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Magazine

06 November 2013
Momentos de autenticidad: Mireia Sallarès y Bernard-Marie Koltès

Montse Badia

Llevamos tiempo observándolo. Quizá sea debido a la crisis y los recortes, pero no sólo. Está pasando en la mayoría de las manifestaciones culturales: cine, teatro, música y, por supuesto, artes visuales. Hay un regreso a la autogestión, al do it yourself, a la interlocución directa e individualizada con el espectador, a la pequeña escala.

Esta semana lo hemos visto en el Teatre Romea de Barcelona, en La nit just abans dels boscos (La noche justo antes de los bosques), un monólogo escrito por Bernard-Marie Koltès, que habla de soledad, de incomprensión y de rebelión. En esta ocasión, su director Roberto Romei no ha dejado que escuchemos este intenso monólogo cómodamente sentados en la platea del teatro, sino que hace que el espectador salga a la calle y sea interpelado por un personaje (brillante Òscar Muñoz) que podría ser cualquiera de los que habitualmente pululan por el Raval. Indefenso, vulnerable, reivindicativo, desesperado y digno, al mismo tiempo, el protagonista de La nit just abans dels boscos interpela al espectador y le guía por un recorrido por las entrañas del teatro mientras le explica sus experiencias, frustraciones, anhelos y deseos, como sólo se le pueden contar a un desconocido que nunca más se volverá a ver. Hay preciosos momentos de verdad en esa representación que termina en los camerinos, de los que el actor no puede salir a saludar, ni salir de su personaje porque, desde el principio, se ha renunciado a la segura separación entre el espacio de representación y el lugar del espectador.

No muy lejos del número 51 de la calle Hospital, donde está el Teatro Romea, está el número 14 de la calle Muntaner. Allí vive Mireia Sallarès, una artista que precisamente realizó un proyecto sobre “la verdad” y, como escribía Pilar Bonet en un artículo que le dedicó en A*DESK, “lleva muchos años tras los registros de vidas vividas, de aquellas realidades que consigna como verdadero patrimonio de la humanidad”. Ahora Sallarès presenta uno de sus trabajos más recientes y también más personales, Literatura de replà (Literatura de rellano) en el edificio donde antes vivió su abuela y ahora lo hace ella. Sallarès es una gran narradora que recopila historias y a veces las encuentra sin buscarlas. Este es el caso del edificio de la calle Muntaner, con un prostíbulo en el piso principal y dos rellanos con pisos tapiados, silenciados y sobre cuya pared la artista ha querido explicar sus historias, de vida vivida, sufrida y soñada, en la primera persona de sus anteriores inquilinos, interpelándonos directamente.

Literatura de replà es un proyecto que forma parte de la exposición “Jo em rebel·lo, nosaltres existim” (Yo me rebelo, nosotros existimos), organizada por la Fundació Palau de Caldes d’Estrac y, como en el caso de La nit just abans dels boscos, tampoco nos ha dejado tregua, ni una platea en la que protegernos de estas tranches de vie o momentos de autenticidad.

b) sallares

Montse Badia has never liked standing still, so she has always thought about travelling, entering into relation with other contexts, distancing herself, to be able to think more clearly about the world. The critique of art and curating have been a way of putting into practice her conviction about the need for critical thought, for idiosyncrasies and individual stances. How, if not, can we question the standardisation to which we are being subjected?
www.montsebadia.net

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