close

En A*DESK llevamos desde 2002 ofreciendo contenidos en crítica y arte contemporáneo. A*DESK se ha consolidado gracias a todos los que habéis creído en el proyecto; todos los que nos habéis seguido, leído, discutido, participado y colaborado. En A*DESK colaboran y han colaborado muchas personas, con su esfuerzo y conocimiento, creyendo en el proyecto para hacerlo crecer internacionalmente. También desde A*DESK hemos generado trabajo para casi un centenar de profesionales de la cultura, desde pequeñas colaboraciones en críticas o clases hasta colaboraciones más prolongadas e intensas.

En A*DESK creemos en la necesidad de un acceso libre y universal a la cultura y al conocimiento. Y queremos seguir siendo independientes y abrirnos a más ideas y opiniones. Si crees también en A*DESK seguimos necesitándote para poder seguir adelante. Ahora puedes participar del proyecto y apoyarlo.

Magazine

26 abril 2013
prop_ikt_matadero.gif
Valor e IKT

Paloma Checa


Comisariar valor parecía ser la cuestión fundamental. Era la columna vertebral de la discusión que por lo visto se mantuvo desde el jueves 19 hasta el lunes 22 de abril: los días que duró el encuentro anual de la IKT (Asociación Internacional de Curadores de Arte Contemporáneo) celebrada este año en Madrid. Lo cierto es que sobre aquellas partes del encuentro a las que tuve acceso revoloteaban dos eternas preguntas: qué era comisariar y qué era valor. Más una última: cómo hacerlas confluir en un mismo hilo discursivo.

La administración del valor era el núcleo del debate. Se habló de Simmel, de los parecidos entre el valor de cambio de la moneda y la abstracción de los lenguajes. De cuán evidente era que la dinámica hegemónica en el contexto arte hoy es la transferencia del valor desde el objeto al nombre de quien sea. Se habló del parresiastés y de Foucault. De decir la verdad o, mejor, de ser el encargado de decirla. Pero ante la que se nos viene encima otros hablaron del cinismo clásico. De no poder aceptar el valor de cambio, de no querer aceptar la pregunta que se nos lanza; bien porque no podemos jugar ninguna carta en ese mercado, bien porque elegimos no hablar ese lenguaje. Hubo también quien no se pronunció y habló de lugares comunes.
Pero una vez las ponencias públicas acabaron, en el tête à tête, donde la verdad se cuela entre las palabras, los gestos del cínico y del transparente hablaron de precariedad. De la situación de riesgo en la que está una profesión necesaria. De las maniobras profesionales a las que se recurre para llegar a fin de mes. De todos esos meses que pasan entre trabajos.

Cuando es claro que la profesión de uno es la de ser intermediario en una cadena de transferencia de valores, es normal que haya que hablar de la ansiedad que genera. Porque estamos viendo explotar muchas burbujas, y nadie quiere habitar la siguiente. A los asistentes a la última reunión del IKT les preocupa lo mismo que a todos los demás. Y parece claro que, aunque no nos guste la economía de la que participamos, es complicado poner un pie fuera.

Paloma Checa-Gismero es Profesora Adjunta en San Diego State University y Candidata a Doctora en Historia, Crítica y Teoría del Arte en la Universidad de California, San Diego. Historiadora de arte contemporáneo global y latinoamericano, estudia los encuentros entre estéticas locales y estándares globales. Publicaciones académicas recientes incluyen "Realism in the Work of Maria Thereza Alves," Afterall journal, Fall 2017, y "Global Contemporary Art Tourism: Engaging with Cuban Authenticity Through the Bienal de La Habana," in Tourism Planning & Development journal, vol. 15, 3, 2017. Desde 2014 Paloma es miembro del colectivo Editorial de la revista académica FIELD.

Media Partners:

close
close
close
"A desk is a dangerous place from which to watch the world" (John Le Carré)