close

En A*DESK llevamos desde 2002 ofreciendo contenidos en crítica y arte contemporáneo. A*DESK se ha consolidado gracias a todos los que habéis creído en el proyecto; todos los que nos habéis seguido, leído, discutido, participado y colaborado. En A*DESK colaboran y han colaborado muchas personas, con su esfuerzo y conocimiento, creyendo en el proyecto para hacerlo crecer internacionalmente. También desde A*DESK hemos generado trabajo para casi un centenar de profesionales de la cultura, desde pequeñas colaboraciones en críticas o clases hasta colaboraciones más prolongadas e intensas.

En A*DESK creemos en la necesidad de un acceso libre y universal a la cultura y al conocimiento. Y queremos seguir siendo independientes y abrirnos a más ideas y opiniones. Si crees también en A*DESK seguimos necesitándote para poder seguir adelante. Ahora puedes participar del proyecto y apoyarlo.

Magazine

27 mayo 2014
vista-de-instalacion-4.jpg
Interferencias: Ondas expansivas desde la galería Nuble

Wendy Navarro


En física, la interferencia es un fenómeno en el que dos o más ondas se superponen o coinciden en un mismo punto para formar una onda resultante de mayor o menor amplitud. Esta suma de vibraciones, movimientos y ondas expansivas pareciera, justamente, identificar la amplitud de repercusiones y resultados del programa Interferencias desarrollado por la Galería Nuble en Santander. Iniciado en 2011 e insertado en la programación anual de la galería, este programa incluye un concurso a partir del que se selecciona un proyecto formado por varias exposiciones que aborden un mismo tema, alrededor del cual reflexionan durante unas jornadas (mesas redondas) los artistas participantes y un grupo de comisarios y críticos invitados procedentes de distintos contextos.

Bajo el titulo Proyecciones temporales, su recién finalizada cuarta edición ha articulado tres propuestas que parten del fragmento como unidad constructiva para generar nuevas narrativas. A la lúdica fragmentación del entorno, serie de imágenes caleidoscópicas tomadas en un viaje por Baja California, México, de Ignacio Chávarri, le siguieron los “enclenques” de Jimena Kato. Listones alargados y materiales flexibles, de naturaleza frágil e inestable, que dibujan un posible horizonte de formas y colores sobre la pared, en una obra que parte de la propia naturaleza de los materiales, de sus infinitas posibilidades y de los diversos motivos que la artista encuentra a su paso. Como en el video Wave, inspirado por el apacible, casi mágico, sonido de las olas del mar creado por el vaivén de una cortina de plástico al deslizarse de un lado a otro en su estudio. Finalmente, la mirada de Pedro Magalhães se adentra en las concentraciones del tuneado de coches en Portugal, una actividad considerada ilegal en ese país. Fotografiando determinadas zonas y detalles de los coches o de las acciones de sus dueños, crea imágenes donde la intensidad, la vorágine y la estridencia de la subcultura del tuning, acentúan una plasticidad futurista desafiante que revela límites impuestos.

A lo largo de sus cuatro ediciones y sentando un precedente significativo dentro del panorama nacional, Interferencias ha logrado no solo apoyar y dar visibilidad al trabajo de artistas jóvenes, contribuyendo a su incorporación al ámbito profesional, sino que además ha promovido un espacio necesario para la reflexión y el intercambio de ideas; un entorno de debate y encuentro entre profesionales desde esa noción de capital afectivo (empatías entre artistas, galeristas, críticos, comisarios o coleccionistas) que está generando nuevas dinámicas[[Entrevista a Bea Espejo, en camilayelarte.blogspot.com]] y que, salvo contadas excepciones, no encontramos en las fundaciones o las instituciones públicas. Me he preguntado muchas veces, cómo a pesar de los avances y los pasos que se están dando en Santander, una ciudad por demás culturalmente activa, este tipo de proyectos tenga actualmente como único escenario una galería.

Es cierto que este tipo de experiencias contribuye igualmente a dar visibilidad al trabajo de una galería, más aún si está situada en “la periferia”, pero ello no quita que propuestas como esta y otros ejemplos, estén proliferando en más lugares; como la convocatoria anual de comisariado y las Kitchen Talks (conversaciones con artistas y comisarios) en la galería Nogueras Blanchard, o el ciclo de mesas redondas Vertex 2013 y la apertura de ADN Platform para proyectos comisariados, debates y residencias, por parte de la galería ADN, ambas en Barcelona. Estas propuestas hacen de la galería un espacio que va más allá de la actividad propiamente comercial para convertirse en una plataforma de proyectos y acciones conjuntas llamadas a movilizar el pensamiento y generar nuevas redes de trabajo, frente al reclamo de una institución pública capaz de responder a las necesidades actuales.

Una interferencia también se define como la alteración del desarrollo normal de una cosa mediante la interposición de un obstáculo o la introducción de una señal extraña o perturbadora. Ya sea ruido, obstáculo u onda expansiva, interferencias como estas serán siempre más que celebradas y bienvenidas.

Wendy Navarro nació en la Habana, Cuba. Se identifica con el arte como experiencia más que como imagen; el arte como espacio de reflexión y experimentación. Escribir para ella es una manera de comunicar todo aquello que le motiva o inquieta. Le cautiva la capacidad reformuladora de un arte que hace frente, con espíritu crítico, a las fronteras de la visualidad, las barreras institucionales, los límites del saber o el conformismo cultural e ideológico. Vive y trabaja en España.

Publicaciones

27 mayo 2014

Interferencias: Ondas expansivas desde la galería Nuble

close
close
close
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)