close

A*DESK has been offering since 2002 contents about criticism and contemporary art. A*DESK has become consolidated thanks to all those who have believed in the project, all those who have followed us, debating, participating and collaborating. Many people have collaborated selflessly with A*DESK, and continue to do so. Their efforts, knowledge and belief in the project are what make it grow. At A*DESK we have also generated work for over one hundred professionals in culture, from small collaborations with reviews and classes, to more prolonged and intense collaborations.

At A*DESK we believe in the need for free and universal access to culture and knowledge. We want to carry on being independent, remaining open to more ideas and opinions. If you believe in A*DESK, we need your backing to be able to continue. You can now participate in the project by supporting it. You can choose how much you want to contribute to the project.

You can decide how much you want to bring to the project.

Magazine

07 May 2008
Post-its para pensar

Montse Badia

“Post-it City” explora distintas ocupaciones temporales del espacio público en diferentes lugares del planeta. Estas ocupaciones, que acostumbran a ser de carácter comercial, lúdico o sexual, tienen una característica común: no dejar apenas rastro y autogestionar sus apariciones y despariciones.


El espacio público ha sido, y todavía es, un reflejo de las voluntades políticas, del contexto económico, del tejido social y de las dinámicas culturales así como de la reorganización y la expansión de las ciudades. No es ningún secreto que el motor principal de las transformaciones de las ciudades se realiza a través del desarrollo inmobiliario y del desplazamiento económico. El espacio público tiende a rediseñarse constantemente para facilitar la vigilancia y la expulsión de aquellos ciudadanos que no encajan en los modelos de consenso y consumo preestablecidos.

Como resultado de esta homogeneización y de unos imperativos económicos que hacen imposible una supervivencia digna para todos aquellos que no pueden llegar a unos mínimos establecidos, aparecen una serie de actuaciones que se mueven de manera transitoria en los intersticios o fisuras que quedan fuera del férreo control y regulación que se imponen.

Esta transformación contínua del espacio público a partir de un uso temporal y no codificado es el ámbito de investigación que el proyecto “Post-it City” está investigando desde 2005, año en que se inició en el espacio Consulta del Centro de Arte Santa Mònica de Barcelona, en forma de exposición, seminario y workshop. Si en aquella ocasión, la exposición se acercaba más a una recopilación de documentación para la investigación que los diferentes grupos de trabajo estaban llevando a cabo, la exposición que se presenta ahora en el Centro de Cultura Contemporánea no se limita a ser una instalación de la ampliación de las páginas de un catálogo, sino que a partir de numerosos casos de estudio de diferentes puntos del planeta, invita al espectador a un recorrido fascinante por algunos de estos “Post-it” que acaban evidenciando un uso crítico del espacio y su potencial político.

La metodología de trabajo adoptada ha consistido en la creación de una red de grupos de trabajo repartidos por todo el mundo que ha permitido que el proyecto presente una gran variedad de contextos y casos de estudio. Al margen de esto y de la relevancia del tema que se investiga, son muchos los aciertos de esta exposición comisariada por Giovanni La Varra, Martí Peran, Filippo Poli y Federico Zanfi.

El recorrido por la exposición no podría iniciarse de mejor manera: una imagen de la plaza Roja de Moscú, tomada el 28 de mayo del año 1987 en el que aparece la avioneta del joven Mathias Rust, un estudiante de Berlín y piloto aficionado, recién aterrizada en mitad de la plaza. ¿Se puede pensar en una imagen que represente mejor la idea de post-it, de una señal llamativa que contrasta con el contexto y que subraya alguna cosa? Con un cierto espíritu naif y aventurero y por sorpresa, Rust puso en evidencia la necesidad de romper las barreras entre este y oeste, y lo hizo justo después del desastre de Chernóbil y dos años antes de la caída del muro de Berlín.

Tras esta acertada referencia que todos tenemos en nuestra memoria y que nos convierte inmediatamente en partícipes de la exposición, “Post-it” se despliega en forma de gran archivo de casos de estudio, presentados de una manera muy gráfica que permite al espectador la elección de diferentes niveles de lectura: imágenes y vídeos -que a veces son trabajos artísticos pero que nunca se convierten en meras ilustraciones-, unos enunciados muy claros y, en un tercer nivel, unos textos explicativos tan precisos como concisos. Da la impresión de que sería posible plegar toda la exposición -con sus fotografías, cajas y caballetes- en sólo unos minutos, transportarla y volverla a instalar en un contexto totalmente distinto.

Vendedores de la calle en Los Ángeles, en Sicília o en Barcelona, restaurantes móviles en Hanoi, asentamientos informales en el Berlín inmediatamente posterior a la caída del muro, los sin techo de Tokyo, la utilización de coches abandonados en Milán, bolsas llenas de efectos personales de los inmigrantes afganos en París colgados en los árboles próximos a la Gare de l’Est, las habitaciones temporales que construyen los judíos ortodoxos en Brooklyn para conmemorar el éxodo, lugares de sexo ocasional homosexual en Berlín, las múltiples actividades que acogen los parques públicos en ciudades como Berlín, Londres, Milán o París y grupos de jóvenes que toman las estaciones de gasolina en Alemania como punto de encuentro para salir los fines de semana son sólo algunos de ejemplos que desvelan dos actitudes: la necesidad de supervivencia, por una parte, y la voluntad de ejercer la libertad individual, por otra.

Pero el proyecto “Post-it” no concluye con esta exposición, que sin duda itinerará y que incluye un centro de documentación pensado como lugar de trabajo y espacio de consulta, en el que además se celebran encuentros y conferencias. La red de individuos y colectivos que han contribuido a dar forma a “Post-it” continúa trabajando para que el proyecto siga desarrollándose y profundizando en una investigación que no sólo señala aspectos críticos sino que invita a repensar la idea de ciudad y su relación con el individuo.

Montse Badia has never liked standing still, so she has always thought about travelling, entering into relation with other contexts, distancing herself, to be able to think more clearly about the world. The critique of art and curating have been a way of putting into practice her conviction about the need for critical thought, for idiosyncrasies and individual stances. How, if not, can we question the standardisation to which we are being subjected?
www.montsebadia.net

Articles

07 May 2008

Post-its para pensar

26 February 2018

ARCO’18

06 March 2017

Regaining control

close
close
close
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)