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Magazine

17 agosto 2020
¿Por qué sigue usted trabajando?… NS/NC

Gisela Chillida

NORA ANCAROLA, 23 de julio

Derecho al vagabundeo

“El hombre es un tipo que va de un espacio al otro,

que no puede quedarse en el mismo espacio.

Es decir que el hombre es todos los días un peregrino,

un tipo que va de un lugar a otro.

Lo importante es el trayecto” (Francesc Tosquelles)

«La langue est le seul refuge / La llengua m’és l’unic refugi » (Hélène Cixous)

Llegeixo Tosquelles i Cixous i no puc deixar de pensar en la creación com aquesta vagabunderia –refugio inexpugnable–. Sense objectius, sin objetivos claros, però també absolutament allunyat de les derives concebudes per Debord, perquè no és un“deixar-se portar”, és simplement “anar d’un costat a l’altre”. Una vagabunderia erràtica no sempre amable, pocas veces amable. Però és aquesta vagabunderia la que ens permet autogestionar el narcisisme, el exhibicionismo, per a trobar a l’Altre/asense deixar-se engolir. No depèn dels moments, no depèn de les crisis. Molt poc glamurós. Vagabunderia /Vagabundeo inevitable.

 

JORGE SATORRE, artista, Ciudad de México, 23 de julio,

Cada año me hago esta pregunta en alguna época sin lograr encontrar una respuesta, aunque en mi caso le tendría que agregar al final …en esto? afortunadamente siempre fallo tomando caminos distintos. Tengo que decir que recientemente encontré una razón más o menos clara para seguir aguantando la incertidumbre: los artistas tenemos uno de los mejores oficios para acompañarnos en la vejez.

 

ALEXANDRA LAUDO, 27 de julio

De las respuestas que diferentes escritores dieron a la pregunta que el editorial de la revista Littérature lanzaba a sus lectores –“Pourquoi écrivez-vous?”- me interesa mucho la de Picabia, que afirmaba que no sabía y que esperaba no llegar a asaber nunca. Creo que esta ignorancia y el deseo de preservarla tiene que ver con el hecho de hacer alguna cosa por razones que no son explicables desde la lógica de la utilidad, ni demasiado afines a las dinámicas de lucro y éxito que mueven el engranaje del mundo.

No sé exactamente porque hago este trabajo, pero intuyo que, igual que muchos artistas, comisarios o creadores de otras disciplinas, el motivo por el cual trabajo (o más bien, el motivo por el que hago específicamente este trabajo y no tantos otros) tiene que ver con la búsqueda de sentido. Me gusta muchísimo ser comisaria porque me da oportunidades reiteradas de reflexionar, de cuestionarme cosas, de aprender, de equivocarme, de hacerme preguntas y de ensayar respuestas. Y, sobretodo, porque me permite hacer todas estas cosas con las artistas y los artistas, los comisarios y comisarias, los pesadores y pensadoras y los otros agentes creadores e intelectuales con los que colaboro en cada proyecto. Sé porque me gusta mi trabajo, pero no sé exactamente porqué la hago, y espero no llegar a saberlo nunca. Tengo la sensación que si en algún momento puedo responder con claridad a esta pregunta, quizás habrá llegado mi momento de dejar este trabajo y dedicarme a otra cosa.

 

MONTSE BADIA, 27 de julio

Por elección y por necesidad. El trabajo en arte es necesario, no es fácil y no genera una estabilidad económica que permita pagar las facturas básicas para sobrevivir. Trabajar en arte tiene que ver con cuestionarse las cosas, con el descontento, con buscar y generar sentido. El problema es que se le reconozca el valor y la necesidad. Montserrat Roig lo escribió hace mucho tiempo: “La cultura es la opción política más revolucionaria a largo plazo”;. No es casualidad que ahora mismo esté en el punto de mira.

 

MONTSE FRISACH, Ripollet, 29 de julio

Trabajo porque me he creído que no trabajo. El autoengaño, absolutamente consciente es descomunal. Cada mañana me arranca de la cama una creencia infantil que consiste en que durante aquel día no trabajaré sino que crearé alguna cosa nueva y bella o haré una aportación útil y beneficiosa para la humanidad. Y la creencia se renueva al día siguiente. Me convenzo que no trabajo para pagar la factura de la luz o la compra del súper. Esta fantasía, este pensamiento paralelo a la realidad, todavía me impulsa a trabajar. Para acabarlo de arreglar, Cesare Pavese tenía razón: «Lavorare stanca». Muchísimo. Solamente el hacer como si no trabajara, me dignifica y me mejora. Sólo inmersa en una fantasía de niña de 4 años, sobrevivo al trabajo.

 

LAURA OLEA LÓPEZ, Maliaño, Cantabria, 31 de julio

Sigo trabajando en el ámbito cultural igual que sigo scrolling down en Instagram. Día sí, en horario laboral, sin tiempo de ocio, día también. Produciendo, consumiendo sin dejar de producir, regurgitando desde procesos endogámicos. Desde la vigilia, ¿quizás la ensoñación? Aturdida e hipnotizada sigo.

