{"id":11899,"date":"2014-10-13T01:00:00","date_gmt":"2014-10-13T01:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2014\/10\/13\/virgina-woolf-tormentas-y\/"},"modified":"2023-07-10T12:33:44","modified_gmt":"2023-07-10T10:33:44","slug":"virgina-woolf-tormentas-y","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/virgina-woolf-tormentas-y\/","title":{"rendered":"Virgina Woolf. Tormentas y rapsodias en la National Portrait Gallery, Londres"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-8987\" src=\"http:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/VW-libros.jpg\" alt=\"VW-libros.jpg\" align=\"left\" width=\"670\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/VW-libros.jpg 670w, https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/VW-libros-595x395.jpg 595w\" sizes=\"(max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><br \/>\nLa s\u00f3lida posici\u00f3n que Virginia Woolf (1882-1941) ocupa en la literatura del siglo XX es irrefutable. Para reconocer su gran (plus)val\u00eda literaria como escritora, ser\u00eda recomendable leer inmediatamente despu\u00e9s de una de sus obras, un libro de un autor contempor\u00e1neo destacado. La diferencia cualitativa es insoportable. Comisariada por la bi\u00f3grafa Frances Spalding, la exposici\u00f3n <a href=\"http:\/\/www.npg.org.uk\/whatson\/virginiawoolf\/home.php\">Virginia Woolf: Art, Life and Vision<\/a> que presenta la National Portrait Gallery de Londres hasta el 26 de octubre, enfatiza la biograf\u00eda ilustrada de una de las autoras brit\u00e1nicas m\u00e1s laureadas de la historia. Esta combinaci\u00f3n de imagen y biograf\u00eda explora distintos aspectos de su personalidad. Como en cualquier persona, dentro de Virginia Woolf, aquella mujer de aspecto melanc\u00f3lico y aletargado, tambi\u00e9n hab\u00eda multitudes. <\/p>\n<p>Estructurada en cinco bloques \u2013y encapsulada en lo que se asemeja bastante a un escueto pasillo zigzagueante invadido por un batall\u00f3n de curiosos octogenarios\u2013 la exposici\u00f3n responde al patr\u00f3n cronol\u00f3gico de su vida y de la gente con la que se relacion\u00f3. Aunque la intenci\u00f3n primigenia era remarcar la importancia de esta novelista, periodista, cr\u00edtica, intelectual, ensayista, lectora y editora, la muestra (con \u00e9nfasis en los retratos) hilvana \u2013a ratos con vigor y a veces con vaguedad\u2013 su vida y sus logros, am\u00e9n del rosario de amigos, parientes lejanos, rivales o aliados. No obstante, quedan plasmados sus intereses y  ambiciones creativas en una exhibici\u00f3n caracterizada por una narrativa visual que conecta im\u00e1genes, objetos e ideas; aborda su faceta feminista, antimilitarista y antiimperialista, su fascinaci\u00f3n por Londres y su conciencia de modernidad, sin ignorar la vulnerabilidad de su salud mental: su vida \u2013m\u00e1s que afectada\u2013 estuvo siempre subrayada por la inestabilidad mental. <\/p>\n<p>Aquellos que participaron en las reuniones semanales (denominados despectivamente Bloomsberries por su talante exclusivo y snob) que organizaban en su casa de Bloomsbury tambi\u00e9n est\u00e1n representados en la NPG. Se acent\u00faa la influencia de amigos como Roger Fray (de quien hered\u00f3 su admiraci\u00f3n por C\u00e9zanne y el anhelo imperioso de convertir su literatura en pintura posimpresionista), Lytton Strachey, John M. Keynes, Duncan Grant. Sin embargo, se silencia a otros miembros del grupo como E.M. Forster o Bertrand Russell. En su vida tambi\u00e9n ocuparon un sitio destacado Violet Dickinson, quien la apoy\u00f3 en sus primeras crisis nerviosas y la motiv\u00f3 a iniciar su carrera literaria; Vita-Sackville-West, a quien dedic\u00f3 Orlando y con quien inici\u00f3 un romance; o Katherine Mansfield, con la que mantuvo una ambigua relaci\u00f3n de turbia amistad, cimentada en malentendidos y celos. <\/p>\n<p>Componen la exposici\u00f3n m\u00e1s de 140 objetos, as\u00ed como fotograf\u00edas (de su t\u00eda-abuela Julie Margaret Cameron, Beresford, Gis\u00e8le Freund o Man Ray) y cuadros de su amplio c\u00edrculo de amistades (pintados por su hermana Vanessa Bell, Duncan Grant o Roger Fry), fragmentos de sus diarios, ilustraciones de Vanessa Bell para sus libros, o ejemplares originales impresos por ella misma y su marido