{"id":11903,"date":"2014-09-08T01:00:00","date_gmt":"2014-09-08T01:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2014\/09\/08\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/"},"modified":"2023-07-10T12:33:47","modified_gmt":"2023-07-10T10:33:47","slug":"la-inquietud-discordante-y-ludica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/","title":{"rendered":"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-8975\" src=\"http:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg\" alt=\"ajoblanco.jpg\" align=\"left\" width=\"670\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg 670w, https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco-595x301.jpg 595w\" sizes=\"(max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><br \/>\nAhora que estamos en una sociedad en la que la esfera l\u00edquida nos aboca a hacer todo maleable y prontamente caduco \u2014haciendo de la copia y la apropiaci\u00f3n el motor principal de la creaci\u00f3n y de la singularidad\u2014 parece que necesitamos recordar que hubo un tiempo anterior en el que la cr\u00edtica audaz frente a lo que se produc\u00eda pose\u00eda el objetivo com\u00fan de llegar a una verdad que posibilitara un mundo mejor. Una \u00e9poca en la que la negatividad impon\u00eda una autenticidad e innovaci\u00f3n constante; ahora la originalidad ya es no es una condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> para producir. No pretendo hacer una ejercicio de nostalgia, no hay nada m\u00e1s in\u00fatil que la nostalgia, esa forma de recuerdo de que todo tiempo pasado fue mejor. Tal vez fue mejor, o tal vez no, pero el acordarse no sirve de casi nada, en tal caso para, al compararlo, poder comprender con un poco m\u00e1s de claridad el presente que nos circunda en el que la pose supera al contenido.  <\/p>\n<p>Ajoblanco apareci\u00f3 en un tiempo en el que el desencanto propio de la posmodernidad todav\u00eda no hab\u00eda surgido en la sociedad espa\u00f1ola, espoleada en aquella \u00e9poca por un halo de optimismo surgido del inminente final de la dictadura franquista. Como el t\u00edtulo de la muestra indica \u2014\u00ab<a href=\"http:\/\/www.condeduquemadrid.es\/evento\/ajoblanco\/\">Ajoblanco. Ruptura, contestaci\u00f3n y vitalismo<\/a>\u00bb, en el Centro Conde Duque Madrid\u2014 la revista emblem\u00e1tica de los estertores del franquismo primero, y del siglo XX despu\u00e9s, se propon\u00eda que al igual que sus componentes, sus lectores vivi\u00e9semos intensamente la cultura desde un posicionamiento abierto y a la contra de la corriente general y que ahora denominamos con el anglicismo \u00abmainstream\u00bb. <\/p>\n<p>La exposici\u00f3n recorre tem\u00e1ticamente la trayectoria de la publicaci\u00f3n, 180 n\u00fameros y 30 especiales que se distribuyen en sus dos \u00e9pocas: de 1974 a 1980 y de 1987 a 1999. Ambas se dividen en varios \u00e1mbitos tem\u00e1ticos, diferentes en uno y otro periodo. En la \u00abprimera Ajoblanco\u00bb se encuentran: 1 \u2013 Editos (los editoriales de Ajoblanco); 2 \u2013 Manifiestos; 3 \u2013 Teatro, m\u00fasica, fiestas populares y carnaval; 4 \u2013 Cloaca. Infociudades (caja de resonancia sobre lo que suced\u00eda fuera de la realidad oficial); 5 \u2013 Llamadas y colectivos; 6 \u2013 Personajes (fil\u00f3sofos, artistas, m\u00fasicos o cineastas, ciudadanos de a pie); 7 \u2013 Conflictos y tensiones car\u00e1cter contestatario; 8 \u2013 Geograf\u00eda ajoblanquera \u00abIr a las provincias\u00bb; 9 \u2013 Visiones del mundo (dosieres tem\u00e1ticos); y 10 \u2013 Cultura libertaria. En esta secci\u00f3n museogr\u00e1fica vemos una Ajoblanco que es acci\u00f3n de la experimentaci\u00f3n, una posici\u00f3n m\u00e1s carnal que se empapa como una esponja de las corrientes que se mueven alrededor de las fronteras para inyectarlas en una sociedad de balbuceos democr\u00e1ticos. Se trata de llegar a lo intelectual a trav\u00e9s de un proceso de \u00edndole sensorial, que convierte a la publicaci\u00f3n en una suerte de epitelio de la vida cultural de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, la \u00absegunda Ajoblanco\u00bb ha crecido, evolucionado, se ha hecho profesional. Adquiere una perspectiva period\u00edstica que olvida el colectivo para centrarse en lo individual, influida por la p\u00e9rdida de inocencia de una democracia en la que salen a la luz los primeros casos de corrupci\u00f3n pol\u00edtica. Los \u00e1mbitos tem\u00e1ticos bajo el paraguas en el que se presenta esta segunda \u00e9poca desembocan en: 1 \u2013 Cosm\u00f3polis (an\u00e1lisis de la ciudad contempor\u00e1nea); 2 \u2013 Observatorio