{"id":13929,"date":"2006-07-10T13:58:00","date_gmt":"2006-07-10T13:58:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2006\/07\/10\/espacios-para-el-arte\/"},"modified":"2017-09-25T22:58:12","modified_gmt":"2017-09-25T22:58:12","slug":"espacios-para-el-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/espacios-para-el-arte\/","title":{"rendered":"Espacios para el Arte*"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">A finales de los a\u00f1os ochenta abri\u00f3 sus puertas el IVAM-Centre Julio Gonz\u00e1lez en Valencia. El Centro de Arte Reina Sof\u00eda hab\u00eda iniciado sus actividades en 1996 para llegar a abrir oficialmente sus puertas como tal en 1990. Empezaba a despegar la modernizaci\u00f3n de las instituciones culturales en el Estado Espa\u00f1ol.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nSiguieron, sucesivamente el Centro Andaluz de Arte Contempor\u00e1neo en Sevilla, El Centre d\u2019Art Santa M\u00f3nica en Barcelona, el Centro Galego de Arte Contempor\u00e1nea en Santiago de Compostela, El Centro Atl\u00e1ntico de Arte Contempor\u00e1neo en Canarias&#8230; Instituciones como la Sala Amarica, la Sala Rekalde o Koldo Mitxelena aseguraban la presencia del arte contempor\u00e1neo en el Pa\u00eds Vasco. Los espacios para el arte se han multiplicado y hemos asistido a aperturas recientes de instituciones que se extienden a lo largo de la geograf\u00eda ib\u00e9rica. En Portugal, la infraestructura institucional se complement\u00f3 con el Centro Cultural de Bel\u00e9m en Lisboa y la construcci\u00f3n del Museu Serralves en Oporto, donde desde antes se ven\u00eda desarrollando una actividad expositiva muy importante en la Casa Serralves como centro de arte. <\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os ochenta, la presencia institucional del arte contempor\u00e1neo estaba asegurada por una pol\u00edtica de exposiciones muy ambiciosa llevada a cabo por la Fundaci\u00f3n La Caixa, una entidad privada, capitaneada por Mar\u00eda de Corral. Grandes exposiciones internacionales ten\u00edan lugar en sus sedes de Madrid y Barcelona y comisarios de exposiciones como Dan Cameron visitaban con frecuencia los confines meridionales de Europa. Sevilla, artistas sevillanos aparec\u00edan en las portadas de revistas de gran tirada e influencia, el clima era efervescente, lleno de perspectivas de futuro. La asunci\u00f3n y desarrollo de competencias por parte de los gobiernos de comunidades aut\u00f3nomas explica esta nueva ebullici\u00f3n institucional del arte contempor\u00e1neo. Pero debe haber algo m\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 otras razones explican este fen\u00f3meno? Fundamentalmente la emulaci\u00f3n, la b\u00fasqueda de resultados en \u00e1mbitos sociales, econ\u00f3micos y simb\u00f3licos que el IVAM primero y el museo Gugenheim de Bilbao ha contribuido a demostrar. Las instituciones dedicadas al arte, los centros, los museos aportan m\u00e1s a las ciudades, a los ciudadanos, que la pura actividad art\u00edstica: forman parte de lo que se denomina las industrias culturales. Sus productos son eventos, acontecimientos que tienen como materia prima la singularidad del arte, su \u201cirrepetibilidad\u201d o su \u201cirreproductibilidad\u201d. Es decir, cada obra de arte es \u00fanica, aunque algunas se parezcan en estilo, en materia, en configuraci\u00f3n f\u00edsica. Los museos se diferencian de los centros de arte por que los primeros tienen como principal objetivo la conservaci\u00f3n, y difusi\u00f3n de una colecci\u00f3n, as\u00ed como su ampliaci\u00f3n. Los segundos se dedican \u00fanicamente a organizar exposiciones. Y en estos \u00faltimos a\u00f1os han aparecido h\u00edbridos de centro-museo que responden a la necesidad de organizar eventos para merecer la atenci\u00f3n del p\u00fablico. O se posee una colecci\u00f3n de excepcional calidad y originalidad (la Capilla Sixtina, grandes maestros del arte, &#8230;) o es necesario organizar eventos (capitalidades culturales, exposiciones universales o bienales, \u2026). <\/p>\n<p>Las instituciones dedicadas al arte, los centros, los museos aportan m\u00e1s a las ciudades, a los ciudadanos, que la pura actividad art\u00edstica: forman parte de lo que se denomina las industrias culturales.