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Magazine

25 enero 2012
El arte y los grandes temas

Kaspar König se jubila y lo hace con una exposición colectiva en el Museo Ludwig de Colonia, la institución que ha dirigido durante doce años. Con “Before the Law”, König vuelve a hacer una declaración de principios: el arte debe hablar sobre los grandes temas, más allá de las circunstancias. Y el tema es, en este caso, la condición humana.


Skulptur Projekte en Münster, Portikus en Frankfurt y Städelschule en Frankfurt son sólo algunos de los poyectos/instituciones fundados o dirigidos por Kaspar König, una figura clave y determinante de los criterios y discursos que han regido la escena artística en los últimos años. Con “Before the Law” (Antes de la Ley) , König deja clara cuál es su manera de entender el arte y su relación con él, así como su visión curatorial. La exposición toma su título de un relato de Kafka en el que un campesino intenta acceder al lugar donde está la ley. El anhelado momento nunca llega, pues un portero pospone su entrada eternamente. La parábola de Kafka, en la que hay un dentro y fuera de la ley traducido en términos de espacio, conecta no sólo con la fragilidad del campesino, extensible a la condición humana, sino también con preguntas acerca de quién determina la ley, para quién, quién y cómo queda excluido.

Para hacer la reflexión más intemporal, o más actual, la exposición parte de un momento histórico muy concreto, los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, como paradigma de la aniquilación de los derechos y la dignidad humanos y lo enlaza directamente con el momento presente, en el que no ha habido una gran guerra, pero sí muchas, dispersas y continuadas e incluso algunas sumergidas y en el que el ser humano vuelve a ser extremadamente vulnerable. Parece que tenemos acceso a mucha información, que somos conscientes de nuestros derechos, pero al mismo tiempo hay signos contradictorios, ¿hemos perdido nuestra libertad? ¿o la hemos ganado? ¿cabe la posibilidad de que un día surja públicamente la pregunta de si todavía nos podemos permitir los derechos humanos?

“Before the Law” es una exposición clásica tanto por su aproximación como por su presentación formal. König habla del potencial humanístico del arte contemporáneo, de la necesidad de que el arte plantee preguntas existenciales. Las obras (esculturas figurativas e instalaciones, como se nos anuncia desde el subtítulo de la muestra) respiran espacio, no hay interferencias entre ellas, en todo caso, un hilo conector que va guiando al espectador por las salas. Se deja que las obras “hablen por sí mismas” (y parece que lo hacen). No hay una contextualización específica, ni documentos, ni publicaciones, ni vídeos documentales o películas. Y eso que el tema lo permitiría. Sí que se celebrarán diversas charlas en diferentes ciudades (Bruselas, Londres, Colonia, Munich y Berlín). Y sí que hay una confrontación, entre las esculturas figurativas de post-guerra, que transmiten toda la inseguridad y fragilidad que puede acompañar al ser humano y las instalaciones más contemporáneas, más resignadas e irónicas. Mientras en las esculturas de postguerra los seres que aparecen representados piden a gritos amparo y protección, las propuestas contemporáneas, que evocan la misma fragilidad que sus antecesoras, ya no pueden pedir ese refugio, puesto que saben que no existe. Y en esa contraposición se van trazando numerosos recorridos: el que se inicia en la escultura de la pierna aislada (1958) de Alberto Giacometti, sigue en el carrusel que gira con lenta agonía arrastrando los cadáveres de animales de Bruce Nauman (1988), salta a la moneda de la suerte (un diminuto centavo expuesto en una enorme vitrina) encontrada por Andreas Slominski (1996) y termina en el árbol fragmentado y recompuesto (1997/2011) de Zoe Leonard. Y, otro posible itinerario que va desde la “Sibylla (Justitia)” (1957) que Joseph Beuys hizo para los juzgados de Düsseldorf, continúa con los conflictos sudafricanos de “Felix in Exile” (1994) de William Kentridge, se recrea en la manera despectiva con que las autoridades norteamericanas (empezando por el propio Roosevelt) veían a los indios americanos en “Building a Nation” (2006) de Jimmie Durham, y concluye con el remake de los burgueses de Calais (defendiendo una ciudad asediada en el siglo XIV) convertidos en “Bródno People” (2010) de Pawel Althamer con la colaboración de ciudadanos de Bródno, o las “exclusiones” realizadas desde el poder (legislativo, ejecutivo y judicial) a través de abundante material recogido por Andreas Siekmann en “Dante and Virgil walk through the World” (2011). Parece que las cosas han cambiado mucho durante este último siglo, pero en algunos aspectos esenciales estamos más cerca de la posguerra de lo que nos imaginamos.

Al margen de su calidad, indiscutible, “Before the law” es una exposición hábil en muchos aspectos: funciona como “statement curatorial”, incorpora el diálogo intergeneracional al incluir a Thomas Trummer como co-comisario y la colaboración de Anna Brohm y Andreas Prinzing e incluye un número considerable de obras de la colección del propio museo.

Foto: Achim Kukulies © Pawel Althamer, Cortesía Sammlung Goetz

A Montse Badia nunca le ha gustado estarse quieta, por eso siempre ha pensado en viajar, entrar en relación con otros contextos y tomar distancias para poder pensar mejor el mundo. La crítica de arte y el comisariado ha sido una vía desde la que poner en práctica su convencimiento en la necesidad del pensamiento crítico, de las idiosincracias y los posicionamientos individuales. ¿Cómo si no podremos cuestionar la estandarización a la que nos vemos abocados?
www.montsebadia.net

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