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Arts Catalyst fue fundada en 1994 en Londres por la comisaria y escritora Nicola Triscott. A lo largo de las últimas tres décadas, esta organización de pequeño formato ha tenido muchas vidas y ha adoptado múltiples formas, aunque siempre ha buscado replantear el papel que el arte puede desempeñar en la sociedad y los espacios que los artistas pueden ocupar e influir. En este breve texto, me propongo profundizar en la historia más reciente de Arts Catalyst y en la manera en que ha articulado su práctica social y «más que social», su relación con el lugar y el impacto de este trabajo en el contexto de su programación y sus micropolíticas.
Me incorporé a la organización hace casi diez años, en un momento de creciente incertidumbre y de profundos cambios en el Reino Unido. Por un lado, el impacto de las duras medidas de austeridad que siguieron a la crisis financiera de 2007-2008 en gran parte de Europa continuaba ejerciendo una forma de violencia lenta sobre el tejido social, mediante recortes en las prestaciones sociales, los servicios públicos y los espacios culturales y sociales; un proceso que, en cierta medida, nunca ha dejado de producirse. Por otro lado, tras el referéndum sobre el Brexit de 2016, siguieron proliferando los discursos antiinmigración que habían llevado al país a abandonar la Unión Europea.
En este contexto, las instituciones y organizaciones artísticas (especialmente las de pequeño formato, que suelen tener una mayor capacidad de respuesta y una mayor disposición al cambio y a la autorreflexión) comenzaron a reconsiderar su papel cívico y político ante un tejido social cada vez más fragmentado y falto de recursos, el aumento de las desigualdades y las múltiples crisis interrelacionadas.
En 2020, Arts Catalyst se trasladó de Londres a Sheffield, en Yorkshire del Sur. Hasta entonces, la organización había tenido su sede en Londres y había centrado su programación en una aproximación crítica a la ciencia y la tecnología. Durante ese periodo, la organización había desarrollado ambiciosas exposiciones y programas en Londres, así como exposiciones itinerantes y programas de investigación de alcance nacional e internacional. En 2013 comenzó a experimentar y explorar nuevos formatos curatoriales, más vinculados al territorio y arraigados en las inquietudes de las comunidades, así como en la ecología planetaria y el bienestar en distintas partes del país. El traslado geográfico estuvo impulsado por el deseo y la necesidad de adoptar un enfoque más arraigado e hiperlocal al territorio y el sentido de pertenencia, que nos permitiera dedicar nuestro trabajo a una región específica (Yorkshire del Sur), sin renunciar a una perspectiva nacional e internacional.
En esta transición, la colaboración se convirtió en una parte integral de nuestro trabajo. En lugar de ser algo puntual o un elemento instrumental del programa artístico, la colaboración, la creación de alianzas y la cocreación pasaron a convertirse en el motor de la estrategia de Arts Catalyst. Las organizaciones comunitarias, los servicios de salud mental y bienestar, los centros juveniles, las organizaciones que trabajan por la justicia para las personas migrantes y los hospitales, entre otros, figuran entre nuestros principales interlocutores, junto con artistas que aportan su visión, su práctica y sus experiencias personales.
Uno de los proyectos que ejemplifica con mayor claridad esta forma de trabajar es Co-hostings, del diseñador Bahbak Hashemi-Nezhad, desarrollado en colaboración con City of Sanctuary Sheffield[1]City of Sanctuary es una organización benéfica británica y un movimiento de base cuyo propósito es construir una red de acogida en todo el Reino Unido, principalmente para solicitantes de asilo y … Continue reading, una organización benéfica independiente que trabaja en solidaridad con las personas que buscan refugio. Su objetivo es que Sheffield sea un lugar seguro y acogedor para quienes buscan protección.

Bahbak Hashemi-Nezhad, Don’t Judge a Book By Its Cover, 2026. Ilustraciones de Danielle Rhoda. Fotografía de Bahbak Hashemi-Nezhad.