<\/p>\n<p>Y \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando una gran parte del arte que se hace en nuestros d\u00edas no s\u00f3lo es reproductible sino que en esa facultad basa su esencia? Gran parte del arte contempor\u00e1neo utiliza el lenguaje y el material cinematogr\u00e1fico y fotogr\u00e1fico. Ya no necesita paredes para ser colgado, o suelos en los que disponer las peanas, sino pantallas que detengan la luz. La fascinaci\u00f3n por la pantalla grande ha alcanzado el inter\u00e9s de los artistas. Y donde antes deb\u00eda haber luz, ahora debe haber oscuridad. Donde hab\u00eda silencio, hay voces, sonidos e incluso ruidos. Los cambios en el comportamiento de las obras de arte est\u00e1n haciendo cambiar la arquitectura de los edificios que se le dedican y hacen cambiar el comportamiento de sus usuarios. Hoy m\u00e1s que nunca, si el arte no sorprende, pasa desapercibido. La gran eficacia visual de la publicidad y los medios masivos de comunicaci\u00f3n han desalojado la est\u00e9tica de las manos del arte. Todo tiende a la belleza y el arte debe buscar su especificidad, su singularidad en otros terrenos.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os noventa, pasar desapercibido lleg\u00f3 a formar parte de los objetivos de artistas que conoc\u00edan muy bien la dificultad de acceder a un mercado art\u00edstico saturado y colapsado por la crisis. Paradoja indudable pasar desapercibido era situarse en las ant\u00edpodas de la visibilidad, de la aparatosidad que hab\u00eda dominado el panorama art\u00edstico de los a\u00f1os ochenta. Con ese deseo (y estrategias) de pasar desapercibo lleg\u00f3 una nueva fragmentaci\u00f3n de la supuesta unicidad de la obra de arte. Yves Michaud dice que el arte contempor\u00e1neo se ha hecho gaseoso. Duchamp ha triunfado &#8230; En ning\u00fan momento han existido sustituciones de paradigma absolutas, y ni mucho menos repentinas. Lo que s\u00ed es cierto es que a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n asistimos a un continuo ir y venir de novedades que debe tanto a la influencia de la alta costura como al comportamiento de la acci\u00f3n creativa, que innova necesariamente e intenta evitar la repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el arte existe en el espacio como la lengua en el habla de sus usuarios. Si una lengua no es hablada, no existe. Si el arte no ocupa espacio, no es. Durante el siglo pasado ya asistimos a una fuga en avance del arte, cuyas caracter\u00edsticas se extienden a nuestros d\u00edas. Decimos que los a\u00f1os sesenta del siglo pasado popularizaron el cubo blanco como espacio predominante para el arte. Pero podemos encontrar un precedente innegable en los experimentos practicados por artistas y arquitectos durante los a\u00f1os veinte. La abstracci\u00f3n pict\u00f3rica alcanz\u00f3 la concepci\u00f3n de espacios para el arte y para la vida, en paralelo a la intenci\u00f3n de muchos creadores de fundir ambos. M\u00e1s de medio siglo m\u00e1s tarde, el cubo blanco se transformaba en caja negra. El arte tiene capacidad de alterar todo tipo de espacio, considerado desde sus caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas y culturales. Es decir, la ocupaci\u00f3n de un espacio f\u00edsico (canal de comunicaci\u00f3n) supone la alteraci\u00f3n de este espacio. Creo que por ello se han