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27 abril 2023

Toya Shigeo: el deseo del bosque plateado

Si una blanquecina luz se posara sobre tu bosque, ríos de una plateada luz lechosa se crearían en sus filtraciones, de un brillo singular como si sobre un curso de agua se tratara. De este brillo particular están hechos los sueños.

De su juventud en Ogawa las marcas más visibles han sido aquellas que han quedado en relación a la luz y a la naturaleza. Un teatro donde se escenifican la sutileza, la templanza y en sí la estrategia: la ancestralidad del pensamiento.

Influenciado por el trabajo de Medardo Rosso, veía en sus inicios un terreno de posibilidades, de experimentación en el aura invocada en esas obras donde la una ambigüedad fúnebre se solapaba con la naturalidad de sus personajes, como un infinito velo de crudeza y sinceridad. Esta ambigüedad será una con la cual se identificará y definirá más adelante su estilo más maduro.

Ecce puer (Behold the Child), 1906.  Cortesía de Sculpturemagazine.Art

En paralelo a Rosso este velo que se presentaba en la pintura, era más bien un linde entre el material bruto y el hecho escultórico, donde las obras mutan entre el paisaje natural y el retrato.

De esta manera, su obra temprana estará principalmente caracterizada por un naturalismo lúgubre que aprovechará como campo de acción, de denuncia contra la guerra de Vietnam. Así a comienzos de la década de los 70 realizará una serie de retratos de los cuales destaca Container III [1973], donde el artista se representa a sí mismo y su impotencia en la forma de un joven parado sobre una representación simbólica de la bandera del Japón, en una pose que evoca el proverbio «no veré, oiré ni pronunciaré ningún mal».

Lying Man, 1971

Será a su vez en estos años su encuentro con el movimiento Mono-Ha que enmarcará su estilo en vías del arte contemporáneo y la abstracción principalmente, con trabajos como Hypotetical Sculpture II, donde posará estructuras de madera manufacturadas sobre árboles confrontando paradójicamente las dimensiones simbólicas de un mismo material en el encuentro entre naturaleza y cultura.

A pesar de que su medio principal sea la escultura, el planificado del boceto es muy importante para Shigeo, el trabajo de la línea y la forma en estos, dan a partir de este momento cuenta de dos elementos esenciales: en una primera instancia es la influencia que ha tenido el arte occidental, principalmente la escuela inaugurada por Rodin en su trabajo y formación: una figuración centrípeta; excéntrica; libre; incluso un poco barroca.

Obras como Trunk III (1982) al igual que Lying Man (1971) portan una estructuración del cuerpo que responde a los cánones occidentales clásicos (principalmente renacentistas). Figuración de la cual se irá alejando cada vez más a partir de ese mismo momento.

En los bocetos de obras más actuales, por el contrario, se verá con claridad un recorrido muy marcado durante toda su carrera en la la definición de su estilo, así la masa de líneas con las cuales idea las contracaras de Cave III (2010): las directrices de los cuerpos; la insinuación de la pose y la forma; la evocación emotiva, recordarán a un tratamiento de las formas y contornos que podemos encontrar en bosquejos tanto en Rodin cómo en Da Vinci.

Pompei II, 1974

De esta manera obras como Pompei II (1974) inaugurarán una nueva etapa de no-figuración total donde los tropos oscilarán entre la negación a la forma y la bio-cosmología. Con una abstracción contundente y atrayente, sus esculturas nos remiten a las gramáticas del sueño, principalmente en la reconstrucción de bosques oníricos, mesurados y regulares: neorromántico y ficcional.

Habiendo escogido la madera como materia primordial – conjuntamente con el yeso y el hierro – su trabajo se caracterizará por rasgar, marcar tallar sobre la superficie de esta con una sierra eléctrica, donde la escultura final será luego frotada con las cenizas de los restos de madera de dichas talladuras, revistiendo estos cuerpos orgánicos y otorgándoles  una característica tonalidad plateada.

