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Magazine

20 enero 2020
Sobre oscuridad, espíritus 3D y piedritas

Mafe Moscoso

Las participantes del rito se vinculan a todas las que pasaron antes: con las antepasadas, y, en última instancia, con el momento creador primordial que conmemora el ritual, es decir que, se hacen contemporáneas del acontecimiento mítico. En otros términos: “salen” de su tiempo histórico —es decir, el tiempo constituido por la suma de acontecimientos profanos, personales e interpersonales— y enlazan con el tiempo primordial, que siempre es el mismo, que pertenece a la eternidad.

Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano

Pachakuti o pacha thijra es un vuelco en el tiempo/espacio, el fin de un ciclo y el inicio de otro, cuando un “mundo al revés” puede volver sobre sus pies.

Silvia Rivera Cusicanqui, Un mundo ch´ixi es posible. Ensayos desde un presente en crisis

 

En las islas Banks hay algunas piedras de forma extraordinariamente larga a las que se denomina espíritus devoradores porque en ellas están alojados unos espíritus 3D poderosos y sumamente, sumamente, sumamente peligrosos. Si la sombra de una persona cae sobre una de estas piedras, el espíritu extrae su alma y la persona muere. Tales piedras, por lo tanto, son puestas en las entradas de las casas para que sirvan de guardianas cosmológicas. Un mensajero enviado por el dueño de la casa en su ausencia, dirá en voz alta el nombre del propietario que le envía, por temor a que el vigilante espíritu pétreo imagine que viene con mala intención y le haga algún mal.

El animismo está vinculado al alma, a la presencia del maná en las entidades vivas y no vivas, humanas y no humanas,  que habitan el mundo. El animismo es

espíritu, alma, consciencia, vida.

La piedra, el pan duro y la sombra. Las piedras de forma extraordinariamente larga están habitadas por espíritus devoradores que tienen la habilidad de conformar procesos de simpoiesis con las sombras,  al establecerse contacto entre ellas. Y las piedras, pan duro, son mediaciones que tienen acceso hacia zonas poco conocidas por la actividad humana {EEUUrocéntrica] en el planeta.

(((   piedritas ))))

La sombra es médium. Flujo de flujos de flujos sin luz que son puente de sal brillante entre humanos y  fuerzas extraterrestres (espacio exterior de la tierra), absorben la secreción vital, engullen el alma de quienes son portadores de microparásitos neoliberales-incandescentes. Engullen el alma convirtiéndola en capital cultural y simbólico 3D, carne de Twitter, Facebook e Instagram. Sin embargo, las sombras también son objetos de protección. Actúan a favor del cuidado de las casas. Las piedras, las piedras que son lanzadas por las desobedientes contra la policía en las manifestaciones, las mismas piedras que arrojan las niñas sobre el agua con el deseo de observar los círculos que forman al hundirse, las que acumulan Virginia Woolf y Pinocho en los bolsillos con el fin de hundir su cuerpo compuesto de huesos, músculos y madera, en el agua. Las piedras, las piedras del mundo, el pan duro, las piedras de hueso y madera, son morada de un maná que actúa poderosamente en el instante del contacto con otras superficies. Las piedras, la sombra, los espíritus. Las piedras, el pan duro. Las piedras, el pan duro, la sombra.

Al caer la noche, las niñas de las islas gritamos en voz alta el nombre del dueño de la casa, es decir, del propietario. Gritamos con el fin de engañar a los espíritus 3D. Espíritus 3D cuya configuración está compuesta de trozos de plástico, petróleo y cobre. Los espíritus 3D son los bisnietos de Pedro Fernández de Quirós, el comandante de la expedición española que en 1606 llegó a las islas: m-a-t-a-r-o-n-l-a-v-i-d-a-o-m-á-s-b-i-e-n-d-i-c-h-o-c-r-e-y-e-r-o-n-q-u-e-p-o-d-í-a-n-m-a-t-a-r-l-a-v-i-d-a-p-e-r-o-e-n-r-e-a-l-i-d-a-d-n-u-n-c-a-l-e-s-h-a-s-i-d-o-a-t-r-i-b-u-i-d-o-e-l-s-e-c-r-e-t-o.

El pan duro y la piedra y la sombra.

Al caer la noche, las niñas de las islas gritamos en aullido de metal el nombre del dueño de la casa, es decir, del Propietario con P mayúscula de Piso de alquiler/fuerza Policial/Patrón/Palmitas cuando callas/Pagaré y recibo de compraventa/cara Pálida/Palos cuando no/Pacto de Estado/Paga quincenal sólo si te portas bien/llegará el día y Padeceréis el fuego del infierno hijas mías/. P mayúscula. P P P. Las niñas de las islas hemos planificado componer un lenguaje feroz cuyo fin es recuperar el maná de P,  provocar una alquimia para transformar P en una roca alargada, nuestra piedrita protectora de los malos espíritus. Gritamos con el fin de engañar a los espíritus 3D, pero gritamos también con el fin de engañar a los Propietarios. Esto es,  gritamos para timar a la familia, a la propiedad privada y al amor. Dicen que dice el lobo dice pero no es el lobo, son los espíritus 3D, bisnietos de Pedro Fernández de Quirós que dice que dice

