{"id":19661,"date":"2008-07-09T11:19:00","date_gmt":"2008-07-09T11:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/a-desk.org\/2008\/07\/09\/duchamp-y-el-contexto\/"},"modified":"2008-07-09T11:19:00","modified_gmt":"2008-07-09T11:19:00","slug":"duchamp-y-el-contexto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/a-desk.org\/en\/magazine\/duchamp-y-el-contexto\/","title":{"rendered":"Duchamp y el contexto"},"content":{"rendered":"<p class=\"post_excerpt\">Duchamp y Picaba han vuelto a Barcelona, acompa\u00f1ados de Man Ray, en una exposici\u00f3n en el MNAC (producida por la Tate Modern de Londres) en la que, m\u00e1s all\u00e1 de tendencias y movimientos art\u00edsticos, se quiere explicitar la relaci\u00f3n entre estos tres iconos del arte del siglo XX. Una buena oportunidad para ver una serie de obras que dif\u00edcilmente es posible ver juntas, algunas que apenas viajan, y de unos artistas que aun hoy marcan el devenir del arte.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nLa figura de Marcel Duchamp reaparece de tanto en tanto como la gran referencia que es para el arte contempor\u00e1neo. En menos de 10 a\u00f1os el c\u00e9lebre urinario (\u201cFuente\u201d) cumplir\u00e1 un siglo, y sin embargo todav\u00eda estamos d\u00e1ndole vueltas sin apenas haber conseguido traspasar el peso de lo que signific\u00f3 la acci\u00f3n de cambiar un objeto vulgar de su sitio original para darle un nuevo sentido. As\u00ed ratificaba Duchamp la operaci\u00f3n b\u00e1sica del arte y del artista: se\u00f1alar un objeto, darle un nuevo significado en un nuevo contexto. Y asimilaba el arte a una operaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica: la separaci\u00f3n entre significante y significado; el arte como actividad intelectual antes que como una serie de conocimientos t\u00e9cnicos, de ah\u00ed ven\u00eda su \u201calergia\u201d a la trementina. La consecuencias han sido imparables y afectan a cuestiones candentes como los derechos de autor, la autor\u00eda o la obra \u00fanica. Porque afortunadamente el urinario original no existe, s\u00f3lo quedan r\u00e9plicas y de hecho cualquiera puede tener un Marcel Duchamp aut\u00e9ntico, basta con seguir sus propias instrucciones: conseguir un urinario y a\u00f1adirle la firma \u201cR. Mutt\u201d. No s\u00e9 que tendr\u00edan que decir al respecto las sociedades gestoras de derechos de los artistas, por ejemplo.<\/p>\n<p>En 1984 la Fundaci\u00f3 Joan Mir\u00f3 de Barcelona organiz\u00f3 una gran exposici\u00f3n del artista. Una exposici\u00f3n que ha quedado en la memoria de muchos convirti\u00e9ndose en un referente. En 1993 fue el Palazzo Grassi de Venecia durante la Bienal de aquel a\u00f1o. Ahora llega unos metros m\u00e1s abajo de la Fundaci\u00f3 Joan Mir\u00f3, en el MNAC, acompa\u00f1ado de Man Ray y Picabia, en una exposici\u00f3n organizada por la Tate Modern de Londres. Al juntar a estos tres nombres, iconos del arte del siglo XX, la Tate y el MNAC esquivan tanto la idea de monograf\u00eda de un autor (como pas\u00f3 con Duchamp en la Mir\u00f3 hace unos a\u00f1os o con Picabia, \u201cM\u00e1quinas y espa\u00f1olas\u201d, en la Fundaci\u00f3 T\u00e0pies en 1995), como una explicaci\u00f3n que los integrase en un movimiento, Dada New York por ejemplo (para eso el Centre Georges Pompidou de Par\u00eds organiz\u00f3 una exhaustiva exposici\u00f3n de Dada hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o, que es una l\u00e1stima que no aterrizase por estos lares). M\u00e1s bien se centran en la historia de la amistad que dio lugar a una colaboraci\u00f3n y m\u00faltiples encuentros a lo largo de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Esquivar la idea de la exposici\u00f3n monogr\u00e1fica o de tendencias, en principio, encaja de manera adecuada con el propio devenir de sus trabajos, no anclados en un movimiento sino en una serie de confluencias (e, incluso, encaja con una manera m\u00e1s adecuada de pensar las vanguardias, m\u00e1s all\u00e1 de su esquematizaci\u00f3n y reducci\u00f3n). Una intenci\u00f3n evidente al haber dedicado un espacio del museo a documentar fotogr\u00e1ficamente sus encuentros, ah\u00ed, adem\u00e1s, hay que destacar la exposici\u00f3n de materiales como la revista 391 de Picabia o la edici\u00f3n de Dada New York.