dado en estos \u00faltimos a\u00f1os tan pocos casos de colaboraciones entre artistas y arquitectos: sus afanes coinciden sin necesariamente complementarse. No quiero decir que no haya excepciones. Afortunadamente las hay, pero son escasas comparadas con el volumen de construcci\u00f3n p\u00fablica y privada al que asistimos en Europa. Si ampliamos la noci\u00f3n de espacio m\u00e1s all\u00e1 de sus cualidades f\u00edsicas, de su cantidad y de los materiales en los que se sustenta, y consideramos el espacio como una entidad ideol\u00f3gica, la cuesti\u00f3n se complica.<\/p>\n<p>\u00bfInterviene realmente el arte en el espacio ideol\u00f3gico que construimos a nuestro alrededor? Numerosos autores nos han hablado, sobre todo desde los campos de la antropolog\u00eda y de las ciencias sociales, de la ideologizaci\u00f3n del espacio contempor\u00e1neo. En Estados Unidos sobre todo, se ha apuntado hacia la disminuci\u00f3n del denominado espacio p\u00fablico. No podemos considerar el espacio p\u00fablico como algo neutral, que no est\u00e1 afectado por intenciones o destino ideol\u00f3gico alguno. Lo que si podemos constatar son diferencias entre las leyes que lo regulan, en las costumbres de uso, en los rituales de ocupaci\u00f3n colectiva, &#8230; dentro de las diferentes culturas. En estas tradiciones, podemos ver que un museo o centro de arte que se encuentre en Tokyo operar\u00e1 de manera muy diferente de como lo haga uno situado en Baden-Baden, en Pittsburgh o en Castell\u00f3, aunque compartan materiales, objetivos y m\u00e9todos de trabajo.<\/p>\n<p>El Palais de Tokyo desea aportar al ya denso panorama institucional parisino un proyecto din\u00e1mico, cercano a las artes de nuestros d\u00edas, flexible e innovador.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n a la que quer\u00eda llegar se basa en el an\u00e1lisis de dos centros de arte recientemente abiertos en Par\u00eds y en Madrid. Se trata del Palais de Tokyo, situado en frente del Mus\u00e9e d\u2019Art Moderne de la Ville de Paris en el Trocad\u00e9ro de la capital gala, un conjunto monumental construido en los a\u00f1os treinta, por una parte, y La Casa Encendida, el centro cultural de Caja Madrid, que ocupa un edificio emblem\u00e1tico en el popular barrio madrile\u00f1o de Lavapi\u00e9s. De manera similar a c\u00f3mo el nuevo centro para la m\u00fasica que Reem Koolhaas ha dise\u00f1ado para la ciudad de Oporto, estas dos instituciones suponen un cambio cualitativo en el concepto de instituci\u00f3n cultural que el del arquitecto holand\u00e9s para la noci\u00f3n de auditorio o instituci\u00f3n dedicada a la m\u00fasica.. El Palais de Tokyo es un centro impulsado por el Ayuntamiento de Par\u00eds y que desea aportar al ya denso panorama institucional parisino un proyecto din\u00e1mico, cercano a las artes de nuestros d\u00edas, flexible e innovador. Su apuesta fundamental es el de la resoluci\u00f3n de la arquitectura interior. Su aspecto, es el de una obra, una construcci\u00f3n inconclusa. Como si los obreros hubiesen abandonado el lugar antes de terminar su tarea, apreciamos desconchados por doquier, enlucidos de cemento sin pintar, suelos sin lin\u00f3leo ni baldosas, cintas de \u201cno pasar\u201d que se desplazan de un d\u00eda para otro seg\u00fan las necesidades de ocupaci\u00f3n o uso. Encontramos mesas, sillas, taburetes, \u201cpufs\u201d, y escalones donde grupos de visitantes, la mayor\u00eda j\u00f3venes, est\u00e1n charlando, comentando lo que se ve, lo que se oye o lo que se toca. Porque en el Palais de Tokyo, no hay vigilantes que te ri\u00f1an si tocas los objetos expuestos o si levantas la voz al hablar. Un restaurante equipado de manera sobria y eficaz, una cantina popular con una de las m\u00e1s bellas terrazas de Par\u00eds, ofrece men\u00fas a precios reducidos. De