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Magazine

02 marzo 2013
Camila Ramírez: ¿Dónde acaba el juego y empieza la realidad?

Verónica Escobar Monsalve

En un momento en el que el pensamiento positivo es algo casi absurdo, es necesario recurrir al arte que nos recuerde que lo positivo y lo negativo son parte de lo mismo, conceptos que se ven obligados a convivir para poder configurar la realidad.

Una artista que sabe jugar dentro de los confines de esta extraña contradicción es Camila Ramírez, con la que me topé hace poco leyendo un artículo sobre jóvenes artistas chilenos. Si bien es cierto que casi todos los intentos por trasladar la utopía a la realidad han fracasado estrepitosamente, Ramírez nos recuerda que incluso en lo más profundo del pesimismo humano existe un deseo por buscar lo positivo en aquello que lo rodea.

La obra de Camila es sarcástica e irónica, cargada de una fuerte crítica política y una obvia tendencia hacia la denuncia social. Pero sus mensajes esconden en su interior restos de un cierto pensamiento utópico. Un anhelo positivista, empeñado en buscar algo que salve el sistema político actual de tal desastrosa imagen. Esta ambigüedad es lo que hace que su obra resulte tan hipnótica.

En “One Million Jobs” el sentido juguetón de su visión del mundo se torna aún más evidente. Lo más interesante, sobre todo porque encaja perfectamente con los problemas de medio mundo, es su reflexión sobre el trabajo. Ramírez sugiere, aunque sin dejarnos clara su postura, un juego entre dos conceptos: la solidaridad del trabajo colectivo y la explotación laboral. Dos conceptos contradictorios que parecen solaparse en las imágenes que componen el vídeo.

Quizás ni la propia artista sea capaz de definir la realidad. Quizás uno sea parte del otro. O quizás, en el fondo, ambos sean las dos caras de una misma moneda.

Verónica Escobar Monsalve es una alma inquieta de naturaleza digital y corazón analógico. Centra sus indagaciones en el arte y la cultura que mezcla influencias del mundo digital y el pensamiento pre-digital. Un arte y una cultura capaz reflejar la complejidad del mundo actual. Cree en la extrema importancia del espíritu crítico y en que este puede ser aplicado a cualquier faceta de la vida, por muy difícil que resulte.

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