<\/p>\n<p>Muy del gusto de la Modern Tate (su colecci\u00f3n no est\u00e1 articulada hist\u00f3ricamente sino por \u00e1reas y afinidades formales, el paisaje o los objetos), la exposici\u00f3n marca un recorrido tambi\u00e9n definido por \u00e1reas que no necesariamente encajan con las diferentes etapas por las que pasaron sus trabajos: movimiento, m\u00e1quinas, objetos, erotismo o luz. As\u00ed se ponen en paralelo los trabajos de Duchamp a prop\u00f3sito del \u201cGrand verre\u201d, las fotograf\u00edas de m\u00e1quinas de Man Ray y los dibujos de objetos de precisi\u00f3n de Picabia: m\u00e1quinas. Evidentemente, as\u00ed se facilita la lectura de la exposici\u00f3n, pero tambi\u00e9n se la hace bascular hacia una explicaci\u00f3n excesivamente formal y hacia una divisi\u00f3n en etapas o fases frente a la que constantemente se escapan los tres artistas (\u00bfel erotismo es una etapa o una constante en Duchamp? \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 en Man Ray?). Al fin y al cabo, dedicaron su obra a escapar de cualquier tipo de etiquetaje (pese a la cercan\u00eda que ten\u00edan con Dada, siempre esquivaron un compromiso expl\u00edcito con un movimiento m\u00e1s amplio, bastaba con ser el consulado espor\u00e1dico de Dada en Nueva York).<\/p>\n<p>Esta es una oportunidad \u00fanica para ver una serie de obras de Duchamp que extra\u00f1amente salen de Filadelfia: uno de sus primeros cuadros sobre el movimiento, \u201cDulcin\u00e9e\u201d; el molinillo de chocolate n\u00famero uno; el molinillo de caf\u00e9 que pint\u00f3 para la cocina de su hermano; cuadros preparativos del \u201cGrand Verre\u201d como \u201cEl tr\u00e1nsito de la virgen a la novia\u201d; o los estudios para \u201c\u00c9tant donn\u00e9s\u201d. Con otras obras de Duchamp es inevitable que la exposici\u00f3n est\u00e9 llena de r\u00e9plicas: quedan pocos de los ready-mades originales y en justa l\u00f3gica duchampiana todos los ready-mades, copias o no, son originales, as\u00ed que da igual si lo son o no; y otras obras como el propio \u201cGrand Verre\u201d y \u201c\u00c9tant donn\u00e9s\u201d son  inamovibles de su lugar original decidido por el mismo Duchamp en el Museo de Filadelfia (imposible desmontar y remontar \u201c\u00c9tant donn\u00e9s\u201d y el informe sobre el precario estado de conservaci\u00f3n \u201cGrand Verre\u201d ocupa varios tomos). La r\u00e9plica del \u201cGrand Verre\u201d, una de las m\u00e1s de media docena que circulan, no s\u00f3lo es una de las pocas autentificadas por el propio Duchamp (adem\u00e1s de la de Richard Hamilton y alguna otra que se me escapa), tambi\u00e9n es la que realiz\u00f3 Arturo Schwarz, uno de los primeros en dedicarse a escribir sobre las m\u00e1quinas solteras de Duchamp (y que, a pesar de su edad, present\u00f3 la exposici\u00f3n el d\u00eda de su inauguraci\u00f3n, uno de los \u00faltimos testigos vivos). Hay otras no muy lejos. Por ejemplo, la Fundaci\u00f3n Joan Mir\u00f3 aun debe conservar en sus fondos una curiosa realizada para aquella exposici\u00f3n de 1984: entre dos placas de vidrio se coloc\u00f3 una reproducci\u00f3n fotogr\u00e1fica de cada una de las partes de la obra. Otra reproducci\u00f3n curiosa la hizo Ulf Linde para el Pompidou, en tres dimensiones y con los elementos mec\u00e1nicos de la obra funcionando; tambi\u00e9n en una de las p\u00e1ginas web dedicadas a Duchamp es posible ver un v\u00eddeo de la m\u00e1quina en marcha (http:\/\/www.p22.com\/projects\/duchamp.html). Respecto a \u201c\u00c9tant donn\u00e9s\u201d la elecci\u00f3n ya no es tan acertada: el recurso de una proyecci\u00f3n que simula la puerta que Duchamp compr\u00f3 en La Bisbal es un tanto zafio; a trav\u00e9s de los dos agujeros nos encontramos con un trampantojo reproduciendo el desnudo ante la cascada que apenas traslada el efecto ilusionista que busc\u00f3 el artista. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hab\u00eda m\u00e1s opciones: la misma Fundaci\u00f3n Joan Mir\u00f3 expuso entonces una reproducci\u00f3n completa de la pieza; o el Centre Georges Pompidou la reprodujo en tres dimensiones y exenta, es decir, era posible rodearla y ver todo el funcionamiento (escapando, en este caso, a la fidelidad duchampiana). <\/p>\n<p>Por no decir que buena parte del proceso de montaje de esa obra p\u00f3stuma tuvo lugar mientras Duchamp veraneaba en Cadaqu\u00e9s (la puerta se compr\u00f3 en La Bisbal). All\u00ed est\u00e1 su apartamento, por alg\u00fan lugar ha quedado el proyecto de chimenea que ide\u00f3 para su casa, el bar \u201cMelit\u00f3n\u201d conserva una de sus \u00faltimas notas (en realidad, una cita para tomar una copa escrita sobre una servilleta) y fotos con Dal\u00ed. Fue Dal\u00ed el que trajo a Duchamp hasta Cadaqu\u00e9s y hay cientos de im\u00e1genes que testimonian su relaci\u00f3n. Y fue cerca de Cadaqu\u00e9s, en Les Escaules, donde Marcel Duchamp se hizo la famosa foto de \u00e9l con Teeny y una cascada (de agua caliente) al fondo, como una pista de su trabajo a escondidas que se revelar\u00eda despu\u00e9s (tambi\u00e9n en Les Escaules cada a\u00f1o Joan Casellas organiza un festival de performance, la elecci\u00f3n del lugar no es casual, evidentemente). Nada de esto est\u00e1 en la exposici\u00f3n o, si lo est\u00e1, es de manera meramente testimonial. Del paso del \u201cDesnudo descendiendo una escalera\u201d por las galer\u00edas Dalmau apenas hay una menci\u00f3n en el texto de sala, como de la estancia de Picabia en Barcelona y la edici\u00f3n aqu\u00ed de la revista 391, con un n\u00famero prestado por la Biblioteca de Catalunya. Claro, porque la exposici\u00f3n viene de la Tate Modern, que se ocupa del arte contempor\u00e1neo internacional. Si viniese de la Tate Britain, que se ocupa del arte brit\u00e1nico de todos los tiempos, seguramente estar\u00eda se\u00f1alado el paso de Duchamp (espor\u00e1dico) por Londres o su relaci\u00f3n con Richard Hamilton y el poso que dej\u00f3 en el pop-art brit\u00e1nico. <\/p>\n<p>Todo ello nos lleva a preguntarnos por la especificidad de las instituciones art\u00edsticas en Catalu\u00f1a. Si el MNAC es el Museu Nacional d&#8217;Art de Catalunya su funci\u00f3n quiz\u00e1 deber\u00eda ser cercana a la de la Tate Britain para los brit\u00e1nicos. El MNAC lleva ese \u201cnacional de Cataluya\u201d inscrito en sus siglas que bien deber\u00eda significar algo m\u00e1s que una etiqueta tan del gusto de los pol\u00edticos que ahora se ocupan de la cultura. Por otra parte, la relaci\u00f3n entre Tate Modern y el Macba es evidente, ambos se dedican al arte contempor\u00e1neo. Por cierto, el Macba tambi\u00e9n tomaba a Duchamp como referencia en las exposiciones que dedic\u00f3 a la teatralidad. Seguramente, no se trata de establecer fronteras hist\u00f3ricas entre instituciones (fundamentalmente, Macba y MNAC). Pero s\u00ed estar\u00eda bien explicitar las l\u00edneas, los recorridos y los porqu\u00e9s&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Duchamp y Picaba han vuelto a Barcelona, acompa\u00f1ados de Man Ray, en una exposici\u00f3n en el MNAC (producida por la Tate Modern de Londres) en la que, m\u00e1s all\u00e1 de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1237,"featured_media":16352,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[6783],"tags":[5625,5470],"coauthors":[],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Duchamp y el contexto &#8211; A*Desk<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/duchamp-y-el-contexto\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Duchamp y el contexto &#8211; A*Desk\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Duchamp y Picaba han vuelto a Barcelona, acompa\u00f1ados de Man Ray, en una exposici\u00f3n en el MNAC (producida por la Tate Modern de Londres) en la que, m\u00e1s all\u00e1 de...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/a-desk.org\/magazine\/duchamp-y-el-contexto\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"A*Desk\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2008-07-09T11:19:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/a-desk.org\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/arton566.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"295\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"David G. 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