nuevo en su interior, encontramos una librer\u00eda equipada con las \u00faltimas publicaciones sobre arte, moda, m\u00fasica, arquitectura, &#8230;El Palais de Tokyo parece materializar las ideas de sus directores, J\u00e9r\u00f4me Sans y Nicholas Bourriaud. Este \u00faltimo es el autor de un libro cuyo contenido ha ejercido una enorme influencia en el nuevo panorama art\u00edstico franc\u00e9s y allende. &#8220;Esth\u00e9tique relationnelle&#8221; fue publicado en 2001 y fundamentalmente analiza y teoriza el trabajo de artistas cuya obra consta de \u201csituaciones\u201d m\u00e1s que de objetos. Estas situaciones son transformaciones del espacio institucional para el arte y est\u00e1n dedicados a actividades inusuales para el p\u00fablico en un espacio de exhibici\u00f3nn: comer, charlar, leer, encontrarse entre s\u00ed, &#8230; El Palais de Tokyo es el palacio de la relaci\u00f3n. Hoy d\u00eda encontramos artistas que practican este tipo de est\u00e9tica hasta en China y, si bien el t\u00e9rmino fue acu\u00f1ado por la cr\u00edtica americana Lucy R. Lippard en los a\u00f1os sesenta, aparece hoy como una de las tendencias m\u00e1s aglutinadoras del momento. \u00bf Ha aportado un nuevo tipo de espacio la est\u00e9tica relacional? Ciertamente ha aportado un estilo de espacio, una est\u00e9tica y un modo de comportamiento particular. Dentro de lo inacabado todo cabe: el experimento, la prueba, el c\u00e1sting, el intento \u2026 Lo inacabado, lo cambiante ha llegado a formar parte integrante de mucho del arte de hoy.<\/p>\n<p>Por su parte, La casa Encendida es el nuevo centro cultural de la caja de ahorros Caja Madrid, una entidad privada que debe destinar parte de sus beneficios a actividades sociales y culturales. En sus ejes b\u00e1sicos encontramos elementos novedosos para un centro de estas caracter\u00edsticas: la solidaridad y el medio ambiente o sostenibilidad. Desde los a\u00f1os noventa, los esfuerzos de entidades de este tipo han oscilado desde la cultura cl\u00e1sica a las acciones humanitarias y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Pero La Casa Encendida se posiciona claramente como n\u00facleo de ocio, entretenimiento, cultura y acci\u00f3n social y pedag\u00f3gica destinada al ciudadano. Su composici\u00f3n es un h\u00edbrido entre salas de exposiciones, escuela y talleres, sala de espect\u00e1culos, \u2026 No es que la instituci\u00f3n se diferencie radicalmente del museo tradicional sino que arranca su singladura haci\u00e9ndose eco de los avances en el funcionamiento de las instituciones, que integran actividades y usos diversos como si de un gran centro comercial se tratara. Arte, comercio, entretenimiento, aprendizaje y comunicaci\u00f3n ya no est\u00e1n re\u00f1idas o se excluyen unos a otros. La oposici\u00f3n entre los historiadores de arte tradicionales y los analistas de la cultura visual traduce la tensi\u00f3n entre el arte cl\u00e1sico y las nuevas culturas populares, que pueden ser igualmente sofisticadas en formas y contenidos. La falta de aparato cr\u00edtico, o la novedad, para su percepci\u00f3n y an\u00e1lisis no impide su presencia en el panorama de la oferta: las tendencias emergentes, sobre todo las ligadas a las aplicaciones de las nuevas tecnolog\u00edas aparecen en forma de festivales, no de exposiciones. El sonido, la m\u00fasica ha cobrado un protagonismo hasta hoy insospechable. \u00bfAglutinamiento o disoluci\u00f3n? \u00bfEnriquecimiento o confusi\u00f3n? He aqu\u00ed el reto planteado a las nuevas instituciones. <\/p>\n<p>* Texto publicado en la primera versi\u00f3n de A-Desk en 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A finales de los a\u00f1os ochenta abri\u00f3 sus puertas el IVAM-Centre Julio Gonz\u00e1lez en Valencia. 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