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          welcome niñas pero no os acerquéis a mis aulas

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi calle

         welcome niñas pero no os acerquéis a nuestras instituciones de arte

         welcome niñas pero no os acerquéis a mis libros

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi ciudad

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi familia

         welcome niñas pero no os acerquéis

         welcome niñas pero no os acerquéis a mis tiendas

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi Instagram

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi Estado

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi lista de Spotify

         welcome niñas pero no os acerquéis a mí vida sexual mono/poli/amorosa

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi tribu de amigas jóvenes lindas y felices

         welcome niñas pero no os acerquéis a la orilla de mis playas mediterráneas

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi centro de salud

         welcome niñas pero no os acerquéis a mi sombra

         welcome niñas, pero no os acerquéis a mi piedra

         welcome niñas, pero no os acerquéis

                         Sobre todo no os acerquéis en el crepúsculo.

 

El crepúsculo, lo que media entre el día y la noche, es un lapso de tiempo/espacio en el que las sombras se esfuman engullidas por la gran-madre-sombra para adquirir el hermoso poder de volverse visibles solamente cuando son iluminadas por astros y estrellas, luces industriales, velas, fuegos y artificios. Las niñas de las islas gritamos en el crepúsculo. En el crepúsculo sucede un intervalo en el que tiempo y espacio se desordenan, hay una perturbación pasajera. Ocurre un carnaval: arriba y abajo, dentro y fuera, luz y oscuridad, son invertidas. Que quede bien clarito: invertidas de mariconear, de darle la vuelta a la tortilla, es decir, de desorden, es decir, de una transformación de la perspectiva en la que los objetos representados en una escena se colocan entre el punto proyectivo y el plano de observación permitiendo un efecto. Un efecto visual de que los objetos más alejados del plano de visión se dibujan como más grandes, y los objetos más cercanos se dibujan como más pequeños, en contraste con la perspectiva lineal más convencional para la cual los objetos más cercanos parecen más grandes.

En el crepúsculo se cantan nanas, se colocan las piedras, se enciende el fuego, se prepara la masa para el pan. En el crepúsculo, las niñas de las islas nos reunimos en las estancias prohibidas de las casas y activamos la memoria de la mama Tránsito Amaguaña cuyo fin es desmontar definitivamente el sistema hetero-euro-capital-colonial-patriarcal. En el crepúsculo los perros aúllan nerviosos, se prepara el regreso a la morada, los pájaros hacen el amor y cantan, se produce el inicio del retorno: volver a casa, a una misma, a la intimidad. La noche es vuestra, nuestro es el crepúsculo. Antes de que anochezca. Las piedras, el pan duro. Antes de que anochezca mi madre se reunía en la cocina con mi hermano y conmigo, repartía pan y leche tibia con cacao, morocho y panela, recostaba a mi hermano en su cuna y le arrullaba, acompañándole con su canto, permitiendo el paso del mundo de los despiertos al mundo de los dormidos: Duerme, duerme negrito, que tu mamá está en el campo, negrito. Duerme duerme negrito, que tu mama está en el campo, chiquito. Te va a traer codornices para tí, te va a traer rica fruta para ti, te va a traer carne de cerdo para ti, te va a traer mucha cosa para ti y si el negro no se duerme viene el diablo blanco y ¡zas!, le come la patita chika puma chika puma, chika puma, chika puma. Cuando mi hermano despertó de su sueño, fue el fin del mundo. Fue el fin de nuestro mundo tal y como lo habíamos conocido hasta ese momento. ¿Dónde estaban las piedras? Las niñas de las islas nos reunimos en el crepúsculo, alzamos nuestros brazos e invocamos el nombre de Mircea Eliade: ¿es esta la expulsión del paraíso?

Las niñas expulsadas del paraíso que habitamos las islas gritamos: si la resistencia es la resistencia que las cosas presentan frente a las intenciones de los humanos, el crepúsculo es la resistencia del día a volverse noche. El crepúsculo es la resistencia de la noche a volverse día. El crepúsculo es la resistencia total. La piedra, el pan duro, la sombra son nuestras. Gritamos  que hay un mundo que antecede a otro mundo, un mundo imposible que antecede a otro mundo imposible. Un mundo que antecede al siguiente solamente porque hay un crepúsculo. Las niñas de las islas nos reunimos secretamente durante los crepúsculos, bebemos aguardiente y pactamos con las piedras alargadas, con las sombras 3D, con los pájaros.  Las niñas expulsadas del paraíso hemos aprendido a diseñar rituales cosmopolíticos porque sabemos que todo el aire se desvanece en el sólido, que las sombras se esfuman engullidas por la gran-madre-sombra para adquirir el hermoso poder de volverse visibles solamente cuando son iluminadas.

mafe moscoso. mishu nacida en país bananero. docente e investigadora. explora el mundo entre la escritura, la etnografía y el arte.

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Sobre oscuridad, espíritus 3D y piedritas

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