Leonard Woolf en Hogarth Press, la editorial que fundaron en 1917. Adem\u00e1s incluye dos cartas de suicidio (cedidas por la British Library y exhibidas por primera vez en Reino Unido) y el bast\u00f3n encontrado por su marido en un banco en la orilla del r\u00edo Ouse el d\u00eda que desapareci\u00f3. Su cuerpo fue encontrado un mes despu\u00e9s por ni\u00f1os que lanzaban piedras a lo que cre\u00edan que era un le\u00f1o. <\/p>\n<p>Ligada a la vida pol\u00edtica, social y cultural brit\u00e1nica, Virginia Woolf ha sido admirada, imitada, criticada, analizada, deconstruida, satirizada. Cierto es lo que dijo: \u201cLas palabras sobreviven a los cambios del tiempo casi mejor que cualquier otra materia\u201d. Escribi\u00f3 con econom\u00eda (tirando palabras al fuego para mantener viva la narraci\u00f3n), lirismo y aceleraci\u00f3n, lo que en su momento se consider\u00f3 moderno. Audaz. Confront\u00f3 los clich\u00e9s victorianos y estableci\u00f3 nuevos est\u00e1ndares de cr\u00edtica y escritura creativa. Anul\u00f3 su <em>background<\/em> victoriano para instalarse en la modernidad. Fue inmejorable dotando frases y p\u00e1rrafos de otros significados que distaban mucho de aquello que realmente escrib\u00eda. Sus palabras alcanzaron una doble dimensi\u00f3n. E incluso una tercera (emocional). Virginia Woolf comenz\u00f3 a escribir profesionalmente en 1905. En sus obras no hay trama ni acci\u00f3n, solo conciencia. Una mezcla de psicolog\u00eda y emociones, pasado, recuerdos. Sus personajes reflexionan sobre la vida y el tiempo. Su prosa l\u00edrica \u2013cargada de impresiones auditivas y visuales\u2013 se alej\u00f3 de la observaci\u00f3n descriptiva propia del realismo, hasta alcanzar el virtuosismo estil\u00edstico y la grandeza narrativa. <\/p>\n<p>Fue parte de una dinast\u00eda cuya riqueza se basaba en conocimientos y agilidad mental, m\u00e1s que en el patrimonio hereditario. Como miembro de la aristocracia intelectual, en su hogar familiar de Kensington gozaban de gran importancia el discurso, la charla, los libros, las cartas, las ideas, el ambiente emocional. La comunicaci\u00f3n era esencial. Su padre \u2013un eminente cr\u00edtico literario\u2013 le\u00eda cada noche a sus hijos durante una hora y media cl\u00e1sicos infantiles o Walter Scott. La infancia es el lugar en el que habitamos el resto de nuestras vidas. El influjo familiar y el rico ambiente cultural que Virginia Woolf vivi\u00f3 en el 26 de Hyde Park Gate fue fundamental para su desarrollo literario posterior. La influencia de Londres es innegable en su vida; tambi\u00e9n en su obra. Familiarizada con la m\u00fasica callejera, el tr\u00e1fico, las multitudes, el r\u00edo, los mendigos, las estatuas, monumentos, music halls, editoriales, teatros, galer\u00edas, salas de conciertos&#8230; la ciudad le ofrec\u00eda experiencias sensoriales y estimulaci\u00f3n intelectual. No fueron pocas las mudanzas (Hyde Park Gate, Gordon Square, Rodmell, Tavistock Square&#8230;).<\/p>\n<p>Su compromiso feminista y el esp\u00edritu pol\u00edtico y antimilitar marcaron los a\u00f1os treinta.  A trav\u00e9s del ensayo Una habitaci\u00f3n propia (1929) reivindic\u00f3 el papel de la mujer escritora. En Entre actos (1940), su \u00faltimo libro, plasm\u00f3 con madurez narrativa el preludio de la debacle. El inicio de la Segunda Guerra Mundial, la destrucci\u00f3n de su casa de Londres debido a un bombardeo, el miedo a la invasi\u00f3n de Hitler (Leonard Woolf era jud\u00edo), conformaron un nefasto c\u00famulo de coincidencias que confluyeron en el deterioro irreversible de su delicada salud mental. \u201cI will continue, but can I?\u201d. El 28 de marzo de 1941 carg\u00f3 sus bolsillos de piedras, se meti\u00f3 en el r\u00edo y se suicid\u00f3. Virginia Woolf escribi\u00f3 nueve novelas, dos biograf\u00edas, una obra de teatro y m\u00faltiples ensayos, libros de cuentos, cartas y diarios. Solo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <em>La se\u00f1ora Dalloway<\/em> y <em>Al faro<\/em>, los cr\u00edticos empezaron a aplaudir la originalidad de su legado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La s\u00f3lida posici\u00f3n que Virginia Woolf (1882-1941) ocupa en la literatura del siglo XX es irrefutable. 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