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Todo empezó con una copia. Con la idea de que el original no era más que un vehículo que transporta ideas y que las ideas no pueden limitarse a la unicidad de un objeto. Esta pulsión, y sobre todo su invasión a las lógicas del arte, se empieza a desbordar conforme el acceso a las máquinas de replicación se antoja como cotidiano.
En México, esa pulsión encontró un territorio fértil, aunque a menudo olvidado, que conectaba con una tradición de arte correo, poesía experimental y activismo. El presente texto recorre ese territorio entre los años noventa y el 2010, un periodo de entusiasmo digital, solidaridad transnacional y exploración de lenguajes no humanos. Lo que sigue es una suma de fragmentos de historia situada, tejida desde el ombligo de la luna. [1]Según la tradición, la palabra México proviene de tres voces del idioma náhuatl: metztli, que significa luna; xictli, ombligo o centro; co, lugar. Tanto en sentido literal como metafórico quiere … Continue reading
La llegada del Internet cambió radicalmente la forma en la que nos comunicamos, y con esto, las maneras en las que interactuamos y creamos. Lo anterior, sin duda, no dejó a las artes desafectadas y desde los tempranos inicios del salto a la digitalidad compartida hemos visto un desdoblamiento creativo que ha significado la confrontación y ruptura de diversos paradigmas. Sin embargo, las formas a través de las que nos acercamos a la producción desde y para Internet tienen una larga tradición en exploraciones como el arte correo, el trabajo textil, la poesía y el performance.
En México, esa tradición se ancla en la poesía concreta, el arte correo y los primeros experimentos con computadoras personales en los años ochenta. Es precisamente partiendo de estas ideas que artistas como Lilia Pérez-Romero, Minerva Cuevas, Fernando Llanos o Tlaolli Argüello redirigen su mirada a la pantalla y, más específicamente, a la red de redes como espacio de exploración colectiva.
Un espacio fundamental para comprender tal desarrollo es S@lón, proyecto con sede en San Miguel de Allende que, entre 1994 y 2003, se dedicó a observar, difundir y experimentar con las prácticas de net art en el país. Uno de los hitos más relevantes en su trayectoria fue la transmisión de las actividades de documenta X en 1997, edición que marcó la primera inclusión oficial del net art en el programa de la exposición y que también fue sede de la First Cyberfeminist International, organizada por el colectivo Old Boys Network. Además de este evento, S@lón presentó proyectos de instituciones como la Dia Art Foundation y la Gallery 9 del Walker Art Center, que se mostraron en el cibercafé Estación Internet, también en San Miguel de Allende.
El contexto sociopolítico de los años noventa marcado por el entusiasmo en torno al potencial democrático y comunitario del Internet temprano fue decisivo para la emergencia de estas iniciativas, que exploraron nuevas formas de producción, comunicación y comunidad en el ámbito artístico. En medio de este clima de experimentación digital y activismo en red, comenzaron también a gestarse proyectos que entendían el espacio virtual como un territorio de acción política y simbólica.
Un ejemplo paradigmático de este giro fue la creación de FloodNet (1998) por el colectivo Electronic Disturbance Theater 1.0 [2]Electronic Disturbance Theater 1.0 (EDT) es un colectivo de arte y activismo fundado en 1997 por Ricardo Domínguez, Carmin Karasic, Brett Stalbaum y Stevan Wray. Pionero del hacktivismo y las … Continue reading, un acto de poéticas tácticas que utilizó un sitio web para realizar bloqueos coordinados de diversas páginas institucionales —entre ellas las del presidente mexicano Ernesto Zedillo, bancos nacionales, el Pentágono y la Bolsa de Valores de Frankfurt— como forma de protesta digital. Simpatizante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el colectivo concibió la pieza como una respuesta a la matanza de Acteal, con el objetivo de articular un mensaje político transnacional y hacer visible, más allá de la geografía, la solidaridad con las luchas de los pueblos originarios en México.
Aunado a estas búsquedas, nos encontramos con piezas como ASML –Art Statement Markup Language– (2003) de Iván Abreu [3]Iván Abreu es un artista y diseñador cubano-mexicano. Su obra combina arte, ciencia y tecnología, centrándose en la visualización de datos y sistemas sociopolíticos. en donde el artista explora los lenguajes del discurso curatorial, partiendo de referentes como Príamo Lozada, Osvaldo Sánchez y Olivier Debroise, a través de un análisis computarizado que facilita su lectura. Esta pieza parte de etiquetar fragmentos de los textos para después diagramarlos y generar nuevas gramáticas y, con ello, nuevas lógicas de intercambio entre obra y texto, autor y crítico. En esta transcodificación de discursos también cabe una reflexión que la conecta con piezas vinculadas a la literatura electrónica, un área de creación que cruza de manera diagonal al arte en la red, sobre todo aquel perteneciente al inicio de los dos mil.
La relación entre tecnologías y lenguaje ha estado presente desde la definición de lenguaje en sí misma. Por eso, no es de sorprender que desde la incorporación de máquinas de escribir se haya reflexionado acerca de la expansión de las mismas. Esto se ve con claridad en el cuerpo de trabajo de la pionera de la poesía por computadora, Laura Elenes, creadora del proyecto Atelén [4]Laura Elenes fue una pintora, escultora y grabadora mexicana cuya obra integró el diseño industrial y la investigación de la literatura prehispánica para examinar la relación entre tradición y … Continue reading (circa 1980) junto con Noemí Atamoros. Atelén, según Elenes, “es la posibilidad estética de transferir la literatura en tanto palabra escrita simultáneamente a poesía visual, pintura, gráfica, escultura y música pentafónica.» [5]Laura Elenes, citada en Leticia Ocharán, “El pigmento y la luz. Prácticas específicas,” en Catálogo de la II Bienal Internacional de Poesía Visual y Alternativa en México, Ciudad de … Continue reading
Esta pieza expansiva evidencia una serie de reflexiones en un vaivén de formas, colores y formatos. En su texto El pigmento y la luz (1987) Leticia Ocharán comparte que
(…) encontró en la luminosidad cromática de su computadora personal un lenguaje abstracto de vibrantes colores. Y esto sólo fue uno de los tantos recursos que estimuló otras realizaciones pictolumínicas. El trabajo continuado, el enfrentamiento con los instantes efímeros de la imagen creada, en constante y a veces incontrolable cambio, fue otra de las cualidades apasionantes del uso de la computadora.” [6] Ibid., p. 22.
Fragmentos de estas reflexiones comenzaron a materializarse a lo largo de los años noventa, cuando el acceso a las computadoras personales se volvió más asequible y las prácticas digitales empezaron a incorporarse en eventos y publicaciones vinculadas con la poesía alternativa. Poco después, las investigaciones de autoras como Mónica Nepote [7] Mónica Nepote es escritora, editora y gestora cultural mexicana. Su obra combina poesía, ensayo y experimentación sonora para explorar y expandir los límites de los géneros literarios. profundizaron en estas exploraciones, abriendo el camino para pensar en el lenguaje maquínico, los lenguajes no humanos y las expansiones de la comunicación a través de la pantalla, ideas que más tarde se consolidaron en espacios como el repositorio de E-Literatura del Centro de Cultura Digital.
Uno de los primeros proyectos institucionales en México que reconoció el potencial creativo de Internet fue el Cyberlounge del Museo Tamayo, activo entre 2002 y 2009. Este espacio se dedicó inicialmente a la exhibición de obras en pantalla vinculadas al net art, el video, el software art, los videojuegos y otras prácticas híbridas, incorporando con el tiempo el arte sonoro como parte de su programación. Dirigido y curado por Arcángelo Constantini, el proyecto articuló exposiciones, charlas, residencias y presentaciones en vivo que propiciaron el diálogo entre distintos lenguajes tecnológicos y artísticos.
Las actividades del Cyberlounge incluyeron navegaciones presenciales de net art, muestras de video accesibles desde el patio del museo, encuentros entre artistas, curadores y especialistas, así como residencias breves en las que artistas sonores experimentaron con el espacio público del Tamayo. Entre les participantes destacaron Brian Mackern, Erandy Vergara y Bárbara Perea. Sin embargo, como ha señalado Constantini, el museo no conservó un registro adecuado de las actividades realizadas, lo que ha dificultado su estudio y dejado un vacío en la memoria institucional sobre una etapa crucial en la historia del arte + tecnología en México.
Este proceso de institucionalización y profesionalización encontró su correlato en el ámbito educativo. El Tecnológico de Monterrey lanzó, alrededor de 2006, la Licenciatura en Animación y Arte Digital, un programa con un enfoque más orientado a la industria creativa. Le siguieron iniciativas de corte más crítico y experimental, como la Licenciatura en Arte Digital de la Facultad de Artes de la UAEMéx (2011) y la Licenciatura en Arte y Comunicación Digitales de la UAM Lerma (2013). La consolidación de estos programas, junto con la creación del Centro de Cultura Digital (2012), transformaron el panorama: de ser un territorio de exploración desde los márgenes, las prácticas artísticas con tecnologías digitales comenzaron a institucionalizarse en México como un campo de estudio y creación.
Hacia el 2010, las prácticas vinculadas al uso de Internet comenzaban a desbordarse en una oleada interconectada. El entusiasmo del net art temprano daba paso a la crítica de plataformas y a la apropiación de redes sociales. Obras y procesos como los de Anni Garza Lau y el colectivo Astrovandalistas se convirtieron en el eco de esta genealogía que, desde los márgenes y la pantalla, había venido tejiéndose durante años en torno a las posibilidades críticas, poéticas y políticas de lo digital.
Esta captura de pantalla colectiva es, ante todo, una serie de historias fragmentadas que buscan dar sentido al caminar de estas prácticas en México. El panorama actual me entusiasma, y son muches les que siguen navegando —conmigo— en esta extrañísima tabla de surf que, a veces sutil y a veces intensa, nos sostiene en el océano de 0’s y 1’s.
Referencias
Constantini, Arcángelo. Entrevista personal sobre el Cyberlounge del Museo Tamayo. 2022. [Comunicación personal]
Ocharán, Leticia. “El pigmento y la luz. Prácticas específicas.” En Catálogo de la II Bienal Internacional de Poesía Visual y Alternativa en México, Ciudad de México, 1987, pp. 21-25.
Rabadan, Maria Eugenia. “Sobre el origen del net art en México”. En El Ojo de Orfeo. Visiones contemporáneas de la relación Arte-Tecnología. 2020, pp.158-179.
Ríos, Doreen y Ricardo Domínguez (eds.). Cuánto tiempo lleva todo esto derramándose sin desbordarse. Centro de Cultura Digital, 2021.
[Imagen destacada: Iván Abreu, ASML –Art Statement Markup Language–, 2003. Cortesía del artista.]
| ↑1 | Según la tradición, la palabra México proviene de tres voces del idioma náhuatl: metztli, que significa luna; xictli, ombligo o centro; co, lugar. Tanto en sentido literal como metafórico quiere decir «en el ombligo de la luna»; o dicho de otra manera «en el centro del lago de la luna.» |
|---|---|
| ↑2 | Electronic Disturbance Theater 1.0 (EDT) es un colectivo de arte y activismo fundado en 1997 por Ricardo Domínguez, Carmin Karasic, Brett Stalbaum y Stevan Wray. Pionero del hacktivismo y las poéticas electrónicas de resistencia. |
| ↑3 | Iván Abreu es un artista y diseñador cubano-mexicano. Su obra combina arte, ciencia y tecnología, centrándose en la visualización de datos y sistemas sociopolíticos. |
| ↑4 | Laura Elenes fue una pintora, escultora y grabadora mexicana cuya obra integró el diseño industrial y la investigación de la literatura prehispánica para examinar la relación entre tradición y modernidad. Noemí Atamoros fue una periodista y escritora mexicana que dedicó 53 años al diario Excélsior, especializándose en estudios sobre Sor Juana Inés de la Cruz. |
| ↑5 | Laura Elenes, citada en Leticia Ocharán, “El pigmento y la luz. Prácticas específicas,” en Catálogo de la II Bienal Internacional de Poesía Visual y Alternativa en México, Ciudad de México, 1987, p. 21. |
| ↑6 | Ibid., p. 22. |
| ↑7 | Mónica Nepote es escritora, editora y gestora cultural mexicana. Su obra combina poesía, ensayo y experimentación sonora para explorar y expandir los límites de los géneros literarios. |
Doreen Ríos (Toluca, México). Su trabajo se enfoca en la contraproducción tecnológica dentro del arte contemporáneo, los medios tácticos y las nuevas materialidades. Fundadora de [ANTI]MATERIA, plataforma en línea dedicada a la investigación y exposición del uso crítico de la tecnología en el arte latinoamericano. Autora del libro Medios inestables. De objetos técnicos y arte (2025). Fue curadora en jefe del Centro de Cultura Digital (CDMX, México) de 2019 a 2021.
Graduada de la Maestría en Curaduría Contemporánea por Winchester School of Arts, especializada en culturas digitales, y de la Licenciatura en Arquitectura por el Tecnológico de Monterrey. Actualmente cursa el Doctorado en Historia del Arte, Teoría y Crítica en la Universidad de California San Diego y forma parte del comité internacional de seleccionadores del Lumen Art Prize así como del Leonardo Peer Review Panel.
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)