La colaboración a largo plazo de Arts Catalyst con Hashemi-Nezhad comenzó en febrero de 2020, cuando fue invitado a aprovechar el traslado de Arts Catalyst de Londres a Sheffield como punto de partida para una intervención que permitiera poner a prueba nuevas formas de trabajar en la ciudad y de establecer relaciones con las comunidades y organizaciones que la habitan.
El proyecto comenzó con una fase de lo que Bahbak denomina «construcción de sentido» (sense-making): una serie de reuniones, talleres internos y conversaciones entre él, Arts Catalyst, el personal de City of Sanctuary y los miembros de su grupo Experts by Experience («Expertos/as por experiencia»), integrado por personas con experiencia directa en la búsqueda de refugio y en los procesos migratorios, cuyas voces ocupan un lugar central en el trabajo de City of Sanctuary Sheffield. Partiendo de una pregunta provocadora: ¿qué significa reinventar Sheffield desde la perspectiva de un entorno no hostil[2]El enfoque no hostil hace referencia directa al concepto de «entorno hostil» (hostile environment), un conjunto de políticas del Gobierno británico introducidas en 2012 por la entonces ministra … Continue reading?, durante esta primera fase del trabajo abordamos cuestiones relacionadas con la pertenencia, la seguridad, la alegría, el bienestar y la ausencia de estos en la ciudad. Al mismo tiempo, debatimos sobre la importancia de priorizar métodos no extractivos y los deseos de las personas participantes, así como sobre el ritmo del proyecto y la ética del proceso. En gran medida, fue el equipo de City of Sanctuary quien orientó la conversación y estableció con nosotros los parámetros del trabajo.
Quedó claro que el proyecto solo podía avanzar al ritmo que permitiera la confianza y que un enfoque pausado y a largo plazo era prioritario tanto para nuestros colaboradores como para la comunidad a la que acompañan. Sobre estas premisas, Bahbak emprendió un proceso de colaboración de dos años en City of Sanctuary, siguiendo las indicaciones de quienes participaban y creando un espacio para escuchar, aprender y, cuando fuera necesario, reconsiderar y reajustar el proceso.
Bahbak comenzó a asistir a las clases semanales de inglés, un espacio muy concurrido donde podía conocer gente y conectar con las personas en torno a las ideas que sustentaban el proyecto. Los jueves, Bahbak preparaba ash reshteh, una sopa persa de fideos cocinada en una sola olla, elaborada con hierbas frescas, verduras de hoja verde, legumbres y fideos, en la amplia cocina del espacio recientemente renovado de City of Sanctuary Sheffield.
Al finalizar la clase de inglés, Bahbak conversaba con las personas asistentes, explorando cuestiones relacionadas con el arraigo en Sheffield y con el papel que desempeñan la lengua inglesa y sus traducciones: el poder que ejerce el inglés, la falta de neutralidad de la lengua y de las formas en que se enseña y se aprende, las oportunidades que abre el dominio del inglés y, en última instancia, las imposibilidades inherentes a la propia traducción y a la interpretación. En este proceso, nos pareció importante introducir la idea de una forma no neutral de compartir una lengua, centrada en las experiencias personales de quienes la están aprendiendo por primera vez, en lugar de partir de un conjunto fijo de reglas y categorías con las que deban familiarizarse.
Don’t Judge a Book by its Cover. An English Exercise Book («No juzgues un libro por su portada. Un cuaderno de ejercicios de inglés») surgió de este proceso. Encargado por Arts Catalyst como parte de Co-hostings, el libro se presenta como un cuaderno de ejercicios de inglés traducido al árabe, kurdo, tigriña, amárico, español, ucraniano y farsi (las principales lenguas con las que Bahbak entró en contacto durante la fase de trabajo con las comunidades del proyecto).