de las ideas (reportajes monogr\u00e1ficos y de investigaci\u00f3n, derivado de los dosieres de la primera \u00e9poca); 3 \u2013 El arte; 4 \u2013 Conversar es divino (la entrevista de Ajoblanco); 5 \u2013 Madrid versus Barcelona; 6 \u2013 <em>Tout est politique<\/em> (el efecto de la corrupci\u00f3n en la sociedad y la pol\u00edtica espa\u00f1ola); 7 \u2013 Mundos sonoros (la relevancia de la m\u00fasica); 8 \u2013 Los escritores de Ajoblanco; 9 \u2013 \u00c1goras (debates tem\u00e1ticos con interlocutores especializados). Como se constata, la revista nunca deja de ser beligerante con lo establecido y no contestado, pero el sue\u00f1o de la culminaci\u00f3n de una sociedad bajo los valores libertarios parece quedar cada vez m\u00e1s dentro del limbo ut\u00f3pico. La acci\u00f3n de la provocaci\u00f3n ha dado paso a una acci\u00f3n de corte anal\u00edtico.<\/p>\n<p>Los dos \u00e9pocas completan el devenir de una revista que fue m\u00e1s que una publicaci\u00f3n peri\u00f3dica y que comenz\u00f3 a gestarse en enero de 1973. Unos tuvieron la oportunidad de conocerla desde sus comienzos; otros, como es mi caso, \u00fanicamente llegamos a la segunda \u00e9poca. De esta forma, cuando esta exposici\u00f3n invita a cuestionar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pervive hoy del esp\u00edritu ajoblanquero y, sobre todo, c\u00f3mo podemos rescatarlo?\u00bb, descubrimos que la pregunta, como no puede ser de otro modo, incomoda. Y lo hace por dos razones: una, porque es fiel a su esp\u00edritu contestatario; y dos, porque nos obliga a echar una mirada cr\u00edtica hacia atr\u00e1s que rebota en nuestro presente. Esta muestra de y sobre Ajoblanco se estructura sobre una concepci\u00f3n que franquea la historia de sobra conocida de la revista. Re\u00fane lo pasado con lo actual y hace que nos demos cuenta de lo substancial que es verse en el espejo anterior. Con m\u00e1s raz\u00f3n, si cabe, en esta \u00e9poca en la que  una memoria virtual transforma nuestra relaci\u00f3n con las cosas inmateriales.  <\/p>\n<p>Las dos etapas en las que se desarroll\u00f3 Ajoblanco respond\u00edan a un tiempo en el que se pod\u00eda ser un impostor pero no un mentiroso. Hoy en d\u00eda, sin embargo, se ha perdido el aura que dotaba a la figura del primero de una perspicacia que nos hac\u00eda avanzar a trav\u00e9s del acontecimiento comunicativo que representaban publicaciones como esta y todo un compendio de desacomplejadas motivaciones que llevaban a la acci\u00f3n cultural en general. Quiz\u00e1s, por ello, es realmente necesario este regreso. Se necesita un texto que dirija, como exponen Beaugrande y Dressler[[Beaugrande, Robert-Alain de, y Dressler, Wolfgang Ulrich, (1997) <em>Introducci\u00f3n a la ling\u00fc\u00edstica del texto<\/em>. Barcelona: Ariel. (p. 9)]], la \u00abactividad interpretativa de los usuarios mediante cierto nivel de entrop\u00eda\u00bb y desde, yo apuntar\u00eda, un espacio constituido de excepciones subsumiendo el pasado. De esta forma se podr\u00eda considerar este homenaje como una actualizaci\u00f3n ajoblanquiana abierta a malinterpretaciones creativas que nos convierta \u2014en contra de la opini\u00f3n de Harold Bloom, quien en <em>El canon occidental<\/em> (2009), postula que la creaci\u00f3n no es una realidad social\u2014 en mejores ciudadanos prevenidos de las ideas preconcebidas que tenemos sobre nosotros mismos y que nos impiden \u2014como apunta Philip Zimbardo en su libro <em>El efecto Lucifer<\/em> (2008)\u2014 el ver nuestras similitudes con los dem\u00e1s.  <\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"670\" height=\"377\" src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/c-pxeBICY-U\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que estamos en una sociedad en la que la esfera l\u00edquida nos aboca a hacer todo maleable y prontamente caduco \u2014haciendo de la copia y la apropiaci\u00f3n el motor&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1284,"featured_media":15587,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[6783],"tags":[],"coauthors":[],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado &#8211; A*Desk<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado &#8211; A*Desk\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Ahora que estamos en una sociedad en la que la esfera l\u00edquida nos aboca a hacer todo maleable y prontamente caduco \u2014haciendo de la copia y la apropiaci\u00f3n el motor...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"A*Desk\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-09-08T01:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-07-10T10:33:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"670\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"339\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Susana G. Romanos\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Susana G. Romanos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/\",\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/\",\"name\":\"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado &#8211; A*Desk\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg\",\"datePublished\":\"2014-09-08T01:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-07-10T10:33:47+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/3ad5a412eb0505e958071fa928a61872\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg\",\"width\":670,\"height\":339},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/\",\"name\":\"A*Desk\",\"description\":\"A*Desk Critical Thinking\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/a-desk.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/3ad5a412eb0505e958071fa928a61872\",\"name\":\"Susana G. Romanos\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/image\/b1c31c782ad5d11278a87fdf27da015e\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c18ca23911e4b8d6160118009a439e28?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c18ca23911e4b8d6160118009a439e28?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Susana G. Romanos\"},\"url\":\"https:\/\/a-desk.org\/en\/autor\/romanos\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado &#8211; A*Desk","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado &#8211; A*Desk","og_description":"Ahora que estamos en una sociedad en la que la esfera l\u00edquida nos aboca a hacer todo maleable y prontamente caduco \u2014haciendo de la copia y la apropiaci\u00f3n el motor...","og_url":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/","og_site_name":"A*Desk","article_published_time":"2014-09-08T01:00:00+00:00","article_modified_time":"2023-07-10T10:33:47+00:00","og_image":[{"width":670,"height":339,"url":"http:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Susana G. Romanos","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"Susana G. Romanos","Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/","url":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/","name":"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado &#8211; A*Desk","isPartOf":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg","datePublished":"2014-09-08T01:00:00+00:00","dateModified":"2023-07-10T10:33:47+00:00","author":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/3ad5a412eb0505e958071fa928a61872"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#primaryimage","url":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg","contentUrl":"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/ajoblanco.jpg","width":670,"height":339},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/la-inquietud-discordante-y-ludica\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/a-desk.org\/en\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La inquietud discordante y l\u00fadica: Ajoblanco revisitado"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/a-desk.org\/#website","url":"https:\/\/a-desk.org\/","name":"A*Desk","description":"A*Desk Critical Thinking","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/a-desk.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/3ad5a412eb0505e958071fa928a61872","name":"Susana G. Romanos","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/a-desk.org\/#\/schema\/person\/image\/b1c31c782ad5d11278a87fdf27da015e","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c18ca23911e4b8d6160118009a439e28?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c18ca23911e4b8d6160118009a439e28?s=96&d=mm&r=g","caption":"Susana G. Romanos"},"url":"https:\/\/a-desk.org\/en\/autor\/romanos\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11903"}],"collection":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1284"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11903"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11903\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17742,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11903\/revisions\/17742"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15587"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11903"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/a-desk.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=11903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}