la cultura. Más que por la independencia de la cultura abogaba por su dependencia política, lo que implicaba conocer los programas culturales de los distintos partidos para así poder ejercer una auténtica democracia.

Pues ahora que estamos en coyuntura electoral los partidos explicitan sus políticas culturales. Lo han hecho en un debate propiciado por El Periódico y en la Biblioteca de Catalunya del cual la Associació de Profesionals de la Gestió Cultural de Catalunya ha publicado un resumen.

Partiendo de la base que unos pueden ofrecer el oro y el moro porque saben que no van a gobernar las posiciones están servidas:

En primer lugar, parece que estamos de suerte, porque todos dicen que la cultura no es un gasto, sino una inversión. Aunque está claro que la cosa no pasa de las buenas intenciones, porque si hay que recortar (que habrá que hacerlo) se recortará por donde siempre, por cultura.

Respecto al Institut Ramon Llull en el tripartito están muy contentos de la labor de difusión de la cultura catalana que está realizando. Pero mientras a CiU la feria de Frankfurt le pareció un éxito y el pabellón Catalán en la Bienal de Venecia un fracaso, para el PP es justo al revés: “Venecia fue un éxito, porque se conformó un jurado internacional y se vio una exposición con mucha calidad que nada tuvo que ver con criterios ideológicos o políticos”

Iniciativa, PP y ERC están de acuerdo en dar más autonomía al CONCA, en separar cultura de política: unos, los primeros, hablan de más independencia; los segundos, de más recursos, que gestionar sólo 12% es insuficiente; y los terceros de un papel que debe incrementarse. Pero CiU insinúa que la cultura al completo debe regresar al poder del gobierno: “Nosotros sí que pensamos que la cultura ha de tener un peso fuerte del Govern de la Generalitat”. Eso sí, pide más claridad en su gestión y gasto: “Es evidente que es necesario pedir al Conca una optimización de recursos, porque no es de de recibo, por ejemplo, el coste de su web.”

Para aquellos que piensan que al final da igual quien gobierne y que no, habrá que ver si las próximas elecciones serán el final de un proceso hacia la independencia de la cultura frente a la política o no.

http://www.davidgtorres.net

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