Body Of The Gaze -Scatter, 1991. Foto: Tadasu Yamamoto. Cortesía Ichihara Lakeside Museum

Sus esculturas volverán recurrentemente al ideal del cúmulo, un concepto que relacionará con la estructura social y tendrá profunda relación con su interés por el campo antropológico. Poniéndolo en relación con la naturaleza se reflejará en la construcción de esculturas como una amalgama de unidades mínimas donde el sujeto se vuelve bara, árbol, soga, hito, tumba.

Sus piezas funcionan a partir de la atomización y el amalgamiento, sus universos escultóricos hacen metástasis en esto mismo: la partícula orgánica e inorgánica en simultáneo se une y se separa, se reforma, se reorganiza, crea nuevas formas y las replica. Sus cuerpos formarán masas uniformes tanto como distinguibles, las líneas se desharán en las penumbras y se exaltarán en la luz. Así el sueño será una vez más ambiguo y la naturaleza mutará en tekne.

Deus ex machina estas mesuras y regularidad transforman el bosque en cementerio: monolitos plateados, tallados, y dispuestos cuan esquemáticamente sea posible invocarán quizás nuevos espíritus.

Woods IV, 1991

Nos introduce en un bosque de sueños donde el espacio es múltiple. Si permitimos adentrarnos en su universo, descubriremos que funciona como un teseracto, donde el arriba es a su vez el abajo, la izquierda la derecha, el adelante puede ser el detrás y el  kata el ana[1]kata” (del griego “abajo”) y “ana” (del griego “arriba”) para describir las dos direcciones opuestas en la cuarta dimensión, equivalentes a derecha-izquierda, arriba-abajo, y … Continue reading.

Sus raíces subacuáticas nos llevan al paisaje del fondo de un río que se vuelve hacia la superficie, donde vagamos sin horizontes ni direcciones, y donde la geografía se nos hace ensoñadora aunque confusa y nos adentramos en la espesura.

Así la penumbra se posa sobre el bosque, como Toya Shigeo solía observar en su juventud esta hacía sobre las montañas de Ogawa. Y quizás en este bosque resuenan sus palabras en nuestros oídos

«He aprendido mucho a partir de pensar desde la perspectiva de cuán extraña es la escultura, la cual no posee ningún valor práctico, la cual no existía en el principio pero emergió junto con las emociones humanas[2]Toya Shigeo sobre Yoshimoto Takaaki en «La incomprensibilidad de la escultura» – título original: Chōkoku no wakaranasa – del catálogo de la exposición, entrevista con Sahara … Continue reading»

Pero este bosque y necrópolis es autónomo y la espesura susurra por sobre su boca, dentro de nosotros, en el corazón de aquello que se escurre entre nuestros oídos, y en dicha penumbra el bosque nos desea.


La exposición «Shigeo Toya: esculturas» se puede visitar en el Museo de Arte Moderno de Saitama (Japón) hasta el 14 de mayo de 2023.

References
1 kata” (del griego “abajo”) y “ana” (del griego “arriba”) para describir las dos direcciones opuestas en la cuarta dimensión, equivalentes a derecha-izquierda, arriba-abajo, y adelante-atrás.
2 Toya Shigeo sobre Yoshimoto Takaaki en «La incomprensibilidad de la escultura» – título original: Chōkoku no wakaranasa – del catálogo de la exposición, entrevista con Sahara Shiori, Suzuki Yohino y Hirano Itaru.

Gonzalo Pech [Argentina] es un texto sin estructura caracterizado por una narrativa por momentos excesivamente analítica. Su trabajo que transmuta entre la filosofía del arte y la publicidad desde su adolescencia está poblado de irreverencia y contradicción. Curador y Fotógrafo de formación ha preferido encuadrar su práctica en lo que llama Blessure D’art amalgamando su naturaleza nihilista aunque platónica.

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