close

En A*DESK llevamos desde 2002 ofreciendo contenidos en crítica y arte contemporáneo. A*DESK se ha consolidado gracias a todos los que habéis creído en el proyecto; todos los que nos habéis seguido, leído, discutido, participado y colaborado. En A*DESK colaboran y han colaborado muchas personas desinteresadamente, con su esfuerzo y conocimiento, creyendo en el proyecto para hacerlo crecer. También desde A*DESK hemos generado trabajo para casi un centenar de profesionales de la cultura, desde pequeñas colaboraciones en críticas o clases hasta colaboraciones más prolongadas e intensas.

En A*DESK creemos en la necesidad de un acceso libre y universal a la cultura y al conocimiento. Y queremos seguir siendo independientes y abrirnos a más ideas y opiniones. Si crees también en A*DESK seguimos necesitándote para poder seguir adelante. Ahora puedes participar del proyecto y apoyarlo.

Magazine

05 octubre 2015
Games for girls (and everybody else)

Irina Mutt

La partida empieza con la pantalla del ordenador en negro y el emoticono de un corazón <3 rosa en un extremo. Clicas al corazón y aparece un texto avisando de que tengas a mano un rotulador, porque a lo largo del juego tendrás que dibujar sobre tu piel una serie de símbolos y consignas. También te recuerda que nada de lo que hagas durante la partida estará bien o mal. El proceso de juego es parecido a los libros de ''Elije tu propia aventura'': vas leyendo texto en la pantalla y algunas palabras son opciones, hiperlinks con los que la lectura-juego va avanzando. En esta historia eres una mujer transexual atrapada en una ciudad futurista y distópica gobernada por una cruel emperatriz a la que debes servir. Un sistema de poder que reside en los pensamientos -los tuyos-, encarnados en un personaje al que adoras y odias simultáneamente. A lo largo del relato, sólo tienes las opciones de salir a la calle a beber pociones tóxicas en una destilería, meditar cerca de un lago contaminado, tomar hormonas para tu cambio de género, construir las cosas que te pide la emperatriz en tu estudio y cruzarte repetidamente con el fantasma de un amor del pasado. De vez en cuando, el juego te pide que dibujes sobre tu piel símbolos que representen: ruptura; relación con el abismo; pensamiento en bucle; nuevos comienzos: cómo te sientes ahora o tristeza. Durante la partida no ganas ni pierdes nada, cuando el juego termina, simplemente has tomado las decisiones que has podido en función de lo que sentías, desplazándote por un relato que ha dejado –literalmente- marcas en tu piel. With those we love alive es un juego de texto sobre nuestra relación con el poder, pero sobretodo es un juego sobre nuestra relación con el amor.

Este juego de texto y muchos más los hace una programadora de Oakland llamada Porpentine.

En su web hay un montón de juegos y software gratuito para travestir y feminizar el escritorio de tu ordenador o animaciones como Trans Cyber Ritual, una barra de progreso que visualiza operaciones como: Healing trauma emoticons (emoticonos que curan traumas) /Detecting glitch identities (detección de identidades glitch) /Scanning estrogen (escanear estrógeno).exe.

Porpentine es programadora, trabaja en lo digital, pero a la vez, todo lo que hace tiene que ver con el cuerpo físico, parte de él y apunta hacia él, como en With those we love alive, el juego descrito al principio de este texto.
Las formas de producción de Porpentine, responden a unas condiciones materiales (desde lo precario) y políticas (identidades trans) que se reflejan tanto en el contenido como en las estrategias de puesta en circulación. Procesos que desnormativizan la lógica tanto productiva como de las funciones y consumo de la industria de los videojuegos.

Juegos que básicamente son lectura de texto en los que la única finalidad es gestionar la pérdida de poder. Relatos de ficción que alteran los roles del jugador y los formatos de escritura-lectura, personajes atrapados en situaciones que cuestionan la identidad (¿quién eres?), la posición (¿desde dónde?) y el agenciamiento (¿qué puedes?).

La principal herramienta para crear estos juegos es Twine, un software de código abierto y libre que sirve para crear historias no lineales e interactivas. A parte de las ventajas obvias del código abierto y libre: posibilidad de ser modificado; comunidad activa; gratuito, etc., el hecho de que sea texto, con hiperlinks a los que se puede añadir imagen o sonido, da amplia cabida a la posibilidad de narrar, de dar forma con palabras a situaciones y experiencias de vida que pueden ser compartidas.

La accesibilidad y facilidad de su producción y puesta en circulación (basta con acceder desde un browser, no es necesario instalar ni descargar nada) posibilitan el acceso y cabida a personas y comunidades que raramente están representadas en los juegos digitales mayoritarios o en su producción y difusión.

Para citar algunas programadoras más, en la línea de Porpentine, mencionar a Merrit Kopas, con juegos como HugPunk (un simulador de abrazos en un escenario queer, urbano, de píxeles rosa flúor) o Ana Antrophy con DYS4IA, un juego sobre el proceso hormonal para la reasignación de género. Ambas autoras dan charlas, talleres y comparten tutoriales sobre programación y videojuegos, con la voluntad de cambiar los roles en la cultura digital, creando una comunidad en la que emisor y receptor comparten formas de vida y experiencias.

El titulo Games for girls (and all the others) hace referencia a una de las secciones de juegos de Porpentine, y a pesar de ser un título inclusivo, marca una posición específica: aquí el protagonista no va a ser un héroe ni un tipo con pistola. Juegos para chicas (y todos los demás) en los que no hay nada que ganar, con personajes y situaciones que representan experiencias personales, bajones hormonales, inestabilidad emocional, precariedad, trauma y deseo. Propuestas que básicamente se cargan la homologación tanto visual como conceptual de los videojuegos mayoritarios, con estética de baja resolución, auto narrativa, o finalidades de juego que tienen que ver más con lo poético, rompiendo la dicotomía ganar/perder.

Acabar solo apuntando que Octubre (cuando se publica esto) es el mes internacional para la despatologización trans. Una lucha y un proceso, que de manera interseccional, avanza y encuentra también, en ámbitos como el juego digital, otras formas de representación, participación y comunicación más inclusivas y horizontales.

Sigue citando a Annie Sprinkle.

Publicaciones

05 octubre 2015

Games for girls (and everybody else)

19 diciembre 2016

Buscando problemas

15 noviembre 2015

The writer is present

15 junio 2015

Aliens y Bienales

close
close
close
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)