close

A*DESK has been offering since 2002 contents about criticism and contemporary art. A*DESK has become consolidated thanks to all those who have believed in the project, all those who have followed us, debating, participating and collaborating. Many people have collaborated selflessly with A*DESK, and continue to do so. Their efforts, knowledge and belief in the project are what make it grow. At A*DESK we have also generated work for over one hundred professionals in culture, from small collaborations with reviews and classes, to more prolonged and intense collaborations.

At A*DESK we believe in the need for free and universal access to culture and knowledge. We want to carry on being independent, remaining open to more ideas and opinions. If you believe in A*DESK, we need your backing to be able to continue. You can now participate in the project by supporting it. You can choose how much you want to contribute to the project.

You can decide how much you want to bring to the project.

Magazine

01 September 2009
Juzgar a los artistas

Martí Manen

El caso de Anna Odell ha sido el tema favorito de los media en Suecia durante los últimos meses.
Todo bastante fuera de lugar.

Explicación rápida: Anna Odell es una estudiante de una de las facultades de Bellas Artes de Estocolmo. Su proyecto final de curso consiste en una crítica al sistema sanitario en relación a los intentos de suicidio. Esperando en un puente sin zapatos, busca la reacción de la gente hasta que la policía se la lleva al hospital. En el hospital la atan a una cama y la sedan. Al día siguiente, ella informa de que todo ha sido una ficción para su trabajo artístico con la intención de denunciar el mal trato en el hospital en casos de intentos de suicidio. El proyecto está a medias, faltan unos meses para la exposición de fin de curso. La prensa se entera de lo que ha pasado. Aparece en prensa. Aparece muchísimo. La policía denuncia a la artista. El hospital también. El rector de la facultad critica a la artista. En la facultad se ponen muy nerviosos y contratan a un abogado para analizar las obras que se presentarán en exposición para ver si se pueden exponer o no. La prensa ataca duramente a la artista, pide responsabilidades a la facultad y se desata el debate sobre los límites del arte, los límites de la libertad de prensa (los periodistas hacen a veces lo de hacerse pasar por otros para investigar). Al mismo tiempo, se presenta la exposición de Santiago Sierra en Magasin3. A algunos periodistas les parece raro que sea “provocativo” desde dentro de la institución y piden acción directa. No se relacionan las dos cosas en ningún momento. Pasan los meses y Anna Odell decide no hablar. “Lo que tengo que decir ya se verá en la obra”. Se inaugura la exposición. La pieza cuenta que hace unos diez años Anna Odell intentó suicidarse y que le trataron fatal en el mismo hospital. También en la pieza ella pregunta a un abogado qué puede hacer y qué no puede hacer como artista. El debate se va absolutamente de madre y los temas que Anna Odell quiere tratar (los límites de decisión personal y el poder en los hospitales) no se tocan. Llega el momento del juicio. Le cae un a pena menor. Estamos hablando de una estudiante de arte que ha sido portada de todos los tabloides, motivo de millones de artículos y carne de escarnio público.

Y todo el mundo opinando, en cafeterías, peluquerías, trenes y donde sea. Pero… ¿Se trata de un debate de calidad? ¿Se trata del debate que Anna Odell quería provocar? ¿Se puede provocar y controlar un debate?

Exhibition curator and art critic. Yes, after Judith Butler it is possible to be several things at once. He thinks that questions are important and that, sometimes, to ask means to point out.

close
close
close
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)