Sigo trabajando de comisaria igual que sigo archivando, guardando, almacenado, clasificando y amontonando referencias, nombres de artista, ¿posible colaboración? ¡uh esta convocatoria no se me puede pasar! Entre esos montones hay cosas que me gustan, noticias, algunos goces, mucha gula, cachivaches, cosas a investigar, 5 consejos para algo que leeré luego, algo para ver/hacer/producir cuando tenga tiempo #diy, algo con encanto que me hace soñar en lo que sería si yo no fuera… Y memes, sigo guardando muchos memes.

Sigo trabajando en programar actividades entre chats, emails, likes, emojis, notas en un cuaderno, citas en la agenda, tareas… POMODORO! notificación de descanso mientras preparo la sesión del grupo de trabajo para repensar los modelos de producción culturales que perpetúan esta precariedad.

Sigo trabajando desde la ansiedad, esperando la llegada de la automatización de los procesos de producción porque creo que, entonces sí – quizás -, dignificaríamos el trabajador cultural.

Fotografías tomada durante la performance digital a cargo de Paula García-Masedo y Andrea González en los encuentros «De sobremesa: Internet 3.0. De la utopía a la distopía» por Juan David Galindo Guarín (La Escocesa, Barcelona. 2018).

 

ENRIC MAURÍ, artista, 29 de julio

 Cuando tenía 8 años, ví a Dalí en TVE, Dalí con la alcachofa, Dalí elucubrando… Desde aquel momento, aunque Dalí nunca fue mi ídolo, pero sí un referente, entendí a través de aquella acción que el mundo del arte era el único espacio en el que podías ir en contrasentido sin que te tomasen por loco sino como un visionario que pulula por el mundo. De estos, unos pocos pueden vivir muy bien, pero la gran mayoría son unos pringados, pero como para mi el dinero en cierta forma me la suda y lo que me importa es ser lo más libre posible en el mundo, para mi, el del arte es un camino de libertad. Y sé que cada cosa tiene su precio, como decía Brossa: «El precio de mi libertad es el estreñimiento económico», y como dijo también Benet Rosell cuando colaboró en mi proyecto «La gran Festa. Això no és una crisi, això és una estafa»: «Estoy como pez en el agua».

En relación a la pregunta de por qué sigo trabajando, la respuesta es porque estoy enganchado al arte.

 

DUAE COLLECTIVE ( Silvia Campidelli y Luna Coppola) Artistas visuales, Barcelona, 30 de julio

Nuestra mayor fuente de inspiración es nuestra inquietud, que nos hizo encontrar y enamorar por primera vez en nueva York en 2014. Una inquietud hacia “la sombra que está detrás del matorral” que no desaparece, que sigue siendo en cualquier momento nuestro terreno fértil.

 Desde que nacieron Victoria y Noah, hemos decidido vivir plenamente como artistas y unir arte y maternidad en esta experiencia. En la vida de cualquier persona, ser padre o madre es un cambio maravilloso, pero también radical y que a veces te hace dudar sobre el porque sigues  trabajando en este sector.

 Tal como les ocurre a todos los padres y madres la primera vez, el nacimiento de Victoria y Noah ha traído muchos cambios a nuestras vidas. El cambio más importante ha sido conciliar estos dos roles y seguir trabajando con mas ilusión y inquietud.

 Hemos entendido que ser madres y artistas profesionales a tiempo completo no son roles que se excluyan mutuamente. Nos gusta pensar que las dos funciones no rivalizan sino que se refuerzan una a otra y por esto seguimos trabajando.

 

JULIA VARELA, artista, Barcelona, 30 de julio

por lo que no se vive

 

ENRIC FARRÉS-DURAN, artista, 2 de agosto

SARA AGUDO MILLÁN, artista, Barcelona, 2 de agosto

Sigo porque en los procesos de mi trabajo encuentro formas de entender la realidad y situarme en ella.

 

MERCEDES PIMIENTO, artista, Sevilla, 3 de agosto

Es fácil contestar por qué empezamos a trabajar: por aquello de la vocación, la inclinación hacia cierto tipo de prácticas o formas de hacer y pensar. Pero es difícil contestar por qué seguimos. La pregunta implica una serie de malestares laborales, personales y económicos que nos van empujando constantemente a dejar de hacerlo. Imagino que es el entusiasmo lo que nos hace seguir.

 

AURÉLIEN LE GENISSEL, curador independiente, escritor y director artístico, 3 de agosto

Porque nunca nos enseñaron a aburrirnos comme il faut.

– PD: «Tout le malheur des hommes vient d’une seule chose, qui est de ne pas savoir demeurer en repos, dans une chambre.» Blaise Pascal

 

MARÍA JOSÉ RIBAS BERMÚDEZ, artista, Barcelona, 3 de agosto

Yo sigo trabajando porque es la manera en que le encuentro sentido e interés a la vida, a la buena vida.

 

GABRIEL VIRGILIO LUCIANI, comisaria independiente, Barcelona, 3 de agosto

Aunque pueda parecer simple: la pasión… Tengo la suerte de tenerla, de tener una dirección no sólo de investigación que va dirigida a la producción de contenido académico, escolar, útil, aceptable, hermético, sino una investigación que parte de cuestiones que me han acompañado desde mi infancia… explorar estas cuestiones, generar contenido teórico mío, no manchado por la presión de parecerme a los grandes filósofos masculinos del siglo pasado, es muy liberador, y fértil por la pasión… hace que toda tu vida se convierta en posibles ejemplos y vínculos a tu proyecto… tengo el privilegio de trabajar con Jara Rocha, que me empuja mucho y ayuda a que la pasión fermente de manera sana y regenerativa en lugar de calmarse y domesticarse… siempre haber sido observadora hábil, era el momento de solidificar líquidamente y poéticamente la manera en que yo utilizo la teoría para ayudarme a mi misma con temas personales… exploraciones intra tienen ecos extra.

Los latidos infra y los zumbidos meso… aprender a relacionarse con el mundo mediante un trabajo ligeramente hackeado, siendo elegantemente desobediente, puede ser simplemente otro acto dialéctico y poliléctico entre tu, tu interior, tu entorno, etc… tengo la suerte de tener buenos padres, así me he podido centrar en todo esto y vivir una vida más que decente mientras trabajo…

 

DA ROCHA, artista, Vigo, 4 de agosto

Llevar casi medio año tras el colapso en el barrio donde nací (fábrica y estadio) hace que me sea cada vez más difícil llamar trabajo a lo que hago. La franja temporal en la que todavía no se remunera justamente el trabajo es la más dura, pues por un lado no se ven sus frutos y por el otro, abandonar la actividad sería haber regalado para siempre todo este esfuerzo. Trabajo entonces por el futuro. Y por dinero. Al no querer vender mi salud mental y física en un trato injusto, no quiero lo que en mi barrio se conoce como trabajo. También trabajo por orgullo. Nadie me ha enseñado qué hay que hacer exactamente en este trabajo y mi principal trabajo es averiguar cómo transformarlo en dinero. Porque el dinero es con lo que puedo solucionar muchos de los problemas que no me dejan centrarme en mi trabajo. Trabajo para que algún día pueda llamarle trabajo a lo que hago.

 

NICA PLANAS, artista, Barcelona, 7 de agosto

Me he preguntado en diversas ocasiones porque hago lo que hago, pero es la primera vez que me preguntan por qué lo sigo haciendo. No lo había pensado nunca. De entrada pienso que porque sí, porque quiero y porque me apetece. Quizá porque no puedo prever lo que haré y tengo curiosidad por saberlo. O quizá también porque es lo que más se ajusta a lo que necesito en cada momento y porque creo que, para mi, es mucho más sano hacerlo que no hacerlo. Y porque si parase lo lamentaría y lo echaría mucho de menos.

 

RIA GÜELL, artista, Barcelona, 7 de agosto

Estos días le he estado dando vueltas a la pregunta ¿Por qué sigo trabajando? y me parece que solo tiene sentido si va dirigida a algún colectivo de aficionados o a algún club de “millonarios trabajadores”, porque cualquier gremio profesional que no fuese el de los trabajadores del Arte respondería, seguramente, con un insulto. Pero el caso es que entre los trabajadores del Arte la pregunta parece que no suena tan disparatada, y eso es lo que da que pensar. O bien a los trabajadores del arte se nos considera una especie de aficionados que se ganan el sustento en otros ámbitos, o bien se cree que somos todos ricos, o bien, quizás, se nos ve como a una especie de misioneros que trabajamos por amor, por fe en el Arte y la Cultura, por voluntad propia, vaya.

Dicho esto, voy a responder a la pregunta:

Primero, sigo trabajando porque existen instituciones que siguen demandando el trabajo y la presencia de esa extraña figura pública llamada «artista». Y segundo, porque esa práctica a la que llamo «trabajo» se confunde a menudo con esa otra a la que llamo «existencia». O sea, porque, tal y como están las cosas, me resulta la mejor opción a la que dedicar mi tiempo.

 

CLAUDIO CORREA, artista, Santiago de Chile, 9 de agosto

 «Porque me permite mirar las estrellas

y con un golpe dejar viendo estrellas».

Gisela Chillida (Barcelona, 1987) es crítica de arte, comisaria independiente y gestora cultural. Escribe regularmente para las revistas y publicaciones Bonart, Hänsel i Gretel, Núvol-Digital de Cultura, La Maleta de Portbou, Politica&Prosa o Diario Levante. Recientemente, ha editado el libro “Galeries d’art a Catalunya” y el catálogo sobre la muestra “Tàpies/Alcaraz/Rubert” en Kunst Lager Haas de Berlín. Algunas de sus exposiciones como comisaria se han podido ver en las galerías Àngels Barcelona (Enésima Intempestiva), Arte Aurora (El pliegue y Seastanding) y Àcid Sulfúric (€uropolis), el espacio Cera 13 (Luna y polvo) o en Fase Espacio de Creación y Pensamiento. Desde 2018, coordina el Premio Loop Discover, celebrado en el marco del festival y feria de videoarte LOOP Barcelona.

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