El libro reúne los conocimientos y las reflexiones recogidos durante este proceso, que posteriormente fueron editados junto con el grupo Experts by Experience («Expertos/as por experiencia»). El libro de frases funciona simultáneamente como una herramienta para aprender inglés y como un recorrido por las aspiraciones, ideas y dificultades de las personas participantes. Contiene frases y afirmaciones que ofrecen una mirada a los lugares, las costumbres, los encuentros y las experiencias que tienen lugar dentro -y a pesar de- este entorno hostil.

Bahbak Hashemi-Nezhad, Don’t Judge a Book By Its Cover, 2026. Ilustraciones de Danielle Rhoda. Fotografía de Bahbak Hashemi-Nezhad.
Cada página va acompañada de ilustraciones de la artista Danielle Rhoda, quien tradujo cuidadosamente las palabras en imágenes para ofrecer un recorrido visual lleno de matices por las historias y experiencias compartidas por las personas participantes en City of Sanctuary.
Los aprendizajes que surgieron de Co-hostings han inspirado desde entonces otros muchos proyectos de cocreación: Mind Garden, un programa centrado en la jardinería desarrollado con el artista Harun Morrison en Sheffield Mind, una organización benéfica dedicada a la salud mental y el bienestar; Housewarming, un proyecto que explora la creación como forma de encuentro y pertenencia, realizado con las artistas Sahra Hersi y Sofia Niazi y con el servicio de asesoramiento Andalus Community Centre; y nuestro encargo actual, centrado en el sonido y en sus efectos calmantes, desarrollado con el artista Aliaskar Abarkas en el Hospital Infantil de Sheffield.
Estas colaboraciones trascienden la temporalidad específica de cada proyecto y de cada encargo artístico, y pasan a formar parte intrínseca de la infraestructura ampliada de Arts Catalyst: un espacio inmaterial donde podemos practicar la solidaridad, intercambiar conocimientos e información y defender colectivamente futuros más justos y equitativos. Se trata de un recurso cada vez más necesario en un contexto de creciente presencia de discursos antiinmigración y de extrema derecha.
Desde esta perspectiva, nuestro trabajo adopta la forma de una «creación radical de espacios» (radical place-making), en la que un espacio no viene determinado por un conjunto de fronteras administrativas, sino que se produce y se reinventa constantemente mediante el proceso de creación y movilización de relaciones.
| ↑1 | City of Sanctuary es una organización benéfica británica y un movimiento de base cuyo propósito es construir una red de acogida en todo el Reino Unido, principalmente para solicitantes de asilo y personas refugiadas, mediante la coordinación y el apoyo a redes de grupos comunitarios en el Reino Unido e Irlanda. En 2007, Sheffield se convirtió en la primera ciudad santuario del Reino Unido. |
|---|---|
| ↑2 | El enfoque no hostil hace referencia directa al concepto de «entorno hostil» (hostile environment), un conjunto de políticas del Gobierno británico introducidas en 2012 por la entonces ministra del Interior, Theresa May. Estas medidas legislativas y administrativas fueron diseñadas específicamente para dificultar al máximo la vida de las personas migrantes en Gran Bretaña, con el objetivo de que abandonaran el país voluntariamente. |
Anna Santomauro es comisaria e investigadora especializada en micropolítica y prácticas artísticas orientadas a la justicia social. Ejerce como directora de programas en Arts Catalyst (Sheffield, Reino Unido), donde lidera el desarrollo y la ejecución de la labor curatorial de la organización, centrándose en la coproducción de programas artísticos junto a organizaciones comunitarias y del tercer sector, así como con otros socios culturales.
Es cofundadora de Vessel, en Apulia (sur de Italia), una agencia curatorial nómada dedicada a apoyar prácticas artísticas situadas y basadas en la investigación, principalmente desde una perspectiva del sur y del Mediterráneo. Entre 2022 y 2025, fue investigadora principal (Senior Research Fellow) en el Instituto de Investigación sobre Cultura y Creatividad de la Universidad Sheffield Hallam.
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