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Magazine

02 July 2013
La Pocha Nostra y la descolonización de Europa

Raquel Machtus


Veo una película de acción de Hollywood en la que el conductor de un coche a 300 kilómetros por hora dispara y esquiva los disparos de un helicóptero que se encuentra justo encima de él. Mi ritmo cardíaco aumenta considerablemente. Es el tipo de película de la que me olvido fácilmente. La performance de La Pocha Nostra en la que participaron Guillermo Gómez-Peña y Dani D’Emilia en la capilla del MACBA parecía igual de acelerada que la película de Hollywood, y pensaba que su huella iba a ser igual de efímera, pero me equivoqué. Semanas después, me doy cuenta de que su impronta es mucho más profunda.

La performance se titula ‘Corpo Insurrecto 3.0: Acciones Psico-mágicas para un mundo desorbitado’, y duró alrededor de una hora y media. La primera parte se desarrolló en la calle a las puertas de la capilla. Varias chicas, entre las que se encontraban alumnas del Programa de Estudios Independientes del MACBA (PEI), elegían a personas del público para lavarles los pies mientras sostenían pancartas en las que se podían leer desahuciado, inmigrante, trabajadxr sexual y sin papeles. La acción caritativa iba acompañada de unas curiosas indicaciones por parte de las chicas en las que pedían de manera muy sutil que los seleccionados mirasen al público y no a ellas mientras sus pies eran lavados.

Tras unos minutos de espera una vez se anunció que se pasaría al interior de la capilla, el público se encontró con una puesta en escena muy elaborada. Hacia el ábside, una pantalla; delante de esta, un escenario con Dani D’Emilia semidesnuda maniatada; hacia la mitad de la nave central, una camilla sobre la cual se podía deducir un cuerpo tapado con una bandera de la Unión Europea; al lado de esta, un corazón fresco de un animal sin identificar; y hacia la entrada, Guillermo Gómez Peña vestido de chamán sobre una tarima. Lo único estático era la Unión Europea. La gente no paraba de entrar y de buscar un sitio desde donde poder observar sin tapar la vista de los demás ¿Hacia dónde mirar con tantos estímulos?

He aquí donde podemos empezar a hablar de la voluntad pedagógica y emancipadora de las performance del colectivo La Pocha Nostra. Éstas estimulan a los asistentes para que se muevan y miren hacia donde quieran sin imponer ningún orden. Que los asistentes puedan escoger, igual que la performer Dani d’Emilia jugó e interactuó con el público a su antojo. Su control y tranquilidad ante los ojos de todo el mundo mientras adoptaba posturas y situaciones incómodas eran impresionantes.

Tantos estímulos sexuales, de violencia, poéticos, históricos y musicales sucediendo paralelamente en un mismo espacio pueden dar la impresión de caos, de película mala de Hollywood –esto se ve acentuado por las cervezas gratis de Moritz que bebíamos como si estuviéramos viendo una película en el sofá de casa-. No es hasta más tarde, cuando la imaginación en sentido kantiano empieza a hacer sus efectos, que vemos que este caos es en realidad un mar de referencias en el que cada cual puede encontrar sus propios significados cuando las aplica a sus experiencias y conocimientos.

En un momento dado la personificación de la Unión Europea fue colonizada por una batalla de agujas de acupuntura con sus respectivas banderitas de grandes multinacionales. En otro momento, Gómez-Peña invitó a los asistentes a descolonizar Europa. Esta metáfora ejercida de manera real, a través de los dedos de los asistentes, y sobre un cuerpo desnudo, supone una experiencia emancipadora para el público al poder actuar de una manera en la que no podemos normalmente. No se nos permite quitar la palabra “Vodafone” de “Vodafone Sol”.

La performance nos ofrece un reposicionamiento, o invita a ser más conscientes de la posición que asumimos. Está en nuestras manos aceptar la invitación o simplemente entretenernos un rato. En la pasividad también hay un posicionamiento.

Raquel Machtus is a nomad by birth. Aside from her enthusiasm for discovering new places in the world, she is also interested in nomadism in situ, that is to say exploring and going deeper into the as yet not established connections between elements within a context. In addition, she thinks that art, analysed through all its facets, offers very interesting perspectives on this nomadism. She’s proposing to go